AMORES Y ODIOS

Neruda

Mañana FOX Premium Series reitera el primer capítulo de Neruda (21:35), la miniserie de cuatro episodios -ya disponible completa en la aplicación Premium de FOX- que se inspira en la persecución política que el poeta chileno ganador del Premio Nobel, Pablo Neruda, padeció durante el gobierno de Gabriel González Videla.Además, Fox Premium Movies exhibió la película, que volverá a pasar el sábado 20 (23:50), el jueves 25 y el miércoles 31 de mayo (los dos días a las 15 horas). El chileno Luis Gnecco es quien encarna al poeta, mientras que la argentina Mercedes Morán hace de su esposa, la pintora Delia del Carril, y el mexicano Gael García Bernal interpreta al prefecto de la Policía de Investigaciones, Óscar Peluchonneau, que lo persigue para encarcelarlo. Estos dos últimos actores cuentan lo que fue ser parte de esta coproducción de Argentina, Chile, España y Francia, que dirigió Pablo Larraín con guión de Guillermo Calderón. Los otros capítulos se verán los próximos tres viernes,

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Mercedes Morán

La argentina Mercedes Morán es la pintora Delia del Carril, esposa de Neruda con la que el poeta pasa a vivir en la clandestinidad.

-¿Qué ve Delia en Pablo Neruda?

-Ve el amor de su vida. Ella siente amor incondicional por él, una incondicionalidad que es casi maternal. Además, siendo una experta artista, puede apreciar el talento del poeta. Trabaja como asistente, como su mano derecha, participando en la edición de su obra con autoridad: se siente prácticamente coautora del Canto General. Ella se relega para acompañarlo como una mujer y compañera militante.

-¿Cómo influyen las ideas de Delia en el papel político de Neruda?

-Mucho, ya que es ella quien de alguna manera lo convence de unirse al Partido Comunista. Es su ideología, que vincula a la intelectualidad internacional con quien tenía vínculos directos. En España, Delia toma a Pablo de la mano y lo conecta con sus amigos García Lorca y Picasso, y oficia como intermediaria con estos artistas durante los años difíciles de la Revolución. Se convierte en la mejor carta de presentación de Neruda ante la élite intelectual europea.

-¿Qué es lo más importante para Neruda: Delia, su carrera política o su poesía?

-Neruda, consciente de su posteridad, privilegió la construcción de su carrera sobre cualquier otra cosa. Amaba a Delia, pero no más que a sí mismo. Su lado egoísta se reveló en su relación, y la extrema comprensión que Delia le profesaba a pesar de sus permanentes asuntos amorosos terminó por disgustarlo aún más. Cuando decide poner fin a su relación con Delia, ella está devastada. Está empobrecida espiritualmente y materialmente, puesto que toda su fortuna, tan grande como su amor, había sido puesta para Pablo, su carrera y el Partido.

El perseguidor


Gael García Bernal es Óscar Peluchonneau, el prefecto de la Policía de Investigaciones que persigue al senador Neruda.

El actor mexicano vuelve a trabajar a las órdenes del chileno Pablo Larraín.
El actor mexicano vuelve a trabajar a las órdenes del chileno Pablo Larraín.

-Ésta es la segunda vez que trabajás con Pablo Larraín. ¿Cómo fue esta nueva experiencia? ¿Cómo te involucraste en Neruda?

-La primera vez fue como ser paracaidista en una familia de cine muy bien formada. Empezando por la curiosidad y el instinto de Pablo Larraín, todos me hicieron sentir parte de un grupo creativo que necesitaba un "forastero" para estar con ellos en la película No. Esta vez, con Neruda, la familia -todavía cinematográfica, orgiástica, altamente profesional- se unió para hacer este nuevo carnaval inspirado en las obras de Neruda. Solo hablo de su obra, porque en la vida de un poeta de tales dimensiones las obras son la creación de su vida. Navegamos por ese extraño y humano océano. Larraín es un director que conoce a la mayoría de nosotros muy bien y, debo agregar, éste es un grupo realmente simpático y sumamente talentoso. Con frecuencia, nos vio tomar riesgos increíbles en el set. Por eso, y debido a las amistades que todos entablamos dentro y fuera del set, vino a medir nuestro potencial. Gracias a la sensibilidad y audacia de nuestro director, pudimos profundizar en esta película de proporciones épicas -transandinas, con campos nevados y persecuciones-, centrada en el aspecto más sutil y sublime, la poesía. Sin duda, hay muy pocos directores con el valor y el talento para bucear bajo las nieves profundas de la creación. Siempre esperamos que sea frío por dentro. Larraín siempre parece llegar a otra dimensión de lo que parecía tan impenetrable.

-¿Cómo se acercó al personaje?

-Cada vez estoy más seguro de que cuando una pregunta es interesante, peligrosa y aguda, el cuerpo es el primero en responder. Es desde el cuerpo -o mediante la caracterización, para decirlo en términos más profesionales- que Peluchonneau tomó forma. Tiene el deseo de ser un "gran policía", aunque sea un bastardo, un personaje del cine negro sin pasado y sin futuro, el policía que puede dormir de pie, el personaje que siempre está vestido igual, ese personaje con un ojo medio cerrado y que no observa las convenciones de "Hola, ¿cómo estás?", ni las respuestas habituales. Junto con Larraín discutimos extensamente el personaje y se podría decir que este cuerpo tomó su alma en el momento en que decidimos que el personaje sería el hijo de una prostituta. El paria, o que regresa del exilio, para hacerse un nombre o identidad por sí mismo, midiéndose contra un creador de momentos vivientes, como Neruda. ¿Qué hace un policía para odiar a un poeta? Él está fascinado por él. El arquetipo del conservador de la posguerra, específicamente uno que ha aceptado la derrota con profundo resentimiento, con todas sus inseguridades en la superficie, fue clave para encontrar la chispa imaginativa de Peluchonneau.

-¿Cómo encaja esta película con las actuales tendencias cinematográficas?

-Me parece que hay muy pocas películas como ésta en este momento. No me refiero a hacer una biografía de estilo libre inspirada en la obra del autor-sujeto. Estoy hablando más específicamente sobre el tema polémico que trata esta película, la palabra poética. El cine es un lugar fantástico para la emoción, y por sus consecuencias intelectuales y narrativas. No depende de la palabra para ser lo que quiere ser. Sin embargo, el punto de partida de esta película es la palabra, la palabra peligrosa que te hace caer en el amor y que crea nuevos mundos. Los personajes están atrapados en ese torbellino durante la acción de la película. Sufren porque no pueden liberarse de las limitaciones de la creación poética. Y, obviamente, el poeta es el que lee ese lenguaje, que puede devolverlo a la tierra, convirtiéndolo a la vez en mito y verdad. No puedo pensar en otra película como la que hay en este momento, sobre todo no una que logra navegar esas aguas y seguir siendo tan entretenida como Neruda.

Del cine a la TV

Luis Gnecco encarna al poeta en los años difíciles que vivió como político.
Luis Gnecco encarna al poeta en los años difíciles que vivió como político.

Neruda estuvo nominada al Globo de Oro a Mejor Película Extranjera, representando a Chile. La miniserie, de cuatro episodios, completa la historia que cuenta la película de 107 minutos.

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