Nació en Montevideo pero vivió gran parte de su vida en Argentina, donde se licenció en Ciencias Biológicas. En 2002 ingresó en American Airlines y a sus 35 años comanda la oficina local de la firma estadounidense. Asegura que el vuelo directo a Miami desde Montevideo poco a poco se ha ido consolidando entre los uruguayos y que el clima de negocios local es amigable e ideal para el desarrollo de la industria aeronáutica. La eficiencia y el ahorro es la tendencia para este rubro, lo que no significa que todas se transformen en empresas de bajo costo. Es casada y tiene un hijo de 15 años. Cuando puede, después del trabajo, sale a correr. En sus ratos libres también aprovecha para leer libros sobre biología y biotecnología.
POR Stella Maris Pusino / spusino@elpais.com.uy
¿Cómo llegó a ser gerenta general de American Airlines (AA)?
Fui dando el examen para ello en posiciones anteriores. Aunque hay un plan interno de desarrollo para empleados en la compañía, yo esperaba que trajeran a una persona de afuera para este puesto, algo muy común en las firmas norteamericanas, que suelen elegir expatriados para liderar en sus países de origen. Sin embargo, la mía fue la segunda ocasión, la primera, la de Rodrigo Bértola, en que AA apuesta a jóvenes uruguayos para que manejen las operaciones en el país.
¿Cuántas personas dependen de usted?
Directamente, 38 personas. Doce más trabajan en régimen tercerizado en servicio de cargas y mantenimiento. Se contratan además otras empresas para el servicio de catering y manejo de rampas y camiones. Somos pocos, comparados con el universo de empleados de AA que son 85.000 en todo el mundo.
¿Cómo comenzó la firma en Uruguay?
Hace 15 años que volamos al mercado local. Empezamos haciendo escalas en San Pablo y luego comenzamos a volar por Buenos Aires. Y en 2004, fuimos la primera aerolínea que introdujo el vuelo directo a Miami, sin escalas.
¿Cuál es el estado de AA a nivel global?
La compañía sigue reportando pérdidas. Ha costado recuperar el famoso debt (deuda) que tiene luego del atentado a las Torres Gemelas, pero apuesta a un crecimiento a largo plazo. El 20 de julio anunció la compra de aviones, la más grande en la historia de la aviación, 460 aeronaves de fuselaje estrecho Airbus y Boeing. Pero la coyuntura en EE.UU. es muy difícil para la firma, sobre todo en un ambiente tan competitivo como el local, con muchas aerolíneas, sobre todo las low cost (bajo costo), que tienen costos operativos distintos a los nuestros.
¿Qué inversión implica esta compra?
La compañía no nos dio la información oficialmente, pero revertirá el proceso negativo en el largo plazo y le permitirá posicionarse entre las líderes respecto de su producto principal, su red de distribución, que está diseñada para transportar a cada uno de los pasajeros a donde quieran ir. AA vuela hoy a más de 250 ciudades, en 50 países y hace unos 3.500 vuelos diarios.
¿Qué vuelos y frecuencias ofrece en Uruguay?
Vuela cuatro veces por semana Montevideo-Miami y allí con conexiones dentro de EE.UU. Ahora, a partir de 2011, volamos lunes, martes, jueves y sábados y desde el próximo noviembre hasta abril lo haremos todos los días. Esta es la primera vez que la compañía aumenta la cantidad de vuelos directos. Antes, en baja temporada, teníamos tres vuelos directos combinados con uno por Ezeiza, pero éste desde este año ya no lo tenemos.
¿Por qué se tomó la decisión del vuelo diario?
Tiene que ver con el incremento de la demanda. Si bien nuestro negocio en Uruguay no es de volumen, ha tenido un incremento sostenido. De todas formas, siempre se tiene en cuenta el tamaño del mercado y adaptamos la oferta a la demanda que existe en el país.
¿Es rentable la aerolínea en el mercado local?
La pregunta del millón. Nuestra ruta es una ruta marginal. Lo cierto es que ha costado mucho afianzar el vuelo directo en Uruguay porque no es un vuelo de dos horas que hace escala como lo hacíamos antes por Ezeiza o por San Pablo, donde no tenés catering, determinados costos con azafatas, costos asociados con los pilotos y donde no tenés que tener determinado servicio de mantenimiento tampoco. Es un vuelo difícil pero a lo largo de los años ha tenido mayor demanda y se ha afianzado. Ya la gente sabe que American vuela sin escalas y eso ha permitido que podamos seguir apostando a este país. En lo que va de 2011 vamos muy bien, vamos positivos, no negativos como se ha registrado en años anteriores.
