SALUD

La ciencia va por el Aedes aegypti

Buscan infectar al mosquito con una bacteria que haga que no “se le peguen” virus.

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Solo combatir el zika costará US$ 3.500 millones en América Latina. Foto: Reuters

Un grupo de científicos propone infectar el mosquito que transmite el zika, el Aedes aegypti, con una bacteria que lo hace resistente a ese virus, al dengue y al chikunguña, según un estudio publicado esta semana en la revista especializada PLOS Pathogens.

La bacteria Wolbachia infecta de manera natural a muchas especies de insectos pero no a la familia Aedes aegypti, la que transmite el virus del zika, el dengue y chikunguña.

Al introducir la bacteria en un mosquito, el insecto pasa a ser resistente a esos tres virus, por lo que este método podría reducir el número de contagios humanos y llevar a la eliminación local de esos arbovirus (virus transmitidos por artrópodos).

Los investigadores Cameron Simmons, de la Universidad de Melbourne (Australia), y Scott ONeill, de la Universidad Monash (Australia), están probando la propuesta con trabajos de campo.

Uno de sus temores es que el virus mute, desarrolle resistencia a la bacteria y pueda transmitirse incluso en mosquitos Aedes aegypti infectados con la bacteria.

Esto podría evitarse incrementando el número o el tipo de parásitos Wolbachia en las células huésped, es decir, provocar una "superinfección" al inyectar una nueva cepa de la bacteria en mosquitos que ya tienen una.

Los investigadores australianos permitieron a los mosquitos con la "superinfección" picar a voluntarios enfermos de dengue y determinaron que los insectos tenían menos contenido del virus en sus glándulas salivales.

Ese resultado sugiere que esos mosquitos podrían tener menos probabilidades de transmitir el virus al picar a una persona.

Las técnicas para reducir los contagios son de especial interés en este momento en el que el zika está catalogado por la Organización Mundial de la Salud como una emergencia de alcance internacional.

América Latina es la región más afectada por el actual brote de zika, con 26 de los 30 países y territorios donde se ha reportado la transmisión local del virus. Uruguay se mantiene libre de la enfermedad, aunque recientemente se confirmó el primer caso de dengue autóctono.

Cambiarle genes.

La edición genética es otra de las apuestas de la ciencia por estos días frente a la expansión del mosquito Aedes aegypti.

Manipular sus genes puede reducir la población de mosquitos hembras y así ayudar a controlar el vector de virus como el zika, el dengue o el chikunguña, según un estudio publicado esta semana en la revista Trends in Parasitology.

Científicos de la Universidad Virginia Tech (EE.UU.) proponen introducir genes masculinos en las poblaciones de mosquitos hembra para convertirlas en mosquitos macho o bien matarlas.

Cualquiera de esos dos resultados contribuiría a disminuir las poblaciones de mosquitos y la expansión de los virus que transmiten, ya que las hembras son las que necesitan sangre para reproducirse, mientras que los varones se alimentan de néctar.

"Estamos probando la hipótesis de que la inserción de los genes que determinan la masculinidad como el Nix en el genoma de los mosquitos hembra puede producir machos estériles o simplemente matar a las hembras, dos cosas que resultarían en menos hembras", explica Zhijian Tu, uno de los autores principales del estudio.

"Combinar Nix con la tecnología de edición genética CRISPR-Cas9 podría ayudarnos realmente a cumplir objetivos que no se han conseguido con anteriores campañas pa-ra erradicar el mosquito Aedes aegypti, al introducir genes masculinos en las poblaciones de mosquitos", señala Zach Adelman, el otro coautor del estudio.

La técnica de edición genética se basa en un mecanismo que utilizan algunas bacterias para detectar cuándo las invade un virus y destruirlo. Descubierta hace tres años, puede servir para generar cambios en el ADN de los seres vivos.

En concreto, permite, de un modo rápido y económico, encontrar zonas concretas del ADN y repararlas o sustituirlas por otras.

Los investigadores que la emplean están maravillados por su versatilidad y rapidez. Consideran que vuelve más sencillos proyectos complicados, y hace posibles proyectos imposibles. Esto la ha expandido por el mundo.

La edición genética plantea, no obstante, cuestiones éticas, por lo que la Academia Nacional de las Ciencias, la Ingeniería y la Medicina de Estados Unidos están elaborando unas recomendaciones para la investigación responsable en ese ámbito en organismos no humanos.

"La colaboración con los gobiernos y la voluntad pública serán cruciales para establecer pruebas de campo en las áreas más afectadas por las enfermedades transmitidas por mosquitos", sostiene Adelman.

La BBC publicó con base en datos del Banco Mundial que solo enfrentar al zika costará 3.500 millones de dólares para los países de América Latina y el Caribe. Los países dependientes del turismo como fuente de ingresos serían los más afectados. EN BASE A EFE

MUCHOS PROYECTOS Y POCAS CERTEZAS POR AHORA.

¿El larvicida?

Río Grande del Sur suspendió el uso del larvicida Pyriproxyfen, utilizado en el agua para combatir la proliferación del mosquito Aedes aegypti, por temor a que sea lo que está causando los casos de microcefalia. Pese a no estar comprobada la relación entre el larvicida y la microcefalia, la "sospecha" les ha llevado a decidir la suspensión, informaron.

Lo que ya hay.

Brasil ya tiene en circulación mosquitos con otra forma de manipulación genética que la que se prueba en este momento. Fueron desarrollados por la empresa británica Oxitec y liberados en Piracicaba, donde viven 5.000 personas. A fines de 2015, la empresa aseguró que lograron 82% de reducción de larvas del mosquito original.

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