|
||||||||
Desde Carlos Paz, Mónica Farro se confiesa como nunca; soltera y descreída, habla de amor, de su hijo y de que no tiene ofertas para trabajar en Montevideo."Me causa un gran dolor que no me llamen para trabajar en Uruguay".
Por: Victoria Molnar
Es la madrugada de un lunes y Mónica Farro atiende a Sábado Show por teléfono. "Hagamos la entrevista ahora porque mañana tengo pautados tres móviles en vivo y va a ser imposible", pide y la conversación se corta. Está en algún lugar de las sierras cordobesas y su agenda no para: de lunes a miércoles se presenta en el Teatro Acuario de Villa Carlos Paz como primera figura de Mortal un autodenominado "mega espectáculo humorístico-musical" en el que acompaña al taquillero humorista cordobés Carlos "El Negro" Álvarez, con quien, además, los fines de semana están de gira por localidades cercanas.
Se restablece la comunicación y Farro cuenta que estará haciendo temporada en Córdoba "hasta marzo". "Pero tengo contrato con la productora de Mortal (Faroni Producciones) todo el año. No sé qué va a hacer "el Negro" Álvarez después, si irá de gira -él es fuerte en el interior no en Buenos Aires-. Así que la verdad estoy disfrutando el día a día sin saber qué va a pasar conmigo después", explicó.
La palabra "disfrutar" resuena en el teléfono. Tras su mediática separación del productor de Ideas del Sur, Jorge "el Negrito" Luengo por una infidelidad, 2011 fue un año difícil para Mónica. Pero año nuevo, vida nueva y dar vuelta la página es lo que parece proponerse la vedette uruguaya. Tiene motivos. Su actual co-figura no sólo la ha convocado especialmente a participar de su show -que siempre es uno de los más esperados en Córdoba- sino que la define como "una gran artista". "Me hace feliz que lo diga, más siendo él. Más allá de que hay mucha gente que dice que no lo soy, yo me considero una artista porque soy muy profesional y para ser artista la profesionalidad es, ante todo, lo máximo", señaló.
-En "Mortal" sos la primera figura femenina. ¿Cómo te está tratando Villa Carlos Paz?
-Me encanta "la Villa" y estar haciendo este espectáculo. Es la segunda vez que hago temporada acá, ya estuve en el 2002 también con "el Negro" Álvarez y que nuevamente me haya elegido para formar parte de su compañía es todo un placer. Lo que me diferencia este año de ser o nos ser vedette es que no tengo que bajar una escalera, que no la hay, así como tampoco escenografía, por eso hay que llenar el escenario con arte. Tenemos cuatro bailarines y dos músicos y Mortal es una mezcla de comedia, stand up y revista, yo tengo tres cuadros en los que puedo mostrar mi cuerpo y la parte artística del baile, pero también tengo un sketch muy importante con "el Negro" Álvarez.
-Hace un tiempo que no se te ve por Uruguay. ¿Cómo está tu relación con el país ahora?
-Mi relación con Uruguay sigue igual, yo me fui hace 4 años y hasta el momento no he tenido muchas oportunidades de trabajar allá. La verdad es que cuando voy es por mi familia y hasta que no tenga algo bueno para trabajar no voy a volver. Acá (en Argentina) me siento una artista, siento que me gané mi lugar. Yo sé que en Argentina soy una de las mejores vedettes que hay y en Uruguay eso no pasa…
-Sentís un trato diferente… ¿A qué se lo atribuís?
-No tengo idea. Siempre dicen que en Uruguay somos pacatos o que uno no es profeta en su tierra… Lamentablemente muchos uruguayos no nos apoyan a los uruguayos que estamos afuera. Aunque la última vez que fui a Uruguay que fue con Carmen Barbieri a mediados de 2011, sentí el cariño de la gente de verdad… Pero mientras acá te piden autógrafos en la calle; en Uruguay te miran de lejos. Cuchichean, pero no se te acercan a decir: "¡Uy! ¡Sos Famosa! ¡Te felicito!". Cosa que aquí sí. A mí ya me adoptaron y me encanta y me encantaría que esto mismo me pasara en Uruguay. Ya que estoy trabajando acá podría estar trabajando en Uruguay también, pero para la tele, llaman a argentinos, y a los uruguayos que estamos en Argentina nunca nos llaman. En cierta forma a mí me causa un gran dolor, pero bueno, no será mi momento, ya me llamarán y ahí ya veré si quiero ir a trabajar o no.
-Muchas veces se te ve envuelta en peleas mediáticas. ¿Cómo te llevás con eso: sentís que estás a varios frentes o estás cómoda porque es parte del juego?
