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Los mercados de los principales granos siguen mostrando gran volatilidad, exhibiendo respuestas intensas ante las variaciones del clima en países relevantes, o ante la divulgación de información referida a balances de oferta y demanda.
Esto quedó marcado muy notoriamente a mediados de enero, cuando se conoció el ajuste mensual de las proyecciones del Departamento de Agricultura de EEUU (USDA, en inglés), que resultó bastante diferente a las previsiones manejadas en lo previo por operadores y analistas.
Las proyecciones de cosecha del USDA fueron –en general- más elevadas que las expectativas del mercado, lo que dio lugar a una respuesta bajista muy intensa, en casi todos los productos, en los días siguientes a los anuncios.
Los precios de exportación
El trigo culminó 2011 en medio de una tendencia bajista iniciada a mediados del año y que llevó los precios a niveles similares a los de fines de 2009. El precio de exportación en puertos argentinos fue de U$S 224 la tonelada FOB, 25% inferior al registrado un año atrás y 36% por debajo del obtenido en mayo de 2011.
La soja mostró un comportamiento relativamente parecido, aunque con bajas de menor magnitud. En diciembre se exportó a un promedio de U$S 446 por tonelada FOB puertos argentinos, nivel casi idéntico al de fines de 2009, y que resultó 12% por debajo de los U$S 508 alcanzados un año atrás y 15% inferiores al máximo de U$S 527 de agosto pasado.
La dinámica de los mercados de maíz y arroz resultó algo diferente, ya que, a pesar de mostrar descensos en los precios de exportación, los valores se mantienen en niveles más altos que los logrados en los dos años previos.
En el caso del maíz, el precio de exportación en los puertos argentinos, en diciembre pasado, fue de U$S 261 la tonelada FOB, 2% superior al nivel de un año atrás en ese mercado. El arroz alcanzó en diciembre de 2011 un precio medio de U$S 620 por tonelada FOB en puertos de Tailandia, valor que supera en 13% al precio medio del cierre de 2010.
En la primera mitad de enero los mercados detuvieron las caídas e incluso, en algunos casos, exhibieron una recuperación interesante. Así, el precio del maíz aumentó 7% (hasta U$S 241/ton FOB) y el de la soja creció 4% (hasta U$S 464/ton).
Sin embargo, la recuperación se detuvo bruscamente al divulgarse el informe mensual del USDA el pasado 12 de enero, registrándose inmediatas caídas, que fueron seguidas de una marcada inestabilidad en los días siguientes.
Las previsiones de enero
Los datos publicados por el USDA sorprendieron a analistas y operadores de los mercados granarios. En general, las cosechas proyectadas para el ciclo 2011/12 en varios países clave para los principales productos fueron mayores a las esperadas por los agentes, dando lugar a reacciones bajistas y posterior inestabilidad.
En el caso del trigo, el USDA aumentó su previsión de cosecha mundial 2011/12 hasta 691,5 millones de toneladas (en diciembre la proyección era de 689 millones de toneladas).
Los ajustes más destacados fueron los aumentos en las cosechas de Brasil (5,80 millones de toneladas vs. 5,0 millones previstos en diciembre) y de Kaszajstán (22,5 millones vs. 21,0 millones en el informe previo).
Como resultado agregado, las existencias finales del ciclo 2011/12 se-rían mayores a las previstas anteriormente: 210,0 millones de toneladas versus 208,5 millones en el informe de diciembre pasado.
En soja, las sorpresas provinieron de los cambios efectuados en el balance de oferta y demanda en EEUU. La cosecha fue aumentada levemente por ajustes en los rendimientos medios, proyectándose una producción de 83,2 millones de toneladas (vs. 82,9 millones previos).
También se modificaron los volúmenes demandados, con caídas de las proyecciones de molienda y exportación estadounidenses (que en conjunto disminuyeron casi un millón de toneladas respecto a lo previsto en diciembre), lo que resultó en un incremento de las existencias finales en EEUU: 7,5 millones de toneladas vs. 6,3 millones previos.
En el caso de la cosecha sudamericana, los cambios estuvieron alineados con las expectativas de los agentes, con bajas debidas a la influencia adversa del clima en toda la región. La producción de Argentina fue reducida de 52,0 a 50,5 millones de toneladas y la de Brasil de 75 a 74 millones.
En cuanto al maíz también sorprendieron especialmente los ajustes en los datos de EEUU, proyectándose aumentos en la cosecha de ese país (de 312,7 a 313,9 millones de toneladas), mientras entre los agentes predominaba la previsión de caídas en los volúmenes producidos.
La cosecha argentina fue ajustada fuertemente por los impactos de la sequía: cayó de 29 a 26 millones de toneladas, pero esa reducción fue más que compensada por los aumentos en las previsiones de EEUU, Unión Europea, Ucrania y Rusia.
Además, fue ajustado levemente a la baja el consumo global, lo que resulta en un aumento de las existencias proyectadas al fin del ciclo 2011/12: 128,1 millones vs. 127,2 millones previstos en diciembre.








