ENTREVISTA

Noelia Pompa: 1.25 mts. de talento

Noelia Pompa desembarca en Uruguay con Pequeña Gran Mujer, un espectáculo sobre su vida que invita a luchar por los sueños, con la participación de Maxi De la Cruz.La artista contagia su desbordante simpatía y suelta sus características carcajadas al hablar del show y también cuando recuerda las anécdotas que protagonizó por enfrentarse a la sociedad padeciendo pseudoacondroplasia, la enfermedad mal conocida como enanismo. Desde la cresta de la ola a la que se catapultó con Showmatch, evalúa: “Yo pensaba que me pasaban cosas malas por mi estatura, pero era por los prejuicios de los demás”. El fenómeno de la dama que estar más lejos del cielo que el resto no le impidió llegar a tocarlo con las manos.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Noelia Pompa en Pequeña Gran Mujer. Se presenta el 17 de abril en Gran Teatro Metro.

Dicen que lo bueno viene en frasco chico. La creencia popular se aplica para Noelia Pompa que, con apenas 1.25 metros de altura, ganó dos veces el certamen Bailando por un Sueño, brilló en el imponente espectáculo Stravaganza y ahora protagoniza un music hall sobre su propia vida.

Pequeña gran mujer pone en el escenario un recorrido por las andanzas de Pompa y las dificultades que tuvo que sortear en su vida cotidiana aparentemente por tener una altura menor a la del resto. Claro que las situaciones están enfocadas desde el humor y pensadas para que ella pueda desplegar todo su histrionismo y talento para la danza. "Es un espectáculo en el que bailamos, actuamos, nos reímos, lloramos. Pasamos por un montón de estados y sentimientos, y queremos que la gente también vaya por ahí", explica días antes de presentarlo en Uruguay.

El espectáculo suma como ingrediente especial la participación de Maxi De la Cruz, que garantiza las carcajadas del público. El uruguayo ganó el Premio Carlos por este papel, lo que llevó a que el elenco entero saliera de festejo. Noelia lo define como "un capo y muy buen compañero". Sin embargo, confiesa que al trabajar junto a él en el escenario "es difícil mantener la compostura": "Al principio me desconcentraba muchísimo. Me costaba no reírme y seguir con el guión", revela entre risas.

Para dar vida al espectáculo, el productor y director Flavio Mendoza le propuso a Noelia que escribiera su historia de vida. Luego, según detalla la protagonista, el guionista Fernando Trotta "le dio una vuelta de rosca hermosa para que se vuelva atractivo para la gente". En el correr de la obra aparecen sus desamores, citas a ciegas, su trabajo en una casa de quinielas y una fiesta de 15 que no pudo ser. El final es conocido y el mensaje evidente: "Hay que ir atrás de los sueños por más que pensemos que no se pueden cumplir. Los sueños se cumplen, de hecho a mí me pasó", concluye.

Hoy ya no le duele recordar al fantasma de la discriminación que la atormentó gran parte de su vida, incluso en una etapa tan importante como cuando buscaba empleo. "Me dolía bastante no conseguir trabajo. Yo me creía capaz, pensaba que tenía la capacidad de realizar un trabajo, pero el que tenía que tomarme no lo hacía por verme distinta físicamente", lamenta.

Hoy, adulta y en el mejor momento de su carrera, cae en cuenta de que muchas de las adversidades que enfrentó no fueron por su estatura sino por los prejuicios que despertaba en los demás: "Yo pensaba que me pasaban esas cosas por mi contextura física, pero eran porque el otro era un loco, un cualquiera. Uno se da cuenta de que existen los prejuicios, y cuando esas cosas quedan en el tiempo dan para reírse".

—¿Cómo evaluás el cambio que hubo en la mirada de la gente hacia vos?

—Hoy hay una aceptación muy linda. Está buenísima, pero yo que he vivido las dos cosas a veces siento que es injusto que haya que demostrar tanto para ser aceptado. A mí me pasa por tener pantalla y haber estado en el programa más visto. La gente se acerca a decirme "yo te conozco y me encanta lo que hacés", pero antes solamente me señalaba y me decía algo malo cuando yo no hacía nada. Esa dicotomía es injusta.

Universo Showmatch.

Noelia Pompa fue una estrella del universo creado por Marcelo Tinelli. Y no una estrella más, sino la que logró llegar en dos ediciones consecutivas al primer puesto de Bailando por un Sueño. Lo hizo nada menos que de la mano de Hernán Piquín, uno de los bailarines más reconocidos de la vecina orilla.

Para toparse con la puerta de entrada a Showmatch, antes tuvo que ingresar al ambiente artístico "por la ventana", según ella misma define. Sus primeras apariciones fueron con presentaciones "bizarras" en programas laterales donde se prestaba a lo grotesco y al chiste fácil. "Inventé romances y cosas para tener pantalla y que la gente me conociera. En aquel momento no sabía bailar, no era que me podía plantar y hacer una coreografía. No lo sabía hacer. Lo descubrí en el camino", evalúa.

—¿Te divierte o te da vergüenza verte en aquellos archivos?

—Me río y me divierto. No reniego de eso. Yo era más chica, y cuando uno es más chico no le importa nada. Fui madurando, era otro momento. Ahora si me decís de inventar un romance, por ejemplo, lo esquivo. No me gustan los problemas, escándalos e inventos. Lo importante es lo que uno hace después de entrar. Cuando me acomodé me preocupé por mostrar algo que no fuera bizarro.

Llegó a Showmatch en 2011 sin haber bailado en su vida. Asegura que aunque pocos le creen, la primera coreografía que se aprendió fue en los ensayos para su debut en Bailando por un sueño junto a Piquín y a Mariela Anchipi, su coach. El resultado fue óptimo. Recibió la ovación del jurado y una aprobación que creció gala a gala. "En otra vida debo haber sido bailarina", se intenta explicar. Continúa: "Yo nunca había bailado, pero capaz que por haber tenido que adaptarme siempre a todo en la vida, se me hizo más fácil".

—¿Cómo fue la convivencia con Hernán Piquín durante esos dos años?

—Encontré un gran hombre que tiene un carácter muy especial como siempre se rumoreó. Las cámaras y la exposición no le gustaban pero estaba en el programa más visto del país. No lo disfrutamos de la misma manera, yo lo disfruté muchísimo. Son formas de ser que hay que respetar. Nos queremos mucho pero no somos amigos.

—¿Extrañaste estar en Showmatch el año pasado?

—No, necesitaba parar un poco. Prefiero tomar este descanso para estudiar, formarme y si vuelvo mostrar algo distinto.

—¿Te preocupa precisar nuevamente la exposición del programa?

—No. Por más que no tenga pantalla la gente ya me conoce y soy de características muy especiales como para que se olvide de mí (risas).

Noelia por Uruguay.

Pequeña gran mujer se presenta el 17 de abril en el Teatro Metro de Montevideo. Las entradas están en venta en Abitab. También realiza una gira por el interior del país que incluye Punta del Este, Nueva Helvecia, Florida, Mercedes, Paysandú y Salto.

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