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Enredados entre lo real y lo virtual

La tecnología es la ciencia aplicada a resolver problemas concretos pero muchas veces es la tecnología la que nos trae problemas concretos.

smartphone

No hay duda que los smartphones llegaron a este mundo a cambiarnos la vida. Algunos de nosotros lo primero que hacemos cuando nos despertamos y lo que hacemos antes de dormir es mirar nuestro celular. Muchos piensan y dicen que es algo malo pero es innegable que nos facilitan la comunicación y nos ayudan a sostener relaciones personales sin importar la distancia. Con esta tecnología podemos estar conectados constantemente.

Marshall McLuhan, uno de los teóricos de la comunicación más influyentes del siglo XX, plantea a los medios (comprendidos como tecnologías, desde la escritura o un auto, a la radio o un celular) cómo una extensión del hombre, es decir, no únicamente como un medio de comunicación sino como una extensión del cuerpo humano. Para mostrarlo con ejemplos: la escritura sería una extensión de la voz y una bicicleta una extensión de las piernas. Ahora, ¿un smartphone podemos considerarlo cómo la mayor extensión del hombre? Estamos frente a un medio que nos ayuda a comunicarnos con otros, a ver contenidos, a desplazarnos, nos funciona de GPS, nos sirve para almacenar, nos permite miles de cosas, podríamos considerarlo incluso, como una extensión de nuestro cerebro.

La comunicación a través de los teléfonos celulares y las redes sociales producen cambios constantes en las relaciones de las personas y en la sociedad en su conjunto, los grupos de amigos ya no se juntan a tomar una cerveza pero mantienen charlas durante horas en sus grupos de whatsapp, podés conocer al amor de tu vida en una aplicación de citas, cambiás ir al cine un sábado a la noche por ver estrenos tirado en la cama desde una app de contenidos streaming. Los jóvenes en la facultad muchas veces estamos más pendientes de un mensaje o de una foto que de escuchar las clases. Como si fuera poco, en Holanda, desde febrero de este año, están colocando semáforos en el piso porque en muchos accidentes de tránsito eran atropellados peatones por no despegar la cara de su celular ni al momento de cruzar la calle. En fin, estas nuevas (o no ten nuevas) tecnologías, como ya se mencionó, llegaron para cambiar la forma en la que nos relacionamos y la forma en la que vivimos. Pero ¿somos conscientes de todo esto?

No ser conscientes puede provocar el uso desmedido de las redes sociales, y esto a veces trae consecuencias negativas, como el vicio. Hay numerosos estudios que plantean que las redes sociales, como Facebook, Twitter o Instagram hacen que las personas liberen dopamina, lo mismo que se libera al momento de consumir alcohol o jugar un juego de apuestas . Esto es algo preocupante, pero también es cierto que el uso correcto y medido de las mismas puede tener una amplia cantidad de beneficios, en cuanto a la comunicación y en darle la capacidad a las nuevas generaciones de poder realizar múltiples tareas a a la vez.

Cárdenas, un mexicano estudioso de la comunicación contemporánea, plantea que el mundo de los smartphones y las redes sociales se convirtió en “El paraíso de lo inmediato”, donde escribiéndole un mensaje a alguien ya sentís que estás hablando con el, o compartís una foto para recibir una cantidad de “likes” en el momento. Esta característica ha hecho que varios jóvenes se frustren y se depriman. Plantea que “Los jóvenes tienden a ser cada vez más impacientes y ello profundiza la brecha entre el mundo virtual y el real, pues mientras que en el primero todo sucede muy rápido, en el segundo se requieren años para concluir los estudios o ganarse una promoción laboral; por ello, no faltan quienes prefieren refugiarse en la web, donde la gratificación es inmediata”. Lo que preocupa puntualmente es la falta de capacidad que estamos teniendo para disociar ese mundo virtual con el mundo real. Un mundo real en el que no todo es color de rosas como lo puede ser en las redes, dónde todo lleva mucho sacrificio y esfuerzo, donde los “likes” no caen del cielo, donde no todo es un “me gusta”.

En conclusión, los smartphones y las redes sociales son parte de nuestra vida, eso hace rato es un hecho y nada lo va a cambiar. Lo importante es ser consciente del uso que le damos a estas tecnologías y el rol que le vamos a permitir ocupar en nuestras vidas.

* PIMOD es una agencia de publicidad que desarrolla estrategias de comunicación integral con corazón digital.

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