PICHU STRANEO, EL URUGUAYO DE PELIGRO, SIN CODIFICAR

Risa con código

Sin Codificar debe ser una de las mejores cosas que hice en mi vida", dice Fernando "Pichu" Straneo sobre su participación desde hace 5 años en el programa humorístico que actualmente -y cambio al canal líder (Telefé) mediante- encabeza los ratings de los domingos en la TV argentina. Junto a Diego Korol, Yayo Guridi, Pachu Peña, amigos que además fueron compañeros de sus inicios en la vecina orilla de la mano de Marcelo Tinelli. Responsables del éxito la Cumbia papal que se viralizó rápidamente por las redes sociales -alcanzó en una semana más de 3,5 millones de visitas.

VICTORIA MOLNAR

Desde finales de marzo esta nueva temporada se emite también en la TV abierta uruguaya por Canal 4. "Creo que gran parte del éxito es que nosotros nos vamos a divertir pero también que nos bancamos a muerte entre nosotros y no hay egos".

-¿Cómo es volver a encarar el éxito en un programa televisivo de humor después de una década con Tinelli?

-Sin Codificar ya tiene seis temporadas y yo estoy hace cinco. Me habían llamado para la primera pero estaba haciendo radio y teatro y no pude. Pero Korol y toda la producción me insistió y gracias a Dios acá estoy. Después de Showmatch indudablemente no fue nada fácil porque tuvimos que volver a remar y buscar un nuevo rumbo. Pero, gracias a Dios, yo siempre seguí ligado al humor. Primero me fui a Fox Sports a hacer un programa matutino (Hola América); después a América con Pablo y Pachu (Lo mejor y lo peor: Pablo y Pachu) que estuvimos dos temporadas y de ahí hice varias cosas -radio y giras de teatro- y luego vino lo de Sin Codificar. Porque la verdad es que eran pocos y había una onda increíble con Yayo, con Korol y con el productor y guionista Gustavo Paván que es gran parte de todo esto. Al final se unió Pachu y, como verán, es un plantel reducido porque los presupuestos no dan como para tener uno más numeroso. Creo igual que el que seamos pocos es gran parte del secreto del programa porque se conformó un plantel con una cualidad que nosotros cuidamos mucho y es que no hay egos ni hay estrellatos. Somos muy compañeros entre nosotros y eso es muy difícil de lograr.

-¿Es muy difícil controlar el ego de los cómicos?

-Es complicado. Hay quienes se enojan porque tal o cual tiene más líneas. Es bravo. Pero nosotros formamos un grupo donde nos vamos a divertir y no nos importa quién hace más o menos. Se logró eso que hace grande a un grupo que es mirar el bien para el producto y no el bien personal. Eso es lo lindo de Peligro Sin Codificar y ahora estamos disfrutando de estar en el canal líder y con un rating maravilloso, que es una locura y es una alegría enorme, y seguimos igual.

-Trabajás con muchos ex compañeros. ¿Es más fácil aceitar un ritmo de trabajo cuando ocurre eso?

-Eso es como… Y valga la distancia, como el Barcelona ¿Viste que ahí hace mucho que juegan muchos juntos? Es lo mismo, nosotros hace mucho que nos conocemos, ya sabemos cómo es cada uno y eso facilita mucho el laburo. Pero amén de eso, la clave está en lo que te decía: sabemos que a ninguno de nosotros le va a dar un delirio de estrellato. Eso es lo lindo, laburar conociéndote pero sabiendo que estás laburando con muy buena gente.

-¿Cómo fue ese paso a Telefé, el líder actual de la TV argentina? ¿Hay más presión?

-No, no. Nosotros fuimos madurando toda esa decisión porque hace dos años que Telefé tenía en vista el poder llevar Sin Codificar a su pantalla. Pero entre nosotros nos reuníamos y decíamos que no estábamos maduros como para pasarnos. Teníamos una cierta cautela pero dijimos `bueno, es hora de dar el paso` y por ahora va muy bien. Capaz lo que sí hay es que al tener un perfil más familiar en la programación, ahora nos cuidamos más con el tema de las malas palabras.

-También a nivel público está el tema de que son un fenómeno en las redes sociales…

-Sí. Estamos llegando a los tres millones de fans en Facebook. Creo que ya superamos los 200 mil en Twitter. Es tremendo. Es muy loco, fíjate que a una semana de lo de la Cumbia papal y en una sola colgada se llegó a las 3.600.000 visitas. Es impresionante. Y pasó algo similar a nivel repercusión cuando hicimos el Baile del Cuadrado y con otros videos. Eso es lo que tiene el programa, es impresionante como lo mira la gente joven y no sólo en Argentina sino en varios países. Es muy fuerte en lo que es Internet.

-¿Cómo te llevás con las redes sociales? ¿Esa repercusión cambia la forma de crear?

