F.M.
Dicta uno de los cursos en la maestría de la Comunicación Política en la Universidad Católica y dirige el departamento de Comunicación Política en el Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset en España. Cuando fue entrevistado por Qué Pasa, llevaba 24 horas en Uruguay pero ya había estudiado los principales temas locales de Twitter.
-¿Twitter puede ser una herramienta válida para el debate de ideas, para confrontarlas?
-La respuesta taxativa es no. Twitter, o las redes sociales en general, son herramientas. Pero también es una herramienta el mitin político, el ir de puerta en puerta. Son modos de hacer campaña. Lo importante sigue siendo el mensaje. Lo que pasa es esto: todas las campañas electorales -por lo menos en las democracias occidentales y avanzadas, y me parece que la uruguaya lo es- copian el modelo de campaña estadounidense. Siempre ha sido así. Como las redes sociales le dieron buenos resultados a Obama, se le copia.
-¿Y eso qué implica para la política y el debate?
-Ventajas e inconvenientes, porque Twitter frivoliza enormemente la política. Y en algún momento puede llegar a ser perjudicial para un político. Porque en esa rapidez y esa agilidad -estaba viendo que Bordaberry utiliza de cuatro a 10 mensajes diarios y Larrañaga entre dos y cuatro- uno puede cometer errores. Y esos errores van a ser pagados.
-¿Y las ventajas?
-Muy pocas. Si hay algo para decir, son útiles.
-¿Esas herramientas le dan a los políticos más autonomía de los medios?
-No exactamente. Se usa para llegar a esos medios. Un ejemplo: un candidato comunica quién va a ser su vicepresidente. No convoca a la prensa. Lo manda por SMS. Pero el impacto no se produce porque un millón de personas sepan quién será el vice, sino porque eso llega a los medios. ¿Es importante que mi nuevo video de campaña esté en YouTube? Si lo hago sin que los medios den noticia de ello, me va a ver un millón. Si lo hago y los medios lo divulgan, me verán 50 millones.
-Twitter suma información a un gran volumen ya existente. ¿Cuáles serían las herramientas que los ciudadanos deberían tener para discernir lo que es relevante?
-En España o Uruguay, donde hay un sistema relativamente estable, la información de la que disponemos para posicionarnos políticamente la obtenemos porque se produce de una manera ritual, rutinaria. El acceso a la nueva información que puede derivar de estos medios no es interesante. Para saber la posición de Bordaberry o Larrañaga sobre la edad penal, no tengo que ir a leerlo en Twitter. Pero para determinado tipo de ciudadanos, en determinados países, que acceden menos a los medios tradicionales, pueden ser más útiles. Acá, o en España éstos son importantes, pero no definitivos. Podrán serlo dentro de cinco o 10 años.
-¿Se ajusta a la realidad describir lo que ocurrió en Túnez y Egipto como el resultado, al menos en parte, de la coordinación a través de las redes sociales?
-Es excesivo decir eso. La información puede haber circulado más libremente, pero no quiere decir que sirvieron para hacer revoluciones.
-Entonces Twitter…
-Para hacer Twitter hay que primero tener "acceso a". ¿Aquí hay muchos coches híbridos?
-No.
-Pues en Estados Unidos sí. Está bien, vamos a copiarles. ¿Pero hoy son viables los coches híbridos en Uruguay? A lo mejor no, porque tal vez tengas el coche pero no la estación para enchufarlo. No tiene sentido. En Uruguay, un país con una democracia estable ¿las redes sociales van a cambiar la manera de hacer política? Ahora no. El año que viene un poco. Y el próximo un poco más. Pero eso no quiere decir que estemos atrasados. Es al revés: ¡somos más modernos que el modelo estadounidense! Tenemos bases más sólidas, conocemos más de política.
-¿No son importantes entonces estas herramientas en Uruguay?
-Sí, todas lo son. Pero mira, la otra noche me escribió Obama (bueno a mí y a millones). "Dear Ismael: sabes que voy a lanzar mi candidatura para el 2012, me gustaría contar con tu apoyo y tal…" Le escribí: "Querido Barack: me gustaría que me mantuvieras informado". A los 15 minutos me contestó: "Usted está en nuestras listas, le vamos a mandar todo bla bla bla…". Para hacer ese tipo de comunicación hay que tener un soporte y un equipo importante. Y tener algo para decir. Hace unos días le escribí eso mismo a los secretarios de organización de los cuatro partidos más importantes de España. ¡No me ha contestado ninguno!
-¿Entonces?
-Hay que rellenar esos espacios de cosas importantes y cosas que posicionen. Por ejemplo, tienen que utilizarla para cosas de carácter personal. He estado siguiendo los tweets de Larrañaga y Bordaberry y el 99% de ellos son estrictamente políticos. ¡Hay que opinar de cosas!
-¿O sea contenidos extra políticos?
-Pues claro. No digo que sean exclusivamente personales, pero eso tiene que estar. Cosas que pasan en otros países. El medio ambiente, lo que pasó en Japón... Porque repito: para contarte qué opina tal o cual político sobre la Ley de Caducidad es mucho mejor conseguir una entrevista en cualquier periódico.