Entrevista

Miska Gargano: la eslovaca más uruguaya

Es la esposa del mediocampista celeste Walter Gargano. Se conocieron por el hermano de ella, el futbolista Marek Hamsik, cuando fueron compañeros con el uruguayo en Napoli. Ahora están casados, tienen dos hijos y viven en México. Conocé su historia.

Miska Hamsik
Miska Hamsik
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Hoy Miska y Walter Gargano son padres de dos hijos (Matías y Thiago) y viven en México, donde él defiende los colores de Monterrey. La morocha eslovaca cautiva en las redes sociales y se lanza a la moda con algunas producciones de fotos y la apertura de un blog para compartir tips fashion, viajes y estilo de vida.

—Has participado de algunas producciones como modelo. ¿Cómo nació esa faceta en ti?, ¿te gustaría seguir explorándola?

—Siempre me ha gustado sacarme las fotos, me encanta la moda. Un día le comenté a Walter que me gustaría probarlo y él me apoyó. Así nació esa idea. Ahora estoy creando mi blog personal que se va tratar de moda, deporte, comida sana y viajes.... Me gusta compartir con la gente de las cosas que hacemos, mis looks o nuestros viajes.

—¿Cómo conociste a Walter?

—Lo conocí en Nápoles por mi hermano (Marek Hamsik), en la época en que eran compañeros en el club. Nos vimos con Walter en algún partido y al tiempo, Marek me llamó y me dijo que Walter estaba soltero y le estaba pidiendo mi número. Así empezamos a hablar por mensajes y correo. ¿Se imaginan esas conversaciones? Eran mitad en inglés, mitad italiano y con traductor todo el tiempo. La primera cita fue en Nápoles: él fue un romántico que me hizo conocer toda la ciudad. Así empezó todo. Hoy tenemos dos hijos y formamos una familia que nunca imaginamos: él casado con una eslovaca y yo con un uruguayo.

—Antes de conocer a Walter, ¿qué sabías de Uruguay?

—Lo mismo que él de Eslovaquia. Nada.

—¿Qué te enamoró de él?

—Lo primero que me fascinó fue su sonrisa. Es increíble pero siempre está sonriente, con buena onda y feliz.

—Hoy viven en México, en Monterrey ¿cómo es su rutina allí? ¿Cómo es un día típico para ti?

—Es un cuidad hermosa. Nos enamoramos de México y estamos muy bien aquí. Yo soy mamá a tiempo completo y me ocupo de ellos: escuela, fútbol, básquet, los partidos, las actividades con ellos. Por la mañana que tengo tiempo lo disfruto haciendo yoga, deporte, compras en el súper y las cosas básicas de una madre.

—Estuvieron muchos años en Italia, ¿extrañan su vida allí?

—A veces. Monterrey es una ciudad completa, tranquilla, la gente muy educada y amable. Tenemos muchos amigos aquí. Los niños andan bien felices, tienen muchos amiguitos y ya agarraron acento mexicano. Pero Italia es Italia. Nuestros hijos son italianos y espero que un día volvamos.

—Vimos que sueles acompañar a Walter al estadio, ¿Cómo vives los partidos?

—Siempre lo acompaño. Me encanta el fútbol desde chiquita y más si juega Walter. Soy bien gritona en la cancha y me encanta alentar.

—Has visitado Uruguay varias veces, ¿qué impresión te genera el país?

—Uruguay me gusta mucho, en verano es lo máximo. Me sorprende la alegría que tiene la gente, no se preocupa mucho por nada. Es muy diferente de mi país. En Eslovaquia la gente a las 20.00 ya está en la casa encerrada porque mañana entran al trabajo.

—¿Te gusta el mate?

—En principio me parecía muy amargo. Pero ahora sí tomo y a veces le meto Splenda para que sea un poquito más dulce.

—¿Qué planes tienen para el futuro?

—No lo sabemos. Cuando deje de jugar, él quiere ser entrenador, así no planeamos nuestro futuro. Lo veremos con el tiempo.

—Tienen dos hijos, ¿crees que alguno será futbolista?

—Lo esperamos. Con los genes deben salir futbolistas. No lo sabemos. A Matías, el más grande, le encanta el fútbol y si Dios quiere, va a seguir así. A Thiago por ahora le gusta más el básquetbol pero juega también fútbol. Son todavía chiquitos. Obviamente que nos gustaría, pero lo más importante para nosotros es que se dediquen a lo que los haga felices.

Una familia bilingüe.

Cuando Miska Hamsik (27 años) conoció a Walter Gargano, hablaban mitad inglés y mitad en italiano. Hoy, ella aprendió español. "Me costó mucho pero con la ayuda de Walter lo logré", asegura.

Miska adaptó el apellido de su marido y es madre de sus dos hijos: Matías (8 años) y Thiago (5). Los dos nacieron en Italia.

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