MAGGIE Y TATI

Guarras en Pop TV

Tati tiene 28 y detesta cumplir años. Maggie tiene 34 y empezó a odiar su onomástico desde que celebró los 30. Dice que no lleva una vida acorde a su edad: no se casó, no piensa en tener hijos, ni en una casa con jardín.En Mesa de saldos (jueves a las 20:00 por Pop TV) estas dos amigas desdramatizan la crisis de los 30 con una cerveza de por medio en una charla informal. “Si queremos conseguir la igualdad de género que las mujeres dejen de preguntar a otras, ‘¿para cuándo los hijos?’, ‘¿cuándo te casás?’ ¡Basta!”, se queja Tati.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Maggie y Tati, conductoras de Mesa de Saldos. Foto: Pop TV

Se conocieron hace cuatro años pero parece que fueran amigas desde la infancia. Son publicistas y el rubro las cruzó. Tati había cambiado de trabajo hacia poco y su jefe la sumó a una salida. Cuando llegaron al bar estaba Maggie, que acaparó la charla e hizo catarsis sobre la crisis de pareja que atravesaba. Tati opinaba sin tener idea: ‘Me parece que es cualquiera, lo tenés que dejar’. La buena vibra fue inmediata. Tati terminó yendo al cumple de Maggie y le llevó una bufanda de regalo.

Poco tiempo después se cruzaron en The Electric Factory y las ubicaron en el mismo equipo de trabajo por la química que tenían. Maggie se dedica a la parte comercial y Tati es creativa publicitaria. Les tocó preparar una licitación y pasaron 24 horas juntas. Ya no sabían que hacer para entretenerse, entonces se les ocurrió grabar historias de Instagram desde la cuenta de Tati. Los seguidores las alentaron: qué graciosas, qué divertido lo que hacen. Así que decidieron abrir una cuenta para "chivear".

Tiraron un par de nombres muy básicos y nada originales para ser dos publicistas: 2X1 y Las Rubias. Hasta que surgió Mesa de saldos. No saben cómo ni por qué lo eligieron pero tiene que ver con la etapa que viven y sus edades: Maggie tiene 34 y Tati 28.

"No somos ni la mamá de un Youtuber ni un joven Youtuber. A nuestra edad ya tendríamos que ser famosas, pasó nuestro cuarto de hora. Vamos a boliches de jóvenes, pero nos sentimos medio incómodas. Llegamos a esa título porque todavía no estamos para tirar, seguimos en el local, vivimos y luchamos, pero en esa mesita", explica Tati.

Los seguidores se multiplicaron en la cuenta de Instagram y entre ellos estaba Pablo Arriola, productor de Pop TV. Las citó en La Ronda y con una cerveza de por medio les planteó que le interesaba trasladar esos breves videos que compartían en las redes a un programa de televisión. Tenían que ver si el chiste se sostenía en un estudio y con una duración más extensa que esos 15 segundos de Instagram.

Hicieron una cantidad de pilotos porque ninguno las convencía hasta que dieron en la tecla con lo que querían y le avisaron a Arriola que podía salir a vender el producto.

¡Que vivan los 30!

La escenografía es minimalista: una mesa, dos sillas y un par de cervezas. Filman en blanco y negro porque ese formato cuida más las arrugas e imperfecciones. Pero, además, pretenden que el chiste sea, qué rústicas estas minas.

—Mesa de saldos arrancó en abril y está planteado como una charla entre dos amigas en un bar, ¿por qué lo encararon así?

—(Tati): Lo llevamos a un bar porque es nuestro hábitat natural, donde nos juntamos mucho a tomar birra, charlar de pelotudeces y nos matamos de risa. Tratamos de ser lo más auténticas y reales posible. No todo lo que decimos es verdad porque sino seríamos unas dementes contando toda nuestra intimidad, pero mandamos amigos y familiares al frente.

—¿Qué buscan transmitir?, ¿cuál es la intención?

—(Maggie): Queríamos contar la crisis de los 30 desdramatizándola. Decirle a esas chicas que sentían que estaban fuertes y que tenían levante que la bajada no es tan terrible.

—(Tati): Si queremos llegar a la igualdad de género que la mujer deje de preguntar a otras, ¿cuándo te casas?, ¿para cuándo los hijos? ¡Basta!

El alcohol es infaltable en esta cita. Graban los viernes y ponen a enfriar la cerveza mientras se visten. "En el piloto probamos filmar sin tomar nada y dijimos, nos falta algo porque nosotras conversamos con cerveza", dice Maggie.

