En la década de los 80´ y principios de los 90´ se produjo en Uruguay el boom de las llamadas "maquinitas" y el centro de Montevideo, así como en varias localidades del interior, prosperaron las salas de juego. Primero fue el boom de los flippers o pinball y luego los juegos llamados "arcade", con simuladores de carreras de autos, disparos y luego acción y lucha.
En la edición de mayo de 2008, dedicada a la industria de los videojuegos, publicamos una breve opinión de Juan Carlos Risu, gerente general de Play Time, una de las pocas empresas que perduran en el sector de salas de videojuegos. Play Time está enfocado hacia la familia y el niño, con salas ubicadas en los shoppings, aunque también mantiene un local destinado a los adultos, como es Baltimore, en el centro de Montevideo. En esta oportunidad ofrecemos un diálogo a fondo y abierto con Risu sobre varios temas vinculados a las salas de videojuego, negocio en el que Risu está desde hace años.
¿Como eran las primeras máquinas de juego?
Al principio lo que había en Montevideo eran salas de bingo. Se jugaba a una especie de Pinball checoslovaco con varios agujeritos.
¿De que época estamos hablando?
De unos 35 años atrás. No hace mucho.
¿Pero no eran videojuegos?
No, no existían los videojuegos. Había salas de entretenimiento. Baltimore (18 de julio entre Cuareim y Plaza Cagancha) existía. Era una sala de bingo donde estaba prohibido el acceso a los menores. Si jugaban te multaban, porque eran juegos de apuesta. Las máquinas eran de bingo, como los slots de ahora pero con un sistema que tirabas una bola, la embocabas en un agujerito e ibas formando el juego. Todavía existen esas máquinas. Después aparecen aquellos primeros videos blanco y negro. A los mayores les costaba manejar esos juegos y fueron los niños y jóvenes los primeros que captaron la nueva tecnología y la comenzaron a jugar. Estos salones de entretenimiento mutaron. Se fueron los Slots y aparecieron los entretenimientos para jóvenes y niños.
En aquella época nacieron juegos como el Space Invader o aquel del bandido, que hicieron época. Después empezaron a aparecer los primeros videos en color. Y eso fue un furor..
¿Cual fue la época de más furor en las salas de videojuegos?
Las épocas de más furor en Uruguay fueron dos. Una, que fue cuando el centro de Montevideo se llenó de salas y la otra fue la de los juegos en la playa. Hasta el año 1992-1993, hubo una fuerte demanda. Entre el año 1983 a 1993 fue el lugar de encuentro de los chicos. Después de 1993, aparecieron las computadoras, el Nintendo y los chicos ya no tenían que salir de su casa para buscar ese entretenimiento. Ciertas clases sociales podían tenerlo en su propia casa.
¿La sala de juego pierde cuando el juego pasa al ámbito privado?
Sí y no. En la sala de juego socializas. En tu casa estas ahí. ¿Y qué haces?
¿Entonces no fue tan abrupto el corte?
No, para nada. Incluso hasta 1995 la tecnología en las salas de juego era muy superior a la tecnología que había en las casas. A veces a Uruguay venían máquinas provenientes de Japón que tenían tecnología tan desarrollada que para evitar que se conociera en el mundo comunista durante la guerra fría, estaba prohibido reportarlas a países del otro lado de la cortina de hierro. Hoy están tiradas por ahí. Hoy la tecnología del hogar está muy equiparada con la tecnología de los arcade. Solo que los arcade permiten manejar un auto con controles de manejo que en tu casa no lo podés tener, por poner un ejemplo
Las salas antes eran para los mayores, luego pasaron a ser para los jóvenes adolescentes a partir de 12 años. Hoy los arcade con más éxito son los creados para los más chiquitos. Eso funciona en los shoppings, porque los chiquitos van con los padres y los padres van al shopping.
Si volviera en el tiempo veinte años … ¿cómo recuerda las salas de videojuegos?