-Tengo una buena relación, tengo Facebook y Twitter. La gente pone cosas hermosas y trato de contestarles a todos. Por eso esa repercusión es muy positiva, sólo será el 1% que te pone "pelotudo". Y yo le doy mucha bolilla a todo eso, es más en el programa le damos mucha pelota a eso porque es donde el público se manifiesta y te dice: "Che loco, me encantó" o "Esto no me gusto mucho". Y sí, claro que cambia la forma de crear porque te marca pautas, una vez nos pedían que repitiéramos una cosa y lo replicamos y eso se reflejó en el rating y ojo que después está eso del sin libreto. Yo veo que la gente joven se identifica mucho con nuestro humor que es disparatado, muy loco pero ante todo espontáneo y me parece que eso es lo que les gusta porque saben que a veces estamos sin libreto. Y en eso yo siempre recalco que para eso yo tengo una gran base de lo que es el Carnaval en Uruguay. Porque muchos a lo largo de mi carrera me han dicho: "Che loco, pero vos actuás, cantás, bailás y tocás", y yo entonces les cuento: "Es que allá (Por Uruguay) tenés que saber hacer de todo, amigo". Es que para salir de parodista tenías que ser bastante completito: cantar, bailar, actuar…

De fama argentina. La última vez que Pichu se presentó en el Carnaval fue en 2001 para los 10 años de Momosapiens y cuenta que por cuestiones de trabajo "cada vez viaja menos" a Uruguay. Hace 15 años que está en Argentina y de alguna forma atrás en el tiempo quedaron sus primeras incursiones en la TV uruguaya de la mano de Cacho de La Cruz en el Show del Mediodía y con el infantil Jugo de Colores cuando animó a algunos de sus compañeros y amigos de entonces como Álvaro "Waldo" Navia y Sebastián Almada a grabar un video y enviárselo a la producción de Tinelli. Fue el último del "trío uruguayo" en cruzar el charco y hoy a los 45 años, dice que le costó pero logró hacer su caminito y un nombre.

-Con Sebastián Almada y Waldo Navia vinieron en combo. ¿Cómo fueron esos comienzos en el medio argentino?

-Sí, ellos vinieron primero y yo vine después. Fue bueno eso porque ya los tenía a ellos y nos hicimos fuertes en el grupo. Siempre éramos los uruguayos y hubo un momento en que se tornó muy musical el programa y ahí nosotros sacábamos ventaja porque éramos tipos muy completos gracias, nuevamente al Carnaval. Teníamos un tecladista muy bueno. Álvaro sabe cantar, también tocaba la viola. Yo también. Y de a poquito nos fuimos haciendo fuertes. Pero fue un camino duro. Los otros días estábamos en Telefé y yo decía: "Qué lindo volver a casa". Es que era nuestra casa de verdad porque nosotros a veces trabajábamos tanto que literalmente dormíamos ahí en los camarines y en las oficinas de producción. Era mucho el laburo. O sea nadie te regala nada, tuvimos que meterle duro para poder ganarnos un lugar. Lo lindo y bueno de todo esto es que creo que se logró una meta y con buenas herramientas.

-¿Viniendo de un medio más chico como es Uruguay cómo les repercutió la masividad televisiva sobre todo al lado de Tinelli?

-Se notó muchísimo, a veces no lo podíamos creer. En cualquier lado es: "Eh!!! Loco ¿Qué hacés?". Es impresionante. Aparte la gente es mucho más efusiva acá en Argentina, viste que los uruguayos somos más tranquilos. Allá te miran y dicen: "Ahí va el Pichu", pero nada más. En cambio acá es el " Eh!!!! Loco…" y te abrazan. Hubo momentos en que Videomatch explotaba y me acuerdo que íbamos al interior y nos sacaban y parecíamos los Beatles… Lleno de gente. Era muy loco y con Peligro Sin Codificar está como pasando eso de una parte hasta ahora. Y después está la alegría de haber sobrevivido, porque muchos decían: ¿Y ahora qué? Pero con esfuerzo se puede vivir sin Tinelli…

-¿Dolió el dejar Tinelli?

-Sí, en su momento dolió porque fue atípico. Porque antes se terminaba el año completo y de repente ahí te decían: "No te necesitamos más". Pero por lo menos se terminaba el año. Y esto fue a mitad de año y fue terrible. Igualmente fue una gran experiencia y sirvió para abrirse camino y hasta para trascender más; y yo ahora a la distancia lo veo como un agradecimiento. Era fácil estar ahí porque estabas en el programa número uno. Pero después fue el desafío de empezar a remar y hacerte de vuelta, porque en realidad este trabajo es así. Por eso te digo que nosotros con esfuerzo y con sacrificio hemos logrado sobrevivir. Hace años que no trabajo más en productos de Ideas del Sur y gracias a Dios, hay otra vida. Igualmente te repito estoy infinitamente agradecido y fue una escuela increíble la que tuvimos en Videomatch

-¿Y cómo es hoy la relación con Waldo y con Sebastián?

