Se conoció hace poco que los uruguayos continúan emigrando. La falta o mala calidad de empleo es la causa principal de este fenómeno. Pero hay otros uruguayos que están intentando nuevos caminos: unos trabajan en Uruguay, pero desde su casa, y optimizan recursos. otros trabajan para el exterior, pero viven en Uruguay. Ambos tienen en común que son teletrabajadores, y que utilizan las tecnologías de la información y comunicaciones (TICs), en especial el PC, internet, el mail y el chat para trabajar. Estos teletrabajadores Son en realidad trabajadores independientes sin fronteras. Lo que en principio ha sido visto como una necesidad de supervivencia y de apego al Uruguay, en el fondo esconde un cambio cultural profundo. ¿Está muriendo el trabajo tradicional? Cuándo se habla de políticas de empleo ¿No se debería estar hablando de cómo mejorar, facilitar y abaratar las TICs a todos los uruguayos?
Por Carlos Pacheco
En junio de 2006 publicamos en Tecno un informe sobre teletrabajo. En aquella oportunidad decíamos que "ya hay uruguayos que no tienen necesidad de salir de su casa para ir a su empleo. Son los nuevos empleados que gracias a la tecnología están ayudando a cambiar el concepto de ambiente laboral tal como lo conocemos. Ahora la oficina está dónde uno quiere que esté".
En solo 14 meses mucha agua ha corrido bajo el puente, y aquel informe hoy exige una puesta a punto, con información más concreta.
Hoy el teletrabajo es algo real, y cuando decimos real hablamos de gente que teletrabaja y de dinero que ingresa al país.
Hoy 21 mil uruguayos tienen como único ingreso el teletrabajo, con ingresos promedio de US$740 por mes, lo que significa que ingresan US$190 millones al año al Uruguay por este concepto. Estos datos fueron hechos públicos hace ya 9 meses y corresponden a una encuesta realizada por Grupo Radar.
Es inevitable relacionar estos datos con los de la emigración. No hay precisión sobre cuántos uruguayos se han ido del país en el último año, pero se sabe que la emigración continúa, y que desde el 2000 a la fecha superó las 200 mil personas. Según el Instituto Nacional de Estadísticas la franja de edad donde el fenómeno de la emigración ha sido más fuerte es el comprendido entre 20 y 29 años, y la razón de irse es la falta de empleo o el subempleo.
No se puede afirmar que los 21 mil teletrabajadores uruguayos equivalen a 21 mil uruguayos que se hubieran ido sino hubieron encontrado esta salida. Pero sí hay un cierto vínculo. Por ejemplo, son los jóvenes los que mayormente emigran y son los jóvenes los que mayormente teletrabajan. Sí se puede decir que el teletrabajo es una de las alternativas que hoy cualquier joven (y también cualquier uruguayo) puede escoger en lugar de emigrar.
Razones del crecimiento
Este crecimiento obedece a muchas causas. En primer lugar a la iniciativa propia de muchos uruguayos, que han buscado alternativas, han probado, investigado, y arriesgado. En segundo lugar, en los últimos 2 años se ha producido una mejora en las opciones tecnológicas que facilitan el teletrabajo, como la computación, las conexiones a Internet y la telefonía. La actual administración de Antel ha realizado buenas acciones tendientes a mejorar las comunicaciones y en particular a fomentar el acceso a Internet con banda ancha. En tercer lugar hay que destacar la labor realizada, desde hace ya 5 años por la empresa Netgate. En particular su tarea de información sobre el tema, capacitación en teletrabajo mediante talleres y de investigación en caminos y opciones más fáciles y económicas. El propio Ministro de Industria, Jorge Lepra, en una conferencia reciente (ver recuadro) en representación del gobierno elogió la labor de Netgate y de su director Álvaro Lamé.
Para preparar este informe, Netgate fue la fuente de información más valiosa y concreta que encontramos.
Qué es el teletrabajo
Existen varias definiciones con diferencias importantes, aunque todas ellas coinciden en algo: consiste en trabajar desde un lugar remoto haciendo uso de las tecnologías de la información y comunicaciones (TICs). Aquí hay dos conceptos básicos: un teletrabajador no concurre a una oficina o fábrica u otro lugar de trabajo.
Lo hace desde su hogar, un cybercafé, o una oficina propia. Lo segundo es que su relación con uno o varios empleadores o clientes se realiza mediante mail, chat, teléfono fijo, celular.
Las diferencias en las definiciones tienen que ver con el tipo de relación que establece el teletrabajador con el mercado y en el origen de sus ingresos. Hay quienes definen a un teletrabajador como cualquier persona que realiza su trabajo fuera de la empresa. Puede ser un empleado de una empresa nacional que acuerda trabajar desde su casa o desde una oficina y recibe todos los meses un sueldo como cualquier otro empleado. También puede ser una relación similar, pero para una empresa internacional. Por ejemplo, trabaja en Uruguay, pero recibe su sueldo de una empresa del exterior. También está quién trabaja para diferentes clientes, o por proyectos, sean estos para el medio local o para afuera.
