SANTIAGO "CHANO" CHARPENTIER

El hombre biónico

"Era más feliz antes de conseguir todos mis sueños", confiesa el líder de Tan Biónica. Entrevista íntima a Santiago 'Chano' Moreno Charpentier en su paso por Punta del Este.

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Santiago 'Chano' Moreno Charpentier. El vocalista de Tan Biónica de espaldas a la rambla de Punta del Este horas antes del show en el Hotel Conrad.

Las luces se apagan y el griterío invade el Salón Punta del Este del Hotel Conrad. Todos esperan por el imponente show de Tan Biónica. Su frontman, Chano Charpentier, sale a escena para saciar la sed del enardecido público y cantarle sus temas más célebres. Una vez abajo del escenario, el carismático Chano se convierte en Santiago Moreno, un hombre reflexivo al que le “cuesta disfrutar del éxito” y que confiesa que se le hizo difícil asumir sus adicciones por televisión. En una entrevista íntima, el músico cuenta cómo se craneó Destinología, aprueba el bailecito de Mauricio Macri de su tema Ciudad Mágica y revela el significado de la mítica frase “con vos es 4 de noviembre cada media hora”. 

Para Tan Biónica no es una noche de enero más, de esas a las que les canta en su disco Destinología. Toca por primera vez en la cuidad mágica de Punta del Este. Más de 1500 personas esperan para corear sus temas refugiados del calor en uno de los inmensos salones del Hotel Conrad. El pegadizo Tus horas mágicas es el puntapié inicial para un espectáculo más breve que los ofrecidos en Montevideo pero que alcanza para hacer vibrar al público con los principales hits.

<b>Público VIP.</b> Marcelo Tinelli y Guillermina Valdés estuvieron presentes en el mega show de Tan Biónica en Punta del Este. También disfrutaron del espectáculo Pampita, Mike Amigorena, Geraldine Neumann, Connie Ansaldi, entre otras conocidas figuras de los medios.
Público VIP. Marcelo Tinelli y Guillermina Valdés estuvieron presentes en el mega show de Tan Biónica en Punta del Este. También disfrutaron del espectáculo Pampita, Mike Amigorena, Geraldine Neumann, Connie Ansaldi, entre otras conocidas figuras de los medios.

Cinco horas antes de recorrer el escenario de punta a punta con su habitual histrionismo, Santiago 'Chano' Moreno Charpentier, líder de la banda, se relaja en la terraza del casino del hotel. Viste de civil, despojado de los vistosos trajes que luce en los shows. Con el mar azul de Punta del Este de fondo y el sol pegando de frente, el artista se muestra distendido al hablar con Sábado Show. La entrevista dura media hora pero no parece importarle; no revisa el reloj dorado que brilla en su muñeca izquierda a pesar de que el correr del tiempo sea una de las principales obsesiones que lo inspiran para escribir canciones. No se apura y piensa las palabras que elige cada vez que habla de su banda, de su historia, de su presente, de sus conflictos y del accidente que lo puso en la tapa de la crónica roja. Parece hablar desde las entrañas sin miedo a decir una frase polémica de más. Tanto que es como si a través de sus palabras dejara ver una mirada sincera, aunque ésta esté cubierta por unos redondos anteojos negros. "Muchos creen que yo ya tengo el partido ganado, pero no es así. Enfrento las mismas disyuntivas que cualquier otra persona", expresa en medio del diálogo. 

Durante el show, justo cuando suena estribillo de Ella, el tema que consagró a la banda, una espectadora intenta alcanzarle a Chano la camiseta de la selección uruguaya. Él le levanta el pulgar y se acerca para recibir la prenda con un cariño que no parece demagogia. De hecho, las pocas veces que utiliza el micrófono entre canción y canción se dirige "a Uruguay", a pesar de saber que esa noche gran parte del público es argentino. En la entrevista con El País, Chano explica que la banda "tiene una historia larga con Uruguay. Me gusta cómo es la gente acá, serena, buena onda". Y se enorgullece al enumerar de memoria el recorrido por los variopintos escenarios a los que se subieron en Montevideo: "estuvimos en Lindolfo, después en la Sala Zitarrosa, La Trastienda, W Lounge, el Teatro de Verano y después hicimos el Velódromo". 

