Prison break

Escape II

Con Marruecos como escenario simulando ser Yemen, lo nuevo de Prison Break (Fox, martes, 23 horas) comenzó siete años después del final de la cuarta temporada y con una revelación impactante: Michael Scofield (Wentworth Miller) está vivo.Ante la mínima esperanza de reencontrarse con quien creían muerto, Lincoln (Dominic Purcell), hermano de Michael, y Sara (Sarah Wayne Callies), su entonces esposa y madre de su hijo, se reúnen para diseñar el escape más importante de la serie. Con ellos regresaron tres de los fugitivos más notorios de la Penitenciaría Estatal de FOX River: Sucre (Amaury Nolasco), T-Bag (Robert Knepper) y C-Note (Rockmond Dunbar). En la siguiente entrevista, Wayne Callies, Dunbar y Knepper hablan de la experiencia de haber vuelto con la secuela más esperada del año.

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Prison Break

-La Dra. Sara Tancredi murió y luego regresó. Y ahora esta otra vuelta. ¿Lo sintió como: "¡Uy, otra vez! ¿Esto no se va a terminar nunca?"?
Sarah Wayne Callies (risas): ¿Qué pasaría si contestara que sí? Sería espantoso. No fue así, porque cada vez que la serie vuelve a empezar tengo algo diferente para brindarle. La primera vez me fui de la serie. Me sacaron, me trajeron de vuelta y tuve un bebé. Así que experimenté lo que es ser una mamá que trabaja y traté de lograr un equilibrio, una recalibración de prioridades. Antes era mi carrera, mi carrera, mi carrera, y nada más. Ahora hay un bebé y todo cambió. Y pasaron siete años, y el mundo cambia en ese tiempo. Hace siete años, nadie hubiera sido tan tonto de hacer una serie sobre zombies. Siento que crecí lo suficiente como persona, y espero que también como actriz, como para tener algo un poco mejor para brindar. Para mí es otra oportunidad.

-¿Y usted, Rockmond?

Rockmond Dunbar: Después de la segunda temporada, me sacaron de la serie porque no sabían adónde se dirigía mi personaje. Conseguí otro trabajo a la semana siguiente en Heartland. Y luego me llamaron diciendo "oye, queremos que regreses en la cuarta temporada". Así que volví, hice un par de escenas y le dieron solidez a mi personaje, y así seguí. En este regreso, yo no sabía cómo iban a hacer para volver a insertar mi personaje o si sería solo por un episodio.

-¿Sintieron que hubo mucho que no se dijo o no se hizo con sus personajes?

SWC: Creo que desde el punto de vista de Sara sería "si pudiera ver a Michael una vez más, si él pudiera conocer a nuestro hijo".

RD: Creo que con C-Note había esa especie de nube negra de "yo quiero encontrar la felicidad con mi esposa y mi hija, y quiero verlo". Ahora tenemos la posibilidad de ver parte de eso, creerlo, experimentarlo y pronunciar esos diálogos. Y luego enfrentarnos a otro reto y decirte: "¿vas a meterte en este embrollo otra vez? Me encantó.

-¿Alguno tuvo dudas de querer seguir?

SWC: Sí. No quería hacerlo por dinero. Este proyecto significa muchísimo para mí. Solo quería volver si me iba a recordar a la primera temporada, que fue tan inteligente y tan impulsada por las emociones. Era una serie sobre personas que harían cualquier cosa el uno por el otro, de lealtad incondicional. Así que no firmé el contrato hasta después de haber leído el primer episodio.

RD: Yo no dudé para nada, porque sabía que Paul (Scheuring, el creador) iba a estar de vuelta. Si hubieran sido otros guionistas, o si Fox hubiera dicho que querían hacerla pero que Paul no iba a estar... Yo conocía la altísima calidad de su trabajo de las primeras dos temporadas, luego se fue y la serie cambió. Pero sabiendo que le iba a poner su sello personal... Hay gente a la que uno puede seguir con los ojos vendados.

-¿Cambiaron en algo sus personajes en esta temporada?

RD: Mi papel es totalmente diferente. C-Note encontró un estilo de vida y una manera sana de vivir, y encontró la felicidad que siempre se venía anunciando en las temporadas 1, 2 y 4. Se produjo un cambio total. Encontró la felicidad y para poner eso en riesgo por alguien, realmente tiene que tener sentido.

