CURIOSIDADES

Cinco cosas que no sabías de Milla Jovovich

Se inició como modelo. Jovovich fue la cara de cientos de marcas. Protagonizó El quinto elemento, Juana de Arco y fue durante 15 años Alice en Resident Evil. La saga que dirige su marido llegó a su fin y desprenderse del rol se le hace cuesta arriba.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Foto: Archivo El País

1. A los 20 ya se sentía vieja

Está en los medios desde que era una niña y maduró de golpe

Se inició como modelo a los 11 años, fue la cara de importantes marcas de cosméticos pero cuando la maquillaron por primera vez se sintió un monstruo. Se comparaba con el resto de las chicas que vivían en Beverly Hills y no se sentía nada linda. Era muy flaca, tenía la cabeza enorme y las facciones muy fuertes: "Para los muchachos de la escuela yo tenía aspecto de extraterrestre".

Cuando veía a las veinteañeras se preguntaba, "¿por qué salen de noche si ya están grandes?" Siente mucha vergüenza al leer las entrevistas que dio en su adolescencia. Cuando filmó Juana de Arco (Luc Besson, 1999) tenía 22 años y sufrió la primera crisis por su edad. Se enfrentó al espejo y se sintió una sesentona. "La juventud está en la experiencia y no en los números", reflexiona.

2. Tragedia en un rodaje

Su doble de riesgo en la saga "Resident Evil" se accidentó en el último filme

Este año le tocó despedirse del personaje de Alice tras 15 años de protagonizar una de las sagas de ciencia ficción más rentables de la industria del cine. Compartió este proyecto junto a su marido, Paul Anderson, que guionó y dirigió las seis entregas. Resident Evil: the final chapter no fue una película más. Le costará decir adiós a este rol y jamás olvidará la tragedia que se vivió el primer día de filmación en Sudáfrica.

Olivia Jackson, la doble de riesgo de Milla Jovovich, se estrelló contra una grúa mientras grababa una persecución en moto a alta velocidad. La mujer de 35 años estuvo 17 días en coma, se perforó un pulmón, se rompió el hombro y la cabeza, y se le tuvo que amputó un brazo. Milla le envió flores al hospital. "Fue una pesadilla. Paul me llamó llorando, nunca lo había escuchado llorar en quince años. Fue lo más duro que hemos vivido todos los que participamos en la película. Ese accidente nunca debió haber sucedido. Fue una de las escenas más comunes, la habíamos hecho un millón de veces en comerciales de carros".

3. Su familia emigró por ella

Es ucraniana pero sus padres se mudaron para que triunfara

Está segura de que la mejor decisión que tomaron sus padres fue dejar la Unión Soviética para emigrar a Gran Bretaña cuando ella tenía apenas cinco años. El siguiente destino fue costa oeste norteamericana donde Milla Jovovich pasó su adolescencia. La artista de 41 años habla ruso, pero no ucraniano. Dice que la mudanza de sus padres estuvo muy ligada a las oportunidades que podía llegar a tener ella como artista.

"Seguramente si me hubiera quedado no hablaría inglés como lo hago hoy, ni trabajaría en el cine occidental". Agradece los sacrificios que hicieron sus padres al salir de la Unión Soviética sin nada en las manos para que Milla fuera libre y tuviera más chances laborales. En un principio y antes de instalarse en California, Milla y su familia llevaron una vida nómade, iban de un lado al otro en carro y pasaron muchos apremios económicos, pero lo superaron. "Fue muy heroico, nunca lo olvidaré. Lo valoro ahora que soy madre".

4. No quería hijos artistas

Tuvo que ceder por Ever, su hija mujer

Milla no estaba de acuerdo con que Ever (10) y Dashiel (2) empezaran a trabajar siendo niños: "Cuando ganás plata como un adulto volvés a tu casa y decís, tienen que seguir mis reglas y eso no es posible. Lo sé porque yo se lo hacía a mi mamá", recuerda. Quería que reservaran el trabajo para después de terminar el colegio. Y tampoco le llamaba la atención que frecuentaran fiestas que no son acordes a su edad. Pero Ever soñaba con ser actriz y entre la pequeña de diez años y su papá, Paul Anderson, también director de Resident Evil, se encargaron de convencer a Milla. Finalmente, Ever interpretó a la Reina Toja en la saga que dirige su padre y ahora le ofrecen papeles en otras películas "porque vieron que tiene un talento natural que ni siquiera creo que yo lo tuviera a su edad". Cedió y no le frustró la carrera a su hija.

5. Quiso ser arqueