ENTREVISTA

Javier Díaz, la voz celeste

El relator de Tenfield está suplantando a Rodrigo Romano para los partidos más importantes

Javier Díaz
Javier Díaz. Foto: Fernando Ponzetto

—Debido al quebranto de salud de Rodrigo Romano le ha tocado relatar los partidos más importantes, ¿cómo lo vive?

—Lamentablemente, Rodrigo ha vivido algunas situaciones con su salud que no le permiten estar como siempre. Y ahí aparecí yo para los partidos de los grandes y para la selección. Desde el punto de vista del trabajo es el mismo que cuando me toca relatar a los equipos llamados menores, pero es una linda oportunidad por la repercusión que tiene esa clase de partidos. El entorno que se genera alrededor de un choque por Eliminatorias de Uruguay es impresionante: las redes sociales arden y, llegado el momento, todo el mundo está pendiente de la transmisión.

—Meses atrás hubo una polémica porque se dijo que habían suspendido a Romano y que usted había renunciado...

—Es verdad que en ese momento tuve una diferencia con la empresa, pero nunca renuncié. Me alejé del relato por algunos partidos, pero luego conversamos y se solucionó el problema.

—¿Cuál fue la diferencia?

—Fue por una decisión que no me gustó, pero prefiero no entrar en detalles. Ya se arregló.

—¿Trabajar en Tenfield y más en lugares de mayor visibilidad, requiere estar siempre dispuesto a la polémica?

—Sí, es una empresa que toma decisiones y muchas veces dividen a la gente. Yo estoy desde el año 1999 y lo que tengo hacia Tenfield es gratitud porque me dan la posibilidad de vivir de lo que me gusta que es relatar y hacer periodismo. Se puede criticar muchas decisiones de la empresa, pero desde el lugar que me corresponde a mí, que es el de empleado, nunca tuve un problema, más allá de aquella diferencia de la que hablamos. Nunca me pasó, como me consta que ha ocurrido en otros medios, que paguen con atraso o se hagan rebajas de sueldo. Lo que te prometen, te cumplen.

—¿Cómo se construye un estilo de relato?

—Mi estilo es natural. No es demasiado pensado ni preparado. No imposto la voz. Apuesto a la espontaneidad y a lo que vaya surgiendo. Tengo algunas frases que a veces uso en el transcurso de los partidos o para darle paso a los compañeros.

—Por ejemplo, el "paupérrimo y calamitoso". ¿Cómo nació esa expresión?

—Es una expresión muy usada por un amigo mío. Un día se dio de emplearla en un partido y quedó. Mucha gente me la comenta.

—¿Cómo fueron tus inicios en el periodismo?

—Hice el curso en el Ipep en el año 1990 y Alfredo Etchandy, que era docente, me convocó para sumarme al equipo de Radio Imparcial. En ese momento relataba Enrique Hanania y yo me sumé para hacer información desde estudios. Al poco tiempo me tocó relatar algunos partidos, incluso tuve el privilegio de viajar con ese equipo al mundial de Estados Unidos 1994, donde relaté algunos partidos. Después vinieron otras etapas en diferentes radios y en 1999 comencé en los inicios de Tenfield, como uno de sus relatores.

—¿Por qué no está ejerciendo en ningún medio radial en la actualidad?

—Para trabajar en radio y ganar un sueldo, tenés que ser un fenómeno, que no lo soy o tener un golpe de fortuna, que tampoco lo he tenido. O, como hacen muchos, tenés que vender publicidad. Y no es lo mío. Detesto vender publicidad. En determinado momento, cuando empecé a trabajar en radio, te pagaban poco o más o menos por el trabajo. Pero la empresa radial pagaba. Hoy, no solo no se paga un sueldo, sino que además, de lo que los periodistas venden en publicidad, el 50% queda para la radio. No solo brindan el trabajo y generan su sueldo, sino que también tienen que ser sus vendedores y generar los ingresos para la emisora. Me parece aborrecible y no lo voy a hacer. He tenido posibilidades de hacerlo, pero nunca aceptaré esas condiciones.

—¿Cuál es tu visión de lo que se ha llamado "El proceso Tabárez"?

—El análisis de este tema se puede dividir perfectamente en dos. A mí no me gusta como juega la selección. Venimos de estos partidos ante Argentina y Paraguay y lo que vimos fue un planteo de Uruguay muy avaro. Teniendo delanteros como Suárez o Cavani, sacar el equipo con ese espíritu tan conservador, me parece desperdiciar a dos de los mejores jugadores de la historia del fútbol uruguayo. Eso en cuanto a la parte futbolística. Ahora, el trabajo de Tabárez como organizador de la selección y de las juveniles debe ser ejemplo a nivel mundial. Más allá de los títulos a nivel Sub 20 o el Panamericano, he visto el trabajo con las juveniles y me parece brillante lo que se ha hecho con Tabárez a la cabeza de las selecciones.

—¿Ha practicado fútbol, aunque sea a nivel amateur?

—No. En el liceo nada más. El fútbol y el básquetbol, que es otro deporte que me apasiona, me gustan como espectador, periodista e hincha. No para practicarlos.

—Se dice que el periodismo deportivo neutraliza las pasiones de hincha. ¿Es tu caso?

—No. He escuchado a colegas decir que una vez que están en el ejercicio del periodismo dejaron de ser hinchas de sus equipos. No es mi caso. Mi pasión por Rampla en fútbol y por Aguada, en básquetbol, sigue intacta. Igual a cuando era chico e iba a la cancha

—En su rol como relator de Tenfield seguramente le ha tocado relatar partidos de Rampla, algún clásico contra Cerro quizás, ¿Cómo los vive?

—Sí, me han tocado varios clásicos de la villa y la mayoría con derrota para nuestros intereses. Los relato con el mayor profesionalismo, pero por dentro jamás pierdo la pasión.

—¿Además del fútbol, se dedica a otro emprendimiento?

—Sí, tengo una pequeña empresa de camionetas dedicadas al turismo o a traslados. Trabajamos con cruceristas o también llevamos grupos a fiestas o eventos. Tengo un chofer que me cubre cuando coincide con el fútbol pero muchas veces manejo yo mismo la van. Me ha pasado de llevar amigos a una fiesta y que me reconozcan. "¿Pero vos sos el relator?" Le meto horas sin problema. Estoy muy lejos del glamour.

Relato definido.
Javier Díaz tiene 45 años. Se inició en Radio Imparcial. Trabajó también en Oriental y en Sport 890. Relata en Tenfield desde los comienzos en 1999, por lo general los partidos televisados que no son de los grandes. Casado, tiene una hija de 20 y otra de 13 años.

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