Alrededor del 75% de la población uruguaya padece de Hipovitaminosis D, lo que significa que el cuerpo tiene menor cantidad de Vitamina D de la que necesita, generando diferentes reacciones negativas.
La mala noticia es que ya se puede hablar de una epidemia, según el reconocido cardiólogo Pedro Amonte. Eso hace a las personas sustancialmente más propensas a las hipertensiones arteriales, accidentes cardiovasculares, infartos y hasta la muerte.
La buena noticia es que se trata de una epidemia fácilmente reversible, con una dosificación adecuada de Vitamina D. No sólo previene todo lo que se refiere a problemas cardiovasculares, sino también a enfermedades tales como diabetes, entre muchas otras.
"Tradicionalmente se la conocía como una vitamina que aumentaba la absorción de calcio -el depósito de calcio en los huesos-. Se sabía que los niños que no tenían niveles adecuados padecían raquitismo y, los adultos, osteomalasis", explica el doctor Amonte.
Hace diez años, un estudio realizado por National Health Survey en Estados Unidos comprobó que existía más de un 50% de la población en ese país con Hipovitaminosis D. Cuando proporcionó esa vitamina se observó que no sólo actuaba en forma muy beneficiosa en todo lo que tenía que ver con el calcio, sino también en muchos otros aspectos.
"La Vitamina D ingresa al cuerpo en alimentos pero, la mayor fuente, es a través de la radiación solar ultravioleta B. Ésta transforma los derivados del colesterol en Vitamina D que circulan por la sangre, pasan por el hígado que modifica esa molécula, y luego sigue rumbo al riñón que la cambia aún un poco más, por hablar en términos que todo el mundo comprenda. Esa nueva molécula llega por vía sanguínea y regula e induce a unos 200 genes, entre los que se encuentra la defensa contra las infecciones, la producción de insulina, la disminución de incidencia de algunos cánceres, la disminución de velocidad de crecimiento de otros tumores, entre tantos e importantísimos beneficios", asegura Amonte.
Carencia. No resulta tan extraño esa escasez de Vitamina D en las poblaciones, ya que la vida moderna, sumada a fenómenos sociales y culturales, la alientan, indica el experto. "Si uno piensa en su vida diaria durante el invierno y la primavera, siempre es puertas adentro, con una radiación solar muy baja. En los meses de verano, por otro lado, se utiliza la pantalla solar. En la comida, la fuente natural de esa vitamina son los pescados grasos como el salmón, el atún o la sardina, muy poco consumidos".
¿A qué se expone un adulto uruguayo de más de cuarenta años con Hipovitaminosis D? En el área cardiovascular se realizó una investigación estadounidense entre 32 mil personas normales, cuenta el cardiólogo. "Las personas que tenían Hipovitaminosis D tuvieron 1.5 (siendo 1 el normal) más de chance de tener un infarto, hipertensión arterial y muerte".
En otra investigación, entre descendientes de una comunidad cerrada como Framingham (Massachusetts), que no habían padecido infarto, también se encontró que aquellos con Vitamina D baja tenían 1.5 más de propensión al infarto y a las lesiones cardiovasculares, que quienes tenían niveles aceptables.
Por otro lado, en Bonn, Alemania, se realizó una investigación entre pacientes que se realizaban una coronariografía, a quienes se les midió el nivel de Vitamina D, y resultó que a igualdad de lesiones coronarias, aquellos que tenían niveles más bajos de esa vitamina mostraban mayor índice de mortalidad.
PREVENCIÓN. Uruguay tiene una población envejecida con una alta tasa de mortalidad por causas cardiovasculares, indica Pedro Amonte, y hace referencia a una investigación de la doctora Ana Mendoza, quien documentó aproximadamente 200 mujeres del Hospital de Clínicas, demostrando que un 75% padece Hipovitaminosis D.
"En la experiencia clínica, en la práctica diaria, lo he comprobado no sólo en mujeres sino también en hombres", asegura el cardiólogo, quien señala que el estudio de Mendoza sólo se ocupó de pacientes femeninos ya que ésta investiga sobre osteoporosis, pero que la cifra no difiere de la masculina.
Lo fundamental -indica Amonte- es tomar conciencia que existe una epidemia pero que es fácil de corregir con tres media horas semanales de sol, o una pastilla diaria muy barata (ver recuadro). "El nivel aceptable de Vitamina D en el cuerpo es 30. Entre 20 y 30 se está ante una Hipovitaminosis, y por debajo de 20 es una insuficiencia de Vitamina D. Con una adecuada prevención, se disminuye sustancialmente la presión arterial y las chances de tener un accidente vascular".
El Dato
200 Son aproximadamente los genes que regula e induce la Vitamina D, entre ellos la defensa frente a infecciones y producción de insulina.
Tres media horas al sol por semana
Sólo existen dos formas de dosificación de Vitamina D. Una es a través de la exposición solar, de únicamente tres media horas por semana, entre las 10 y las 15 horas, con la cara, mangas y piernas al aire, sin protección. "Ya eso proporciona suficiente cantidad de Vitamina D como para evitar la Hipovitaminosis", indica el cardiólogo Pedro Amonte.
Es durante el invierno y la primavera que debe sustituirse por una pastilla diaria de 1.000 mg según estudios internacionales que han comprobado que la de 400 mg no es suficiente.
Tal dosificación no sólo previene accidentes vasculares, señala el experto. "Los finlandeses tomaron una población de niños recién nacidos y la dividieron en dos. A la mitad le dieron Vitamina D por un año, y a la otra lo que estaba pautado desde siempre. Hicieron un seguimiento de 31 años y comprobaron que la probabilidad de tener diabetes tipo 1 era 70 veces menor en quienes recibieron Vitamina D, que en aquellos que no. Esa misma experiencia detectó que la administración de esa vitamina también disminuía un 22% la caída en los adultos mayores, con una consecuente baja de 30% de fracturas de cadera. Eso evitaba todo el costo de un tratamiento y una operación de prótesis de cadera. Por ejemplo, en Uruguay, una dosificación adecuada de Vitamina D podría suplir enormes costos de prótesis y clavos ya que no se fabrican aquí, y sólo un clavo ronda los cinco mil dólares", afirma Amonte.
No importa la edad que tenga la persona -aclara el cardiólogo- ya que la Hipovitaminosis D es recuperable rápidamente. "Si bien es un problema muy serio, es muy fácil de solucionar con las dosis adecuadas".