ENTREVISTA

Lourdes Rapalín: La voz del spa en el parlamento

La directora de los centros de estética Bethel Spa y diputada suplente por el Partido Nacional habla sobre su intensa rutina como empresaria y revela que no está convencida de volver a apoyar a Luis Lacalle Pou en las próximas elecciones.

Lourdes Rapalín.
Lourdes Rapalín.

—Bethel Spa ha anunciado novedades a nivel de tratamientos, ¿en qué consisten?

—Siempre estamos presentando nuevos tratamientos. Hay que innovar. La ciencia va avanzando y uno tiene que estar al día y traer lo mejor del mundo a Uruguay. Ahora acabamos de lanzar UltraForm, en el cual el secreto está en combinar diferentes técnicas. Hay que fusionar distintas aparatologías para llegar a buenos resultados.

—Bethel Spa se está expandiendo internacionalmente, ¿cómo es el desafío de abrir locales en Paraguay, por ejemplo?

—Ya abrimos uno en Asunción y ahora estamos por abrir el segundo. Actualmente estoy entre cinco y diez días al mes en Paraguay, es nuestro primer año allí y es de puro aprendizaje. Paraguay es totalmente diferente a Uruguay porque hay una cultura de cuidado estético muy distinto. Las mujeres y los hombres tienen claro lo que quieren y qué buscan. Entienden el cuidado personal como algo aplicado a su rutina, buscan continuamente verse y sentirse bien. Eso exige prepararse más y saber más. La idea ahora es expandirnos a Bolivia, Panamá y otros lugares.

—¿Vos cómo te cuidás en lo personal?

—Estuve mucho tiempo sin cuidarme hasta que tomé conciencia de que no podía seguir aumentando de peso. Yo no podía hablar de tratamientos y de cuidado personal si no lo estaba aplicando a mi vida. Desde el 20 de diciembre cambié mi rutina de deportes y alimentación, y lo combiné con spa y Power Plate. Tenía 15 kilos de sobrepeso que los perdí en seis meses.

—En 2014 incursionaste en política y fuiste electa diputada suplente. ¿Con qué ambiente dirías que te encontraste?

—La política me encanta, y lo que más me gusta es todo lo que se puede ayudar si se toma con seriedad. Son momentos difíciles para la actividad política porque la gente ya no cree en los políticos. Y yo tampoco; muchos dejan bastante que desear. Parece que estuvieran cansados, desgastados, y considero que varios deberían dar un paso al costado. Se pueden enojar conmigo al decir esto, pero es así. Yo tengo esa sensación trabajando desde adentro con los políticos, así que imaginate la sensación que tiene el resto de la gente. Es por eso que no me gusta decir que soy una política. Tampoco me siento empresaria porque vivo los mismos sacrificios que cualquier trabajador o miniempresario. Nosotros desde las siete de la mañana estamos en pie trabajando a la par de nuestro equipo. Y si bien soy diputada suplente, estoy muy activa todo el tiempo. He presentado proyectos de ley y le dedico muchas horas al día a la política, y gratis.

—¿Qué es lo fundamental que se está precisando para que cambies esa visión de los políticos?

—Tiene que haber un cambio general. Lo que se ha perdido en la actividad política es la vocación de servicio. Ahora la política es un fin, y la política nunca debería ser un fin. La política es un medio, es la mejor herramienta para hacer cosas por los demás. Pero para eso hay que tener vocación de servicio y querer ayudar. Hay que trabajar mucho.

—En la última campaña electoral apoyaste a Luis Lacalle Pou, ¿considerás que él como líder combatió esos males de la política adentro del Partido Nacional?

—No lo sé. Luis nos ha inspirado esa frescura y ganas de querer hacer. Yo lo valoro muchísimo, y a mí personalmente me ha demostrado que cumple con su palabra.

—¿Vas a apoyar nuevamente su candidatura?

—Lo estoy evaluando. Antes de diciembre voy a decir cuál va a ser mi rumbo definitivo. Va a ser dentro del Partido Nacional, pero no tengo definido cuál candidatura voy a apoyar. Lacalle Pou es favorito, y por lo general cuando se tienen intereses personales siempre se busca apoyar al favorito. Pero no es mi caso. Yo lo que necesito es un lugar en el que me dejen trabajar y me den apoyo. Quiero un espacio en la estructura de Montevideo donde tenga libertad para hacer cosas para la gente, poder tener las herramientas, y ser respaldada.

—¿En el sector Todos no encontraste ese espacio?

— No. Pero puede ser porque ni yo sé si pertenezco al sector Todos. Se supone que cuando alguien pertenece a un sector, todo ese sector respalda y apoya, y no sé si alguna vez recibí eso.

—Sos directora de un centro de estética, ¿creés que el cuidado estético debería ser importante para los políticos?

—Es muy importante. Los políticos tienen que ir acordes a su investidura. Hay protocolos que hay que respetar, por más que digan lo contrario. Es un tema de respeto hacia las personas. La estética es un todo, y cuando hablamos de estética también implica peinarse, lavarse los dientes, tener la ropa limpia. Son muy pocos los legisladores que he visto con un protocolo intachable. Por ejemplo, Jaime Trobo es uno de los que siempre está de traje impecable acorde al parlamento. El presidente de la cámara, (José Carlos) Mahía, también siempre está inmaculado, incluso lo estaba antes ocupar ese cargo.

—¿Has sentido alguna represalia del gobierno por apoyar públicamente al Partido Nacional?

—Capaz que son casualidades, pero he sentido que se me han cerrado algunas puertas y que se me hacen las cosas más difíciles. Tenemos inspecciones de todo tipo y aumentaron después de mi apoyo al partido. Estar involucrado en la actividad política siempre te pone en tela de juicio, pero si uno tiene las cosas en orden no hay problemas.

—En las últimas semanas dos legisladoras oficialistas fueron noticia: la diputada Manuela Mutti por tener un ataque de risa en una lectura en una sesión, y Michelle Suárez por ser la primera senadora trans en Uruguay. ¿Qué opinás de ellas?

—A la senadora no la conozco. Lo único que me sorprendió fue cuando leí que supuestamente estaba ahí para legislar para su comunidad. Yo pienso que hay que legislar para todos los uruguayos. Cuando vivimos reclamando igualdad, hay que hacerle honores a esa igualdad. La diputada Manuela Mutti también me sorprendió. Sé que no es fácil tener la presión de estar en una sesión, pero acá se notó claramente que manejó una lectura que no había preparado. Lo que correspondía era que le pidiera disculpas a la ciudadanía, que aclarara que no estaba en condiciones de leer y que le pidiera a un compañero que continuara la lectura. La gente sintió que se le faltó al respeto y ella no reconoció el error.

Todas sus facetas.

Rapalín es una empresaria especializada en relaciones laborales, ventas y recursos humanos. Dentro del rubro de la estética, realizó estudios a través del Master en Gerencia de Spa en EE.UU. En lo social, se ha dedicado a asuntos de acoso laboral, bullying, ciberbullying y violencia de género. Es convencional nacional del Partido Nacional, y fue nombrada integrante del Honorable Directorio del partido. En agosto de 2015 asumió como diputada en el parlamento en funciones de suplente. Suele dictar talleres sobre compromiso laboral.

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