interna
  • 12 mayo 2013 | 04:00
    Una imagen agotada
    Al Presidente de la República lo elige el pueblo, que es el depositario de la soberanía. Su autoridad emana de esa legitimación. Es él quien tiene el respaldo y es el investido para conducir los destinos del país, con los únicos límites que establecen las disposiciones constitucionales. Lo puede hacer bien o mal, pero dura cinco años.