cruz
  • 04 abril 2013 | 22:01
    Prudencia, respeto e inteligencia
    La última vuelta escribí sobre la facilidad con que se opina acerca de la Iglesia, sus temas, sus problemas y sus integrantes. Sobre todo por parte de quienes no la conocen y desde su ignorancia, (cuando no aversión e incluso odio), disparan juicios erróneos o directamente disparatados. Fue antes de la elección de Francisco. Pero el fenómeno ha seguido después y justifica intentar algunas aclaraciones básicas. Para los aguafiestas, pero un poco también para los superficialmente exuberantes.