Ese recorrido que cita la voz del popular grupo coincide con el crecimiento que tuvo en su país de origen. El viaje que los llevó de los toques chicos hasta la masividad de los Luna Park fue acompañado de una profunda transformación artística que incluyó un vuelco a lo electro pop y una relevancia cada vez mayor a la puesta estética. "Fuimos encontrando una identidad", explica, y evalúa que "todo fue ganancia". "Era tal el deseo que teníamos de trabajar de lo que nos gusta que el saldo siempre fue positivo. Ganamos". 

—¿Al convertirse en un producto masivo no perdieron parte del público del comienzo? 

—Hay de todo. Hay un público que nos acompaña desde hace muchos años y otro que se va renovando. También las generaciones cambian. Antes un concierto de rock era para pibes que se descontrolaban y que nadie se enterara de lo que pasaba, y ahora tranquilamente un concierto lo pueden compartir padres e hijos. A veces vienen a vernos chicos de 14 años con los padres de 40 que saben las canciones igual que ellos. El hecho de que compartan nuestra música entre distintas generaciones es una de las cosas más lindas que nos pasó. 

—Dijiste "conciertos de rock". ¿Así definen sus shows? 

—No, eso es un dogma que la sociedad está abandonando. El rock es un sonido, o ni siquiera eso, es la camisa que te ponés. Si te ponés una camisa negra sos rock, y si te ponés una blanca sos pop. ¿De qué sirve clasificar? Lo bueno de la música es que sea libre.  

—¿A qué responde que Tan Biónica se haya reinventado con los años? 

—A que uno va cambiando como persona. Es como si yo le dijera a alguien que hiciera una declaración de principios de lo que piensa sobre la vida a determinada edad, y lo vuelva a escribir diez años más tarde. Van a ser totalmente diferentes. Eso es lo que pasa con las canciones, son una foto de nuestro mapa sentimental. 

—¿Las primeras te siguen representando? 

—Sí. Hay algunas que tenemos más ganas de tocar que otras, y creo que crecer también es saber dejar cosas atrás.  

—¿Cuáles cosas dejaron atrás? 

—Por ejemplo, una canción como Mis Madrugaditas que tiene un sonido de cumbia. No es que no nos guste, pero antes en un mismo disco nos permitíamos tocar un montón de canciones con estilos diferentes. El grupo todavía estaba encontrando su identidad y no la tenía claramente definida. 

Letras. 

Los grandes cambios en Tan Biónica aparecieron con Destinología, donde más que un disco crearon un concepto. Los títulos de los temas se leen en la contratapa sobre un interminable espiral, y todas ellas tienen referencias al tiempo y al destino. Allí las horas "se queman", los minutos "son infinitos", el reloj "retrasa" y el tiempo "retrocede". "Armamos un patrón", expone el autor, "un pensamiento destinológico donde teníamos situaciones que nos permitían confeccionar una idea sobre el destino y eso poder llevarlo a la obra". 

Y si en Destinología el tiempo es omnipresente, en Hola Mundo lo son los espacios, como América, el mundo, o "mi jardín", que Chano saca a colación. "Es un elemento que me ayudó a conectarme con muchas cosas", piensa. 

Lo que no abandona a las letras de Tan Biónica es un particular espíritu entristecido, que se disimula con melodías que invitan a saltar con euforia. Las canciones son melancólicas, pesimistas, trágicas. Tristes. En sus estribillos, Chano invoca a "las voces de la angustia y la soledad", se pregunta "quién va a sacar la angustia del comedor" y confiesa que le "duelen las cosas que pasan". 

—¿Sos tan triste como las canciones que escribís? 

—A veces sí. A veces somos personas muy para adentro, no tenemos un espíritu muy copacabanesco (sonríe). 

—¿Te cuesta disfrutar del éxito? 

—Sí. No sé bien por qué, pero creo que puedo aprender. Por momentos la paso bien y por momentos no, me empiezo a hacer las mismas preguntas que se hace cualquier persona: cuál es el sentido de todo esto, qué hago. La incertidumbre genera mucha angustia. Hay gente que cree que uno ya tiene el partido ganado: "vos ya estás hecho, estás salvado". Millones de frases hechas que no son así. Uno está frente a las mismas disyuntivas que el resto. 

—¿Disfrutabas más el camino hacia el éxito que intentar mantenerlo? 

