SALUD

El gran aliado de la distracción

Estudian cuánto afecta el trabajo en unos 800 usuarios de Estados Unidos.

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Foto: Shutterstock

Cualquier actividad que genera el teléfono nos llamará la atención, desde una notificación en la pantalla táctil hasta la señal luminosa de una alerta o el sonido de una llamada entrante. Y si nada de esto ocurre, igual se verifica la actividad del equipo por las dudas.

No es una novedad para muchos este tipo de comportamientos suelen ser vistos como una obsesión y una fuente de distracción.

El smartphone puede reducir la capacidad cognitiva de las personas al ocupar sus limitados recursos y, a su vez, reduce la energía que podría ser destinada para otras tareas. Eso fue lo que determinó un estudio de la Universidad de Texas en Austin con cerca de 800 participantes durante dos semanas, con diversas pruebas y evaluaciones que buscaban reproducir diversas situaciones de uso con un teléfono celular.

En silencio y sin la modalidad de vibración, los participantes del estudio fueron divididos en tres grupos para evaluar cómo reaccionaban al dejar el smartphone en el bolsillo, en un bolso fuera de la habitación o sobre la mesa.

Tras evaluar cada grupo, los investigadores de la Universidad de Texas en Austin determinaron que el grupo de personas que habían dejado el teléfono móvil fuera de su alcance alcanzaban mejores registros de retención de información y memoria en una serie de test y evaluaciones. Dentro de esta evaluación quedaron en segundo lugar los que tenían el smartphone en el bolsillo, seguidos por el grupo que tenían al dispositivo electrónico al alcance de la mano.

La presencia de los smartphones en la relación también es otro de los casos donde la atención de uno o ambos integrantes de la pareja están absortos con la pantalla del dispositivo electrónico.

Según un estudio del Pew Research Center, el 42% de los jóvenes de entre 18 y 29 años admitieron que la tecnología es una distracción dentro de la pareja. En el caso de las personas que oscilan 30 y 49 años, el porcentaje disminuye considerablemente: pese a ser un número alto, el 29% reconoce este problema.

Este destrato, afecta tanto a las amistades como a las relaciones de pareja, ya tiene un nombre: phubbing, un término que resulta de la conjunción entre phone (teléfono) y snubbing (desaire) y se define como el acto de desairar a alguien en un entorno social por mirar al teléfono en vez de prestar atención.

En parejas.

¿La tecnología y las redes sociales distancian a las personas? La respuesta no es muy clara. Y mucho menos si se posa la lupa sobre la intimidad de las parejas. Facebook, Instagram o Twitter amplían el campo de contactos de cualquier usuario, pero asimismo habría cada vez menos contactos personales. Ya nadie se mira a los ojos en una sobremesa.

Este destrato, afecta tanto a las amistades como a las relaciones de pareja. Según lo informado, el phubbing nació a la par de la creación de los smartphones y la adicción se ha trasladado al ceno de la familia y a la intimidad del hogar. En el estudio del Pew Research Center, 25% de las parejas confesó que se envían textos mientras están bajo el mismo techo y otro 21% de las parejas dicen que se comprometen más con su pareja gracias a un mensaje de texto.

Pero no todo está perdido. Además de separar a los cónyuges, la tecnología también ayuda a unirlos. Un 9% de los encuestados aseguró que resolvió por mensaje de texto un problema que no podía charlar personalmente.

Con casi 30 mil seguidores en Facebook, el sitio Stop Phubbing busca despertar la atención sobre esta problemática. El sitio cuenta con numerosos datos y comparaciones del alcance de esta adicción y hasta ofrece una "carta de intervención" para que puedas dirigir tu queja hacia tu amigo o pareja.

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