5 COSAS QUE NO SABÍAS DE...

Rachel McAdams

Debutó en teatro y saltó a la fama en 2004 por sus roles en Diario de un pasión y Chicas pesadas. Más tarde, Rachel McAdams hizo Medianoche en París, En primera plana, Votos de amor, Passion, y la serie True Detective, con un papel que marcó su vida.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Rachel McAdams

1 - DEL PATÍN A LAS TABLAS.

Decidió seguir el camino artístico con 12 años

A Rachel McAdams le iba mucho mejor en el patinaje sobre hielo que en las actividades artísticas. Pero sabía que no dedicaría su vida entera al deporte porque no le alcanzaba para saciar su sed de expresión. Dijo que si pudiera elegir un momento de su pasado retrocedería al día que se subió al escenario por primera vez e hizo Sueño de una noche de verano para poder revivir aquel sentimiento maravilloso que experimentó con 12 años. Gracias a ese clásico de Shakespeare se enamoró de la actuación y supo que sería su profesión de por vida. Intuye que sus padres se espantaron cuando les contó que quería estudiar teatro, pero no se lo demostraron y la apoyaron siempre. Dice que se siente "como una niña en una tienda de dulces" cuando filma una película.

2 - SE AFERRA A LAS RAÍCES.

Recicló una vieja casa en su Ontario natal y solo va a LA a rodar

La mujer que tomó pedidos en Mc Donalds para ganarse su primer sueldo prefirió restaurar una residencia victoriana en las afueras de Toronto en vez de instalarse en Hollywood porque allí no la molestan los paparazzis. Rachel McAdams nunca tuvo auto y no lo necesita porque circula en bicicleta por su Ontario natal. La actriz que todavía recibe cartas de fanáticos por Diario de una pasión es una mujer común y silvestre. Limpia su casa y disfruta de cocinar. En sus ratos de ocio elige ir al cine o pasear en bici. Guarda en su ropero el vestido que usó para el estreno de Diario de una pasión, "fue el primero que me compré yo misma". Tiene unas botas Dr Martens en el mismo estado que cuando las adquirió hace 15 años. Y conserva un viejo buzo por el que siente especial cariño porque su madre aparece con él en una foto en la que lleva a Rachel en brazos. La actriz de 38 años tiene buena vibra, celebra los logros ajenos más que los propios y no cree que Hollywood sea ese universo de celos y envidias que el público imagina.

3 - INVESTIGACIONES CURIOSAS.

Transita por varios caminos en cada rol que encara.

Vivió una experiencia mágica con Terrence Malick durante el rodaje de To the wonder. El director llevó a Rachael McAdams a conocer la ciudad de donde era oriundo su personaje y ella pudo elegir la casa donde se había criado y la escuela donde había ido. Recurrió a "músculos" que nunca había usado en cine. Cuando hizo Votos de amor (Michael Sucsy, 2012) aprendió de todo sobre lesiones cerebrales traumáticas y pérdida de memoria. Leyó y se asesoró con un experto que estuvo en el set. Conoció a Kim y Krickitt Carpenter, los protagonistas de esta historia real. Supo de primera mano por Krickitt lo que padeció tras casarse con Kim y perder la memoria en un accidente de auto que provocó que se olvidara de quién era ese hombre que decía ser su marido. Ser la Dra. Palmer en Doctor Strange (Marvel Studios, 2016) no le resultó ajeno: su madre era enfermera y creció entre médicos. Un cirujano le enseñó a suturar con pechugas de pavo.

4 - ODIO Y AMOR CON GOSLING.

Filmar juntos fue una tortura.

Diario de una pasión (2004) la catapultó a la fama pero no todo fue color de rosas en el set. Nick Cassavetes, director del filme, reveló que al principio los protagonistas no se soportaban. Ryan Gosling llegó a pedirle que contratara a otra actriz para leer los guiones detrás de cámara. El realizador los encerró en una habitación y se gritaron de todo. Cassavetes salió tan alterado que se fumó tres cigarros al hilo. El vínculo mejoró tras esa catarsis. E incluso tuvieron un romance por cuatro años. "No olvidaré jamás esa relación. Sigo teniendo mucho cariño y admiración por Ryan", confesó ella.

5 -SE TOMÓ UN AÑO SABÁTICO.

El objetivo era reevaluar su carrera artística.

Renunció al protagónico en El diablo se viste a la moda (David Frankel, 2006) y su lugar lo ocupó Anne Hathaway. Se tomó un año sin actividad para "volver a ser una chica normal. Necesitaba preguntarme qué tipo de éxito quería lograr". Cuando decidió volver a actuar, su carrera dio el vuelco que precisaba: hizo un papel arriesgado en la película Sherlock Holmes y fue una de las musas de Woody Allen en Medianoche en París (2010). En 2012 se dio el lujo de que la dirigieran Terrence Malick y Brian De Palma en To the Wonder y Passion respectivamente. En True Detective encarnó a una policía obsesiva con el trabajo, que bebe, fuma y juega. Confesó que "es uno de esos papeles que marcan tu vida".

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