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Una jornada para estar #EntusZapatos

En el mes de concientización sobre el Síndrome de Down que finaliza hoy, Cande Down Side Up invita a ponerse en lugar del otro y a salir hoy con un zapato de cada par

Campaña En Tus Zapatos
Cuatro ejemplos para ponernos #ENTUSZAPATOS

Con el gesto de ponerse un zapato distinto en cada pie y salir así a la calle, finaliza hoy #EnTusZapatos. La campaña es impulsada por Alfonsina Almandoz, creadora del blog Cande Down Side Up.

“Buscamos reforzar el valor de la empatía, que es la base de la inclusión, si yo no soy empático no entiendo al otro y, por ende, no lo puedo incluir”, explica. “Hoy demostramos que estamos a favor de la iniciativa, pero sobre todo generamos charlas con los más chicos o tenemos la oportunidad de conversar en nuestros grupos de trabajo, de decir que no nos equivocamos, que llevamos zapatos cambiados porque nos adherimos a la causa de la inclusión”, enfatiza.

“Octubre es el mes de concientización del Síndrome de Down y durante sus 31 días invitamos a todos a pensar por un minuto que no todos somos iguales”, destaca quien durante Octubre de 2016 realizó la campaña #Rompemitos. “Todos los días rompíamos un mito sobre las personas son Síndrome de Down o compartíamos videos donde mostrábamos que personas con síndrome de down pueden ser maestras, fotógrafos, músicos... Eso quedó tan lindo que con el estudio Atolón, Imprimex y Santillana hicimos el libro Rompemitos, que está a la venta y que financia iniciativas que promuevan la inclusión”.

En los zapatos de Magdalena.

“El día más feliz de mi vida, desfilé en MoWeek”, dice con una sonrisa enorme Magdalena Cosco, de 17 años que en la última edición de la semana de la moda local fue parte del staff de New Balance y se convirtió en la primera modelo con síndrome down de Uruguay.

“Me encantaría desfilar de nuevo. Me puse nerviosa antes, pero cuando salí miré la pantalla. También vi a mi madre, a mi abuela, a mi hermana”, rememora.

Tras disparar la frase, Magdalena repasa sus actividades y subraya otros motivos de alegría, como las clases de cerámica o su participación en el Grupo Scout Impeesa. “Voy todos los sábados, charlamos, jugamos, vamos a acampar, vendemos alfajores para comprar los materiales de los campamentos… Está bueno compartir con ellos Este fin de semana fuimos al Campamento de la Arena”, recuerda.

Al tiempo dedicado al canto y baile, Magdalena suma cuatro horas diarias de clase particular que la preparan para volver a una institución educativa. Con cuarto año aprobado en el Colegio San Juan Bautista, en 2018 ingresará a quinto año artístico en el Colegio Santa Elena.

“Ser modelo es lo más importante de mi vida”, repasa quien también fue protagonista del Corto Magda y el perro, documental ganador del concurso de la Universidad Católica, Animales por la vida que dirigió su hermana Mercedes Cosco.

En los zapatos de Agustina.

Se abren las puertas del Jardín Busy Hands en Haras del Lago y llega Agustina Quagliotti (18). Dictará un taller de cocina a niños de dos y tres años y a todos se les ve la emoción en las caritas cuando ella entra a la clase. Junto a ella está Magalí Fernández, maestra especializada que Agustina cuenta entre sus amigas y apoyos para hacer lo que le gusta: cocinar. Su otra pasión es cantar, admira a Luis Fonsi y su canción preferida es No me doy por vencido.
Ambas actividades se unen en Dulces Melodías, un emprendimiento propio, una actividad lúdica que le abre puertas y la ayuda a tomar sus clases de canto. “Mi hermano no me ayuda, pero mis hermanas sí”, dice medio riéndose, cuando habla de sus apoyos.

Rodeada de niños, Agustina supera la timidez y les enseña a los más chiquitos -que la miran atentos a cada palabra - a hacer trufas de dulce de leche. Mientras esperamos que todo esté pronto Magalí sugiere que nos cuente la receta de Iaia, pero es secreta y no se la dice a nadie, para conocerla hay que probar sus tortas y muffins.

En los zapatos de Matías.

Matías Prado Pesce (33 años) recorre los pasillos de su trabajo y saluda a todos los que se cruzan a su paso y cada uno de ellos le hace algún comentario o chiste. De lunes a sábados viaja en ómnibus desde Malvín hasta la Aguada para cumplir con su jornada laboral en VTV donde se desempeña como montajista de escenografía desde hace cuatro meses. Antes -y durante 12 años- fue empleado de la estación de servicio de Rivera y Gallinal. “Ahí aprendí lo que era trabajar. Conseguí muy buenos compañeros y clientes que iban por mí”, recuerda.
Su agenda siempre estuvo completa con otras tareas: tiene un emprendimiento de creaciones con pallets y por 16 años fue equipier del fútbol de salón del club Malvín del que es hincha fanático. “Ahí viví muchas cosas buenas y de las otras, como ganar y perder campeonatos. Una de las cosas más lindas ha sido ir con ellos al exterior al Sudamericano y salir segundos” asegura.

Es el hermano mayor de tres mujeres y no titubea al identificarlas (junto a su madre) como sus pilares, esas que siempre le dan para adelante con todo. “Conseguir tu propio trabajo y llevarte bien con todos tus compañeros es una experiencia hermosa. Siempre se puede”, reflexiona. “Estoy contento y feliz con el trabajo que hago aunque es un poco difícil coordinar todo lo que tengo que hacer”, concluye.

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