NACHO DEBIA

El tatuador de los famosos

Cuando Nacho Debia tenía dos años soñaba con ser pintor y que sus piezas se exhibieran en todas las galerías. Su anhelo se hizo realidad cuando los famosos empezaron a exponer su trabajo en entrevistas o con fotos en las redes.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Nacho junto a El Reja, uno de los tantos personajes que tatuó.

Tenía 14 años y solo pensaba en dibujar. Nacho Debia hacía cursos de caricatura y diseño publicitario. Un amigo cayó en su casa con una máquina casera de tatuajes y Nacho le hizo un duende. Al otro día se tatuaron un dragón pequeño que hará desaparecer y sustituirá por otro porque ya no conserva esa amistad.

Trabajó durante cinco años como decorador de una conocida tienda y en paralelo tatuaba en su casa. Se corría la bola de que era bueno entre los vecinos del barrio y se ganó una clientela. Abrió su propio estudio en una galería ubicada en 18 de Julio y Vázquez hace 14 años sin imaginar que tendría un buen futuro. “Era pan para hoy y hambre para mañana”, dice el tatuador favorito de los famosos.

Gracias a esa vidriera y a que la gente de la farándula frecuenta los mismos ambiente y lo recomiendan es que se ganó un lugar y logró tatuar a famosos variopintos: José María Giménez, Abel "La Joya" Hernández, el Gucci, el Reja, Patricia Fierro, Giannina Silva, Roberto Moar, Kairo Herrera, Clarisa Abreu.

Empezó por tatuar a futbolistas de la divisional B. Se pasaban la bola entre ellos y un día llegó O.J Morales (exjugador de Nacional) al estudio. Después lo visitó Kairo Herrera por una nota y se volvió popular sin proponérselo.

Nacho considera que su principal virtud es que guía a sus clientes. "Hablamos mucho antes de tatuar sobre el diseño, dónde se lo hará, por qué, qué quiere reflejar. Me gusta asesorarlos".

Y cita como ejemplo a "La Joya" Hernández. Cada vez que el futbolista del Hull City le propone una idea, Nacho procura equilibrarlo para que los dos queden contentos. Llegó a decirle a varios famosos que no se hicieran tal o cual diseño porque ponían en juego su reputación. Pero prefiere no dar nombres.

Los futbolistas se apoyan mucho en la familia, sus raíces y la religión. Y sus tatuajes se basan en eso. Hoy se estilan los elementos geométricos y lo leones. Hace unos años tenían como espejo la manga del inglés David Beckham. "Como artista intentaba crear algo distinto, entonces les conseguía una buena foto de un ángel, una virgen que no fuera tan vista o un Cristo llamativo".

Josema Giménez tenía agendado un turno con Nacho aquel 11 de setiembre de 2013. La noche anterior debutó con la Selección mayor y decidió tatuarse esa fecha. Le llovieron las críticas porque solo en Uruguay se usa "setiembre" en vez de "septiembre". Decían que estaba mal escrito. Así que el jugador del Atlético Madrid le preguntó a Nacho desde España qué diseño podía hacerse y se tapó la fecha del debut.

Al Reja le tatuó el retrato de su padre cuando recién falleció y le retocó otros tantos diseños. El Gucci tiene a toda su familia tatuada en una pierna y a jugadores de Nacional en la otra. Su espalda está cubierta por dos perros y sus brazos por cantantes de salsa. Nacho dice que ahora que adelgazó los tatuajes le quedaron "más sólidos y oscuros".

Las modelos suelen tatuarse frases o palabras. Nacho dice que Roberto Moar tiene una piel privilegiada por ser "híper mega blanco". Con él trabaja tranquilo porque "no molesta, ni se queja. Tiene el umbral del dolor alto".

Hoy se estila hacerse relojes con rosas, golondrinas volando, plumas, atrapasueños o elementos geométricos. Estos últimos se volvieron tendencia porque los impulsó Cande Tinelli.

Nacho dice que los tatuajes no son una moda. Vinieron para quedarse. "Nuestra generación envejecerá con tatuajes y los tatuados seremos una manchita más dentro de ese grupo. Tu ojo estará acostumbrado a eso ¿Viste que todas las veteranas usan el mismo corte de pelo? Bueno, es lo mismo".

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