¿A qué atribuye el cambio en el balance?
A la buena salud de la economía uruguaya que aumenta la demanda interna, que atrae a los inversores, y a que eso necesariamente genera más viajes, mueve negocios, mueve turismo. El vuelo directo abre otros mercados y permitió el acceso de una franja de turismo con un poder adquisitivo elevado.
¿Quiénes compiten con ustedes?
Las compañías que vuelan a EE.UU. haciendo escalas. Lo que pasa es que Uruguay es un mercado chico, ya sabemos quiénes son los que vuelan hoy por hoy y somos 3 millones de habitantes.
¿Cuál es su participación de mercado?
Antes teníamos más de 50% a Miami y ahora bajamos un poquito justamente porque tuvimos una reducción en la frecuencia; estamos entre un 38% y un 40%.
¿Hacia dónde cree que se dirige el negocio aeronáutico?
Que va a continuar creciendo es un hecho, pero es un poco incierto el panorama respecto a cómo se va a desarrollar la industria debido al ingreso de las nuevas tecnologías y por la incorporación también de los biocombustibles. La demanda va a seguir incrementándose porque está a la vista el aumento de pasajeros y de frecuencias, y la mayor cantidad de aerolíneas, siempre aparece algún jugador nuevo y eso tiene una razón de ser. Estamos incorporando aviones nuevos que tienen tecnologías completamente diferentes a los que están volando actualmente. Son mucho más económicos y ofrecen otras prestaciones como entretenimiento, por ejemplo. Todo apunta al ahorro y a la eficiencia.
¿Tenderán todas al low cost?
La definición low cost tiene que ver con la estructura de negocios planteada. Una compañía de bajo costo maneja la venta a través de la web, no tiene una estructura de empleados que analice el sistema tarifario y que esté atrás del teléfono. Son empresas en las que uno se sube al avión y todo lo que está a bordo se vende. El cliente paga por la pieza de equipaje, por el exceso, si quiere un asiento preferencial, si paga una tarifa de descuento no tiene asiento y tiene que esperar a llegar al aeropuerto, si quiere un vaso de Coca lo tiene que pagar.
Más o menos lo que está haciendo Pluna...
Se podría asemejar un poquito a esa estructura. Hubo un replanteo de la compañía de lo que era la tradicional a lo que es ahora. Pluna es un feeder como le dicen los gringos, alimenta la región, trae pasajeros para conectar. Ellos lo anunciaron, dijeron que iban a desarrollar a Uruguay como centro de distribución.
¿Cómo observa el clima de negocios local?
Es amigable. Desde el punto de vista de la compañía es absolutamente favorable, el crecimiento continuo de la economía y la llegada de inversores es lo que genera este ambiente, que para nosotros es un caldo de cultivo ideal y que, por ende, aumenta los viajes y genera esa necesidad de ir y venir.
¿Qué aspectos aún están en el debe desde su perspectiva?
Para mí lo ideal que tendría que pasar en Uruguay desde el punto de vista de los negocios es que continúen desarrollándose actividades para paliar un poco la estacionalidad que existe. Habría que desestacionalizar el mercado y trabajar un poco más en la baja temporada, como ya se está haciendo mediante congresos y eventos, un sector que viene creciendo.
¿Qué hace concretamente AA al respecto?
Trabajamos mucho en acciones con el Ministerio de Turismo que permitan promover al Uruguay como destino de turismo y negocios. También estamos apoyando el Punta del Este Food and Wine Festival por segundo año consecutivo. Asimismo, durante el año hacemos acciones como torneos de golf, ahora nos estamos metiendo un poco en el turf para que la temporada se extienda. Estamos haciendo ofertas en pasajes también. Más recientemente la compañía tomó la decisión de que Uruguay fuera el tema de portada en nuestra revista de a bordo, Nexos, a la que dedicaron siete páginas para la difusión del país. Nexos tiene una circulación de 240.000 copias pero llega a más de 3 millones de lectores.