estudiantes de Secundaria estudian impacto de la luz artificial en el cielo

Contaminados por la luz

La contaminación lumínica está presente en la vida diaria, pero hay pocos que se percatan de su existencia. En este sentido, profesores y estudiantes de Secundaria evalúan su impacto sobre el cielo a partir de un proyecto global que nace de un observatorio nacional de Estados Unidos.

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La contaminación lumínica no es advertida por todos. Foto: N. Pereyra

En este sentido, esta iniciativa busca ser un puntapié sobre sus efectos en diversos rubros: en la salud, la economía, el transporte. Por tal motivo, se busca atraer al público masivo y generar más "ciencia ciudadana". Es decir, que las personas aprendan sobre los problemas que tiene el país y, sobre todo, busquen procedimientos para poder solucionarlos. Las autoridades nacionales y departamentales están al tanto del tema y brindan consejos y estipulan normas para disminuir su impacto. Los expertos aclaran que no se trata de "apagar las luces", sino buscar utilizar la luz sin tantos efectos secundarios.

Una gran fracción de luz artificial existente en Uruguay se proyecta hacia el cielo e impide la observación de los astros, dijeron astrónomos de referencia a El País. Por eso, buscan saber en qué medida el país está afectado por la contaminación lumínica y sugieren medidas para contrarrestarlo.

La idea nace del sitio Globe at Night ("El mundo en la noche"), un proyecto impulsado por el Observatorio Nacional de Astronomía Óptica de Estados Unidos (NAOO), al que Uruguay se adhirió recientemente a través de estudiantes de Secundaria que buscan diagnosticar la "calidad" del cielo uruguayo.

La iniciativa busca observar zonas del cielo con la finalidad de definir la cantidad de estrellas que se pueden ver. "Se puede hacer un mapeo de la contaminación lumínica sin contar con ningún tipo de instrumental", comentó Gustavo Visos, director del Observatorio Astronómico de Montevideo y uno de los coordinadores de la iniciativa.

Si bien la idea ha sido impulsada por profesores, cualquier persona puede sumarse y ayudar a complementar este diagnóstico. Para ello, solo deben completar un formulario de Globe at Night.

Allí, debe indicar el lugar en el que harán la observación, es decir, cuáles son las las coordenadas del lugar donde se observa al cielo. En el mismo sitio debe especificar las condiciones del lugar: luces, edificios, árboles y otros elementos en el entorno. Además, la página web ofrece un conjunto de fotografías que muestran la magnitud de estrellas que se pueden llegar a contemplar. Tras la observación, se debe elegir una.

Este tipo de iniciativas se enmarcan en lo que estos científicos llaman "ciencia ciudadana". "Es la suma de conocimiento más algo que la propia persona pueda hacer; no solamente para aprender sino para tratar de cambiarlo", comentó Visos.

"Cuanto más gente colabore, más elaborado será el resultado y la calidad del estudio", opinó al portal Uruguay Educa Raúl Salvo, profesor de Astronomía y otro de los coordinadores del proyecto.

Efectos negativos.

La poca visibilidad del cielo es sólo uno de los problemas que genera la contaminación lumínica. El tema fue aprovechado por científicos de diversas áreas para divulgar sobre sus efectos, tras la designación de la ONU como el Año Internacional de la Luz en 2015.

El Portal Uruguayo de Astronomía abordó también sus efectos sobre la propiedad privada. Una mala iluminación en un barrio puede penetrar en las ventanas de los dormitorios y ser molesta para dormir. A su vez, podría perturbar a transeúntes y vecinos.

Según Visos, esto se ha estudiado en el rubro del transporte. Por ejemplo, el cambio de luminosidad que se produce cuando alguien pasa en un auto por un túnel oscuro y sale hacia la calle afecta el ojo.

"El ojo demora mucho más tiempo en acostumbrarse que lo que tú demorás en salir del túnel", dijo. Eso puede provocar encandilamiento o visión borrosa lateral. "En algunos países ha provocado aumento de accidentes de tránsito", indicó el experto.

Por otra parte, según pudieron comprobar astrónomos que estudian este tema, instalar alumbrado con "excesiva iluminación" puede provocar que los vecinos iluminen sus casas con la misma intensidad. Esto podría producir un efecto "multiplicativo en el consumo de energía", señaló el portal de Astronomía.

La Dirección Nacional de Energía aseguró en el sitio eficienciaenergetica.gub.uy que se entiende como "mal empleo de iluminación exterior" cuando existe una potencia luminosa excesiva y una mala disposición del artefacto luminoso. En este sentido, sugieren utilizar focos con la mínima potencia necesaria y utilizar artefactos que solo proyecten luz hacia abajo.

Las autoridades departamentales también se han interesado en este tema. La normativa departamental contempla esta temática en el plano de la publicidad y propaganda. Según indica el capítulo 10 del digesto municipal, la IM controla la incidencia de la luminosidad de carteles LED. Para los expertos, atacar la contaminación lumínica no es "apagar las luces" sino "iluminar lo que deseamos".

Los efectos negativos de la luz artificial.

La contaminación lumínica es un concepto que indica "la suma de todos los efectos negativos de la luz artificial mal empleada", según una definición de la Dirección Nacional de Energía. Para el organismo gubernamental, sus principales efectos negativos son: encandilamiento o deslumbramiento de conductores de vehículos, molestias a transeúntes y vecinos y brillo o resplandor excesivo en el cielo.

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