-No es por creérmela, pero si mucha gente me busca para pelear es porque debo ser muy importante. Es parte del juego y creo por las malas ayudé a un montón de gente porque muchas de las que se metieron conmigo hoy tienen trabajo. Pero yo siempre estoy defendiéndome, nunca estoy buscando una pelea ni una discusión televisiva; entonces, si yo siento que tengo que defenderme, me defiendo, y sino, no les doy mucha trascendencia porque mi prensa es mía y trato de no regalarla. No dejo que nadie se cuelgue de mi prensa.
-¿Te considerás brava?
-Sí, tengo mucho carácter y por eso me buscan. Pero una aprende que no siempre hay que darle pelea a la gente inexistente. Entonces, si se meten conmigo a nivel artístico y bueno que se metan; pero si se meten conmigo a nivel personal o familiar, ahí sí saco las garras y me defiendo con todo. Muchas veces para no tener que discutir llamó a mi abogado, carta documento y listo.
-Dicen que en el ambiente artístico llegar es más fácil que mantenerse. ¿Qué creés es lo hace que te mantengas en el mundo del espectáculo?
-Yo llegué a Buenos Aires con trabajo, por un contrato con Gerardo Sofovich. Vine a jugar en primera y no viendo a quien podía pisar, no llegué por medio de un escándalo para después ver si me podía mantener en el medio. Y como soy una persona muy profesional en lo que hago y le caí muy bien al público tanto masculino, obviamente, como al femenino, que es el que más cuesta -de hecho, me adoran gran parte de las adolescentes y de la gente mayor- cuando una tiene muchas cosas para brindar se puede mantener. Por ahora van cuatro años, seis obras encima y cuatro temporadas de verano maravillosas. Así que estoy feliz de la vida.
-Contabas que vas a Uruguay nada más por tu familia. ¿Cómo es la relación con tu hijo Diego con la distancia?
-Sí, yo trato de traer a mi familia a mí y no ir tanto, porque en Uruguay yo no tengo qué hacer y sin embargo acá ellos pueden hacer millones de cosas conmigo. Ahora mi hijo está acá en Carlos Paz, vino con uno de mis sobrinos, por un mes -se va a fines de enero-. Cuando más lo tengo conmigo es cuando hago temporada, así que lo estoy disfrutando a full. Él en Argentina tiene una experiencia que disfruta mucho y que en Uruguay no la vive, rodeado de famosos, de gente que ve siempre en la televisión…
-Sos madre de un adolescente… ¿Sos celosa? ¿Qué le dirías si en el futuro decidiera meterse en el ambiente artístico?
-¡Ya tiene 17 años! Tuvo una novia que al poco tiempo se dejó. Está en una etapa de disfrutar y no de complicarse la vida, ya va a tener tiempo para novia… Soy una madre celosa y si bien entiendo y me fascina que sea un chico hermoso y que a todas mis amigas les encanta y lo adulan -todas me dicen "Suegra"-, él entiende que es muy chico y que tiene que disfrutar de la vida. En cuanto al ambiente, tuvo propuestas de venir a trabajar acá en fútbol y Pancho Dotto lo quería tomar como modelo. Pero le queda un año de liceo y tiene que terminar de estudiar. Después que vea lo que quiere hacer: si quedarse en Uruguay o venirse a Argentina o vivir en los dos países. Acá tiene mucho futuro, ya sea en el fútbol, la parte artística o que lo que quiera estudiar.
-Hablando de amores, se rumoreó sobre una reconciliación con Jorge "el Negrito" Luengo… ¿Estás sola o acompañada?
-No, pasó simplemente que antes de que me venga a Carlos Paz, hicimos un par de eventos juntos. Como personas nos llevamos bien y podemos trabajar perfectamente. Yo sé que él siente mucho amor por mí y de hecho lo dice todo el tiempo, pero cuando las cosas se rompen es difícil reconstruirlas y yo ya no tengo ganas de un montón de cosas… Salí de una relación muy tortuosa, agobiante, humillante y demasiado expuesta y hoy estoy dejando que la vida me sorprenda. Estoy muy tranquila y he conocido a mucha gente, aunque la verdad no me interesa mucho conocer a nadie, porque pienso que cuando tenga que llegar el hombre que tenga que estar conmigo, va a llegar sin que lo busque. Estoy aprendiendo a estar sola por primera vez en mi vida -desde que me casé a los 17 años-, así que estoy viviendo algo nuevo, cerrando etapas que nunca había cerrado, viviéndolo por fin, pero con mucha tranquilidad. Me saqué la venda de los ojos y ahora pienso que uno no se va a morir sólo con una persona, sino que se puede conocer a otras más y ahí elegir el candidato para seguir la vida.
-¿Crees o no en el amor para toda la vida?
-Hoy no creo en el amor, me falta enamorarme para volver a creer en el amor. Estuve muy enamorada, no me fue bien y entregué todo, por eso hoy voy a ir paso a paso. El día que me enamore me entregaré por completo, pero con mucho cuidado. ¡Pobre, el que venga ahora! ¡Va a sufrir todo lo que me hicieron sufrir a mí!