—Totalmente. Yo era más feliz antes de conseguir todos mis sueños. Ahora tengo la tarea de concientizarme de que esto es lo que yo elegí y lo que me hace feliz, y aprender a convivir con el éxito y las cosas buenas de la vida. 

Tan Biónica no sólo consigue que su público entone desacatado y baile canciones repletas de nostalgia. Logra que sus seguidores, que tal como indica Chano pueden haber desde los 14 hasta los 40 años, se emocionen con letras que en muchos casos parecen indescifrables. "Eso no me preocupa", aclara. "A veces el artista lucha para ser comprendido pero yo creo que en el arte la emoción es anterior al entendimiento. Lo bueno es cuando uno escucha una canción en francés y se emociona sin saber lo que dice. Ojalá que sea lo que pase con Tan Biónica. Por eso creo que hay chicos de 10 años a los que les gusta nuestra música y capaz que no entienden lo que uno está hablando pero hay una fibra que logramos tocar".

—¿Qué pasó el 4 de noviembre, la fecha que le da vida a la canción La Melodía de dios, una de las favoritas del público?  

—El 4 de noviembre yo venía despidiéndome de mi padre que estaba muriendo y de una novia que tenía. Estaba enfrentando esos dos duelos. En ese tema yo quise decir que la vida se repite a cada instante. Me imaginé algo parecido a la película El día de la marmota, en la que el tipo se despierta todos los días y es el mismo día.

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Mediático.

La mañana del jueves 6 de agosto, los diarios salieron a la calle con la noticia de que Chano, de Tan Biónica, había chocado seis autos al manejar a contramano para luego recibir una brutal golpiza que lo envió sin escalas a un hospital. Tras recibir el alta, el cantante dio la cara en el programa de Jorge Lanata donde confesó: "Soy adicto y tengo una enfermedad crónica". 

El accidente, la confesión y sus romances lo empujaron al ojo de la tormenta mediática el último año. Poco pudo hacer para recuperar el bajo perfil que cultivaba cuando se apagaban las luces del escenario. Sin embargo, sostiene que nunca va "a renegar de los medios", sino que está convencido de que es "uno mismo el que decide hasta dónde mostrar". 

—¿Sufriste todo lo que se dijo sobre tu accidente? 

—Yo no; espero que no lo hayan sufrido mi mamá ni mi tía Alba Cristina, que es uruguaya. A veces uno tiene mejores noticias que otras para dar. ¿Qué voy a hacer? Es un juego, y uno puede tener repercusiones negativas, o la información minuto a minuto puede hacer que algún medio pueda equivocarse. No me voy a quejar de la mano que me ha dado de comer. 

—¿Fue difícil volver a subir al escenario después de lo que pasó? 

—No específicamente subirme a un escenario, pero sí hubo situaciones que me dieron vergüenza o en las que no la pasaba muy bien. Fue una tragedia que lastimó a mucha gente. Uno tiene familia, gente que se preocupa por uno, y yo no quiero que la gente sufra. 

—¿Te costó presentarte en el programa de Lanata tras el accidente, donde asumiste tu adicción? 

—Sí, me costó. Pero Tan Biónica llegó al corazón de la gente gracias a los medios, y los medios me pedían muchas explicaciones. Yo las tenía que dar. 

—Se te vio en Punta del Este junto a una morocha a la que ciertos portales definieron como tu novia. ¿Estás en pareja? 

—No, no estoy de novio. Sí conozco a una chica con la que vine a pasar unos días a Punta del Este. Pero no es mi novia. 

—Para cerrar, ¿cómo te caía ver a Mauricio Macri bailando tu tema Ciudad Mágica en sus festejos electorales? 

—Bien. La música es una expresión de libertad y nuestras canciones están para quien quiera escucharlas y bailarlas. También me gusta que haya cambiado algo de la vieja política. Prefiero pensar que son tipos que están laburando y haciendo cosas que dando un discurso altruista y dogmático. Le tengo fe. Están pasando cosas lindas y los argentinos están felices.

SABER MÁS

Horas mágicas en Montevideo

Además de Chano, Tan Biónica está integrada por Seby Seoane, Diega Lichtenstein y su hermano Bambi Moreno Charpentier. Para este año, la banda planea lanzar un disco en vivo que incluya temas realizados en el Velódromo de Montevideo.

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