Yo creo que no son las salas de juego sino que es la gente la que va cambiando. Las salas de video juegos pueden ser las mismas: lo que cambia son las expectativas de la gente. En aquel momento más de la mitad de la población de Montevideo no tenía televisión color y vos ibas al arcade y estaba el Pac Man en colores. Hubo un cambio tecnológico y dentro de los arcade los cambios tecnológicos se daban. Generalmente los juegos nacen de los cambios tecnológicos.
Década del 2000
La gente que sigue yendo hoy a las salas de videojuegos, muchos tienen un PC en su hogar, ¿por qué siguen yendo?
Y creo que es la necesidad de salir. De socializar. Y también la dimensión del juego que permite las máquinas de las salas y la posibilidad de competir. Más allá de los juegos, lo que más influye es el deseo de salir. Las salas en el centro nunca funcionaron los fines de semana. Siempre funcionaron entre semana. Para mí es porque la persona tiene un tiempo libre y con una ficha pasa 15 o 20 minutos. Es el público de la pasada.
Las salas de los barrios cerraron porque los chiquilines ahora no van y van a los Shoppings, porque ahí hay otras cosas para hacer. Los padres van a comprar alguna cosa y ellos tienen un lugar dónde entretenerse.
¿Se siguen importando máquinas de videojuegos nuevas
?
Vienen algunas, pero menos de lo que nos gustaría. En la crisis del 2002 la ficha pasó a tener un costo de 20 a 30 centavos de dólar, y no pudimos afrontar la compra de equipos nuevos. El último boom fue la máquina de baile. Llegó y a los ocho meses ya estaba en todas las casas. Durante cinco u ocho meses introdujo a las chicas a los arcades (sobre todo en la playa y en los shoppings).
Este año entraron algunos equipos nuevos y van a seguir viniendo porque en el mundo se siguen produciendo, aunque no con el ritmo que había antes.
¿Cuál es el videojuego que más se juega hoy?
Es difícil decirlo. Lo que si sé es que se juega más a los simuladores, como Time Crisis, que es un simulador de disparos; Daytona, que son los eternos juegos de las carreras de auto; la Máquina de Baile, que todavía funciona; la Máquina de Batería; la de Patear la Pelota. Todos los que son simuladores.
El futuro
¿Cuál es el videojuego más sofisticado que existe hoy?
La máquina más costosa en EEUU es la del paracaídas. Acá no puede venir porque es muy cara. Es una máquina que durante treinta años utilizó el ejército de EEUU para entrenar paracaidistas y ahora salió a la calle. Esa máquina existe pero acá no se puede traer. El problema es que hay que pagar licencias anuales, de más o menos cinco mil dólares y el aparato físico vale cerca de cuarenta mil dólares. Se necesita mucho volumen de gente para amortizarla. Son máquinas especiales, que se encuentran solo en los arcades de países como EEUU.
¿Estamos atrasados en cuanto a los videojuegos que tenemos acá?
Ahora sí. Hubo un momento en que no. En las viejas épocas ibamos a la par. Hoy estamos un poco atrasados, producto de la crisis del 2002, en que nos afectó mucho la diferencia de cambio.
Un negocio que ha cambiado tanto a lo largo de estas épocas, que antes estaba lleno y ahora no va tanta gente: ¿es rentable? ¿Cómo se hace para mantener la rentabilidad?
En otras épocas se obtenía un ingreso que permitía cambiar los juegos de forma continua, pero el dinero se iba más porque había que competir más. En este momento hay poca competencia entonces entra menos pero te queda. La utilidad que se maneja en este momento es la misma utilidad que se manejaba antes. Lo que cambió es el volumen que se maneja ahora, que es muy inferior al de antes.
Para terminar ¿cómo le parece que van a evolucionar las salas de videojuegos en el futuro?
Las salas que se van mantener son las que tengan otros productos, como en el caso de las estaciones de servicio que incluyeron minimercados porque si venden solo gasoil se funden. Las salas que van a permanecer son aquellas que brinden entretenimiento al núcleo familiar. Las salas de juegos van a existir toda la vida. Lo que va a variar va a ser el concepto de entretenimiento. JJN