El teletrabajo que promueve Netgate es el del uruguayo que vive acá, trabaja para el exterior, no tiene con su empleador una relación de dependencia, y su actividad única o más importante es el teletrabajo. Todas las definiciones son correctas, pero la que utiliza Netgate tiene implicancias muy interesantes. Por ejemplo, impulsa un cambio de mentalidad en el trabajador.
No lo invita a conseguir un trabajo tradicional, pero con las comodidades de hacerlo en su casa. Lo invita a salir todos los días a buscar oportunidades en todo el mundo. En segundo lugar, promueve la venta de productos y servicios en el mercado mundial.
Y en tercer lugar, centra el concepto de teletrabajo en la innovación, en buscar nuevos mercados fuera del país, y no centra la definición en la tecnología a usar, los equipos o en la infraestructura del teletrabajador.
Wilson Santurio, coordinador del área de teletrabajo de Netgate, señaló que, por ejemplo no hay un formato preestablecido para la oficina del teletrabajador.
"El teletrabajo por definición es ubicuo, no tiene un lugar establecido. Un teletrabajador puede serlo sin tener PC ni conexión a Internet. Puede arrancar desde un cybercafé. Por supuesto que es mejor tener una PC y conexión. Y en último término, para el teletrabajador su computadora es su oficina. Muchos de ellos viajan mucho con sus notebooks. Incluso los que pueden teletrabajar desde su casa, no siempre lo hacen, trabajan en la casa de un amigo o familiar. O en un patio de comidas, como suele verse en la Terminal Tres Cruces. O trabajan desde un ómnibus. O teletrabajan desde el hotel, un restaurant, una plaza, un parque, un muelle o desde donde sea".
Talleres
Hace 5 años Netgate comenzó a capacitar a los uruguayos en teletrabajo. Con el tiempo afinó y pulió una propuesta de 4 talleres de muy buena calidad, concretos y útiles.
Hasta el momento más de 3500 personas concurrieron a los talleres, y Netgate aspira que para fines del 2007 sean más de 10 mil, y que se realice al menos 1 taller en cada capital departamental del país.
Concurrir a un taller de teletrabajo es una experiencia muy interesante. En el realizado el 28 de julio en la mañana, llamado Taller 1, que es el más básico, concurrieron más de 120 personas. Varios de los concurrentes, al menos 15 o 20, superaban los 65 años. La mayoría oscilaba entre los 25 y 50 años. La crisis del 2002 era una referencia constante. Para algunos, porque había significado la pérdida de su trabajo.
Para otros, porque había representado una advertencia de la vulnerabilidad de la economía uruguaya. Unos querían conseguir un empleo, o mejorar el que tenían. Otros buscaban alternativas de futuro a las que recurrir como protección o colchón en un futuro. "Quién sabe que puede pasar", es una expresión que ha calado hondo en los uruguayos y que aún no ha desaparecido de las conversaciones cotidianas.
Los talleres duran 4 horas cada uno, con un corte de unos 20 minutos. El Taller 1 se realiza en la mañana, en general de 9 a 13, y el Taller 2, de 15 a 19. La mayoría de los concurrentes se anotó para los 2 talleres en el mismo día.
Teletrabajador y cambio de actitud
Entre los conceptos más importantes que se enseñan en los talleres, se destaca que el teletrabajo es ante todo trabajo. No se enseña cómo conseguir plata fácil en Internet. Consiste en aprender a vender productos y servicios en el exterior. Se trata de trabajo, de innovación y de calidad.
El segundo concepto es el del cambio de actitud. El teletrabajo es muy diferente al trabajo tradicional y en ese sentido exige un cambio cultural muy importante.
"El teletrabajador no recibe un sueldo todos los meses, no tiene vacaciones pagas, ni aguinaldo, ni salario vacacional, ni seguro de desempleo", afirmó Alvaro Lamé.
"No está bien ni está mal. Es la realidad. Si quiere tener vacaciones, deberá organizar sus ingresos y su trabajo para poder hacerlo. Si quiere tener un retiro, deberá ahorrar para ese momento.", agregó.
"A su vez el teletrabajador uruguayo accede a un mercado de más de 1.000 millones de personas, que son los actuales usuarios de Internet. Gana en monedas fuertes, ya que vende principalmente a Estados Unidos y Europa. Es independiente y escoge cuándo tomarse vacaciones.
Al teletrabajador no le llega el IRPF, no depende de gremios ni de Consejos de Salarios. Tampoco digo que esté bien ni que esté mal. Lo que sí digo es que es una alternativa real para no irse del país.
A mí me encanta una de las ideas de la campaña de Netgate a favor del teletrabajo. La idea es que podés trabajar afuera, pero que cuando pedís asado, en lugar de que te pregunten ‘¿Queeé?’, te pregunten ‘¿jugoso o a punto?’".