-Hay una relación muy buena. Con Sebastián nos estuvimos viendo esta temporada en Carlos Paz, él estaba con una obra con Larry y Roberto Peña y yo estaba con Miguel del Sel. Aparte todos lo que estuvimos en esa época tenemos una linda relación y nos reunimos a contar las anécdotas y las cosas que han pasado. Lo que pasa es que cada uno ahora tiene sus proyectos y metas diferentes. Por ejemplo, Álvaro (Navia) ahora está con su mujer haciendo teatro y cuando nos fuimos del lado de Tinelli, cada uno de nosotros tuvo propuestas personales. Lo que hay que resaltar y es lo importante es que todos estamos con trabajo.

-¿Qué opinas de las idas y vuelta en torno a la televisación de ShowMatch este año?

-Me parece a mí que fue un problema de negocios. Marcelo es un tipo que si quiere se puede tomar un año sabático que no pasa nada, es un tipo que está recontra hecho en la vida. Y ahí yo creo, y que habla bien de Marcelo, que él está recontra consciente de que tiene mucha gente y familias detrás a las que les tiene que dar trabajo. Todo esto fue como una mojada de oreja y va a salir con todo a donde esté porque Marcelo es un tipo que le da constante pelea a la vida. Es un ganador nato, es así y te lo digo por experiencia propia, es un gladiador y le busca la vuelta a las cosas, la encuentra y te gana. Calculo que va a salir con todo. Si hay un tipo inteligente en este medio ese es Marcelo, no en vano logró todo lo que es y no en vano es el número 1 de la televisión. Él va a saber darle la vuelta de tuerca y ya sabe que va a tener que poner algunas cositas de humor porque la gente quiere ver eso. Está muy calladito la boca y cuando eso pasa es porque está preparando algo bastante bueno.

Presente y futuro. El programa junto a Korol, Yayo y Pachu ya empezó pero Pichu sigue planificando su año. Por ejemplo analiza la posibilidad y tiempos para participar de Celebrity Splash, un reality show en el que varios famosos serán sometidos a diferentes pruebas con pena de terminar en el agua, y de realizar una gira en el interior con la obra que realizó en el verano, Complicados de Miguel del Sel. "Miguel es maravilloso, Es un ser humano que me sorprendió y me impactó por su generosidad. Nunca me puso un límite a la creatividad y al crecimiento, es cero ego, un tipo de pueblo y nos recontra divertimos", afirma.

-¿Qué se puede esperar de esta temporada de Sin Codificar?

-Yo creo que Sin Codificar es la espontaneidad a flor de piel pero con organización, que parece que es una locura, pero está organizado. Nosotros apostamos al humor sano, a que la familia se divierta. Y en lo personal de alguna manera todos los uruguayos que estamos acá somos como una especie de embajadores. Los otros días empezó el programa y me emocioné porque en la tribuna empezaron: "¡Uruguayo! ¡Uruguayo!" y siempre hay y va a haber cosas uruguayas, yo siempre estoy poniendo algo celeste, siempre la celeste en el alma. Y desde la presentación que estoy con la camiseta de Uruguay. Siempre trato de no olvidarme de mi esencia y de mi raíz.

-¿Con 15 años acá qué dirías hoy de Argentina? ¿Volverías a Uruguay por ejemplo a participar del Carnaval?

-Yo la verdad que a Argentina le tengo agradecimiento puro. Siempre me han tratado a las mil maravillas. Hay siempre respeto por los uruguayos, nos valoran mucho, porque la verdad nos recontra quieren. Acá a uno le costó mucho seguir un caminito y en este laburo hay que estar porque si dejás un año te cuesta, quieras o no, volver. Nadie te regala nada. Aunque no descarto el volver a salir alguna vez nuevamente en Carnaval pero como que todavía no lo veo en un futuro cercano. Es más, me han llamado, siempre hay propuestas todos los años y les recontra agradezco pero como que tanto costó acá que hay que seguir regando la florcita.

DE TAL PALO...

Pichu tiene dos hijos; Blanca, que ya es adolescente y nació en Uruguay, y Luca "un porteño" de Boedo, fans de San Lorenzo y "zurdito bastante talentoso" de 10 años al que Pichu le avizora un futuro futbolero. "Es un poco careta y en el programa es como nuestra mascota", cuenta sobre Luca. "¡El otro día me dijo, `viste que el Papa es de San Lorenzo, ahora vamos a salir campeones!". No le molestaría que sus hijos ingresen al espectáculo: "Siempre les digo que hagan lo que quieran y si eligen el ambiente les daría un par de consejitos. Van a sufrir varias desilusiones, hay que ser fuerte y confiar mucho en uno. No achicarse y meterle si uno cree que tiene talento. Las posibilidades no se dan, hay que buscarlas, hay que remarla, no cerrar nunca la puerta y no rendirse".

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