Robert Knepper vuelve a ser el malísimo T-Bag.
Robert Knepper vuelve a ser el malísimo T-Bag.

SWC: Sara es una persona totalmente distinta. El dolor y la locura están muy cerca. Creo que ella se metió por la madriguera del conejo hasta el fondo y solo se arrastró hacia afuera porque tenía un hijo que criar. No creo que lo haya buscado, pero terminó encontrando un hombre que estaba dispuesto a recibir lo que a ella le quedaba para dar. Él no es el amor de su vida. Es un hombre cálido, bueno con su hijo, buen hombre, y creo que ella decidió que eso es lo que la vida tenía para ofrecerle y que todo iba a estar bien.

-Dunbar, ¿le parece que esta temporada tiene la misma energía de la primera?

RD: En las primeras dos temporadas, estaba Paul. Volvió para hacer estos nueve episodios, de modo que el nivel de calidad y la expectativa del nivel de calidad son altos. Es una serie nueva, aunque sea una reposición. Es una locación diferente con personajes diferentes. Es como un acordeón, del que proviene una música hermosa, pero también es como una olla a presión. Y yo hice varias series solo por el dinero, de las que me fui diciendo, bueno, esto es totalmente olvidable. Esta es la serie que hay gente que uno conoce y se hace amigo de por vida. Hay fotos que ahora miro y digo "qué bien la pasábamos". Y tuve que dejar a mi esposa, embarazada, y a mi hija en casa para poder rodar esto, algo que no quería hacer. Pero estoy tan contento de haberlo hecho, solo por la gente y la energía. La serie es extraordinaria.

-Sarah, cuando la gente la para en la calle, ¿es por Prison Break o por The Walking Dead?

SWC: En general es para hablar de esta serie, me impactó su alcance. Estaba en un campo de refugiados en Irak y hubo gente que me habló de esta serie. No entiendo mucho la resonancia que que tiene, pero pienso que tiene que ver con lo que significa, lo que es la devoción, lo que es realmente el amor incondicional. Entiendo que tengas problemas, que no seas una gran persona todo el tiempo, pero no te voy a abandonar. Eso es tan increíblemente poco común y creo que es lo que hace que al público le fascine mirarla. Y no es solo entre los hermanos, o entre Michael y Sara. Hay una sensación de complicidad que creo que comparten.

-¿Recuerdan la vez que volvieron a estar juntos?

SWC: Tuvimos una especie de primera cena, aunque Dom (Purcell) y Went (Miller) no estaban porque estaban trabajando en Legends of Tomorrow.

-¿Hubo un momento en que sintieron "está pasando otra vez"?

RD: Creo que fue en el aeropuerto. Hay una escena en la que aparece Amaury (Nolasco), Dominic está allí y Knepper había ido a hacer unas cosas. Fue como "¡Dios mío!". Sentimos esa camaradería, nos cruzamos y nos miramos diciendo: "no puedo creer que estemos haciendo esto otra vez, esto es maravilloso". Creo que tuvimos una serie de momentos de ese tipo.

-¿Wentworth trae algo diferente a su personaje esta vez?

SWC: Todos lo hacemos.

RD: Más seguros de nosotros mismos, mucho más pacientes con los diálogos. Creo que no hubo miedos que nos distanciaran al pronunciar los diálogos e interpretar los personajes. Lo hicimos con absoluta libertad. Además, ahora soy un actor diferente. Escucho más y reacciono de manera diferente a las indicaciones.

-¿Las escenas de acción fueron aún más intensas?

RD: No. Tenemos una escena de pelea que fue lo único que rodamos un día y quedé todo dolorido. Pero al mismo tiempo estaba tan eufórico, porque tenemos dobles realmente buenos que nos ayudaron a quedar fabulosos en la escena. Fue en un garaje, con cadenas y ramas y partes de autos y puños y oscuridad. Se sentía un lugar peligroso, de modo que la locación fue un personaje más de la escena.

-Robert, ¿usted sigue siendo el villano?