Eligen un tema macro que conozcan y dominen para poder estirarlo. Llegan con esa idea en la cabeza pero no guionan nada. La vez que probaron hacerlo salió horrible porque se perdía el chiste y la espontaneidad.

Hay nombres que son recurrentes en sus charlas: Agustín Casanova y Calu Rivero.

—(Tati): Hay muchos personajes en las redes que me divierten mucho: Chano, Ricky Fort. Esa gente hace cosas que yo las haría como un chiste pero ellos se comportan así de forma real. A Calu la idolatro de forma irónica. Me parece súper pintoresca. No entiendo qué hace de la vida. Es una de las argentinas con más seguidores. ¡Vive de ser influencer!

—El programa es una clásica conversación entre amigas treintañeras, ¿es catártico?

—(Tati): Tratamos de hacer la catarsis antes e ir un poco más sedaditas porque somos unas enfermas. Vamos con el tema procesado y digerido.

—Hacen hincapié en la soledad y los fracasos amorosos, ¿temían caer en estereotipos?

—(Maggie): Son temas que nos pasan a todos y conectás rápido. Son lugares donde despertás el interés, parás la oreja. No es la idea ser las dos boludas solteronas.

—(Tati): Tenemos un manifiesto que dice, somos creativas pero caemos en los mismos clichés de siempre. A mí me dejan los novios y no hay forma original de contar esa historia. Por más creativa que yo sea en mi vida, el pibe me abandona. Es un cliché pero pasa en la vida real.

No sienten que su público objetivo sean solo mujeres. Pretenden que resulte interesante para ambos sexos. De hecho, desde el cuarto programa incluyeron invitados y varios han sido hombres: Camilo Fernández, Germán Silveira, Ignacio Alcuri.

—(Tati): Me embola el programa de mujeres hecho para mujeres porque sino me pondría a hablar de moda, maquillaje, eventos, cocina y mostraría algún hombre que esté fuerte.

—(Maggie): Nos expresamos más desde el lugar de la mina guarra, no esa que se junta a hablar del noviecito y la moda. Vamos al bife. Se presta para que los pibes lo miren y se maten de risa.

Son dinamita.

Las diferencias entre estas amigas están marcadas pero buscan profundizar más esos asuntos que las separan para explotarlos y crear una suerte de personaje que facilite la comprensión de los chistes desde el tono. "Tratamos de amplificar nuestra esencia. Tati es mucho más histriónica, tiene la voz elevada y va para delante. Yo soy más cínica, ácida y por mi profesión de psicóloga escucho desde otro lado", comenta Maggie.

Mesa de Saldos está pensado para que cada tanto caiga un invitado que se instala como un amigo más. Es un formato rupturista. No le hacen la clásica entrevista, sino que lo suman a la charla. El leit motiv es que haya un tercero para bardear.

Les divierte dar oportunidad a gente menos visible. "Planteamos traer a un X y tratarlo como a un famoso. Pensamos en gente desconocida que viniera a ser entrevistada y que otro muy famoso, como Agustín de Márama, estuviera parado atrás y nadie le diera bola", comenta Tati.

Lanzaron el concurso "Sentate en esta". La consigna era que los espectadores se filmaran contando una historia íntima que les diera mucha vergüenza y lo subieran a sus redes sociales. El ganador estuvo invitado al ciclo el jueves 13 de junio. De entrada supieron que sería complicado que la gente se prendiera, pero les divirtió probar.

"Muchos nos escriben por privado para decirnos que quieren ir al programa, lanzamos esta campaña y varios nos decían, no me animo a hacerlo", comenta Tati.

Solo concursaron tres personas: una mujer que filmó el video desde España; otra lo mandó vía Whatsapp porque no se animaba a compartirlo en las redes, y Damián Soto fue el único que cumplió con todos los requisitos. Resultó "elegido" y el jueves pasado compartió con Maggie y Tati una cerveza en Mesa de saldos.

"Por suerte fue el único porque es un típico fracaso nuestro que nos divierte muchísimo. En todo momento supimos que si se presentaba uno ya era un logro", cierra Tati.

Tirarse al agua.

Nunca habían hecho televisión, no manejaban el código, ni sabían de qué se trataba. El debut de Maggie y Tati fue la noche de los Iris. Integraron un panel y estuvieron cuatro horas sin guión, ni tomas en vivo, ni información. Solo sabían los nominados, "como cualquier mortal". No hicieron papeles, zafaron bien y en abril debutaron con Mesa de saldos (jueves a las 20:00 horas por Pop TV).

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)