Robert Knepper: Soy malvado. Cuando me llamó, Paul Scheuring me dijo: "qué te parece la idea de..." , ni siquiera lo llamó una reposición. Me dijo: "estamos pensando en volver a la serie". Y yo le contesté, sabiendo que estas reposiciones surgen periódicamente y que se siente como que son la misma cosa de antes: "haceme un favor, hacele un favor a mundo, por favor no hagas lo mismo que hiciste antes". Pasaron muchas cosas, especialmente en mi vida, en mi vida personal. Aprendí muchas lecciones de vida haciendo Prison Break, haciéndome "famoso". Le dije: "espero que puedas incorporar eso". Y él me respondió: "no te preocupes, va a ser estupenda". De modo que verán muchos de los mismos elementos de un tipo que no puede evitar hacer las cosas que hace, pero también verán a un tipo que está dirigiéndose hacia la luz y aprendiendo a vivir sin tener que inmediatamente matar algo.

Los personajes que están de regreso, pero hay más.
Los personajes que están de regreso, pero hay más.

-¿Puede contarnos algo de sus lecciones de vida personal?

RK: Hice muchas cosas mal en la relación con mi ex mujer. Me volví a casar, y creo que puse en práctica esas lecciones de tratar a todos con respeto y tratarse a sí mismo con respeto, primero y principal. Creo que allí es donde empieza la lección. Yo había estado trabajando por más de veinte años antes de Prison Break y cuando me llegó el éxito, se me subió un poco a la cabeza y muchas veces me bajaron de un hondazo. No dejé de trabajar. Todavía valoro el hecho de que no hay una persona en el set en más de 30 años que pueda decir "con Knepper no se puede trabajar, es un tarado". Todavía tengo mi buena reputación, pero tuve que aprender muchas cosas como esas.

-¿Qué fue lo que más extrañó de la experiencia o del personaje?

RK: No extrañé nada porque lo dejé en el pasado. El último día que filmamos Prison Break, recuerdo que iba caminando y lo último que pensé fue: "gracias a Dios, nunca más en mi vida voy a interpretar el papel de un prisionero". Empecé a pensar en James Cagney y Humphrey Bogart, y todos quienes interpretaron villanos en prisión, y dije: "hasta la próxima". Y la próxima fue Breakout Kings (NdeR: donde volvió a interpretar a T-Bag). Por suerte, ya no tengo que escuchar preguntas como. "¿por qué siempre hace de villano?". Este año tengo cuatro cosas importantes donde interpreto personajes variados. Así que ahora dicen "es actor" o "es un camaleón, puede interpretar todos estos personajes distintos". Gracias a Dios. Pero sí, dudé un poco al principio porque pensé, "va a ser lo mismo otra vez: T-Bag, T-Bag, T-Bag".

-¿Por qué piensa que la serie ha tenido el impacto y el alcance que tuvo en el mundo entero?

RK: Es difícil saber. Creo que está muy bien escrita y muy bien concebida. Recuerdo la manera en la que se va intensificando el drama de un acto al otro, uno está pegado a la pantalla deseando saber qué va a pasar. Creo que Prison Break fue visionaria en ese sentido. Es decir, la televisión serializada se terminó, ahora podemos ver un episodio tras otro, lo que solucionó el problema. Pero la serie era única en esa época. Dominic mostraba que fue la serie más esperada, no solo de 2017, sino en la historia, según un artículo de Esquire. No conozco los datos o cómo miden eso, pero suena muy bien. Eso demuestra que han hecho algo bien.

El origen


Prison Break irrumpió en 2005, una época en que las series se seguían semana a semana y por TV "convencional". Contaba la historia de Michael Scofield (Wentworth Miller), un ingeniero que se hacía meter preso en una peligrosísima cárcel estadounidense para ayudar a su hermano, encarcelado en ella por un crimen que no cometió. Entraba con su cuerpo totalmente tatuado con el plano de la prisión.

En la primera temporada, el preso era Lincoln y lo rescataba Michael.
En la primera temporada, el preso era Lincoln y lo rescataba Michael.

La secuela


Siete años después de enterrar a Michael, Lincoln se entera de que su hermano estaría vivo y se lo comunica a Sara, que ha rehecho su vida. Decide viajar a Yemen, donde al parecer Michael está preso, siendo él quien ahora debe ayudar a escapar a su hermano. Entre los personajes que retornaron está el malvado T-Bag, interpretado por Robert Knepper, quien también apareció en la serie Breakout Kings.

En la secuela, el preso es Michael y quien va en su ayuda es Lincoln.
En la secuela, el preso es Michael y quien va en su ayuda es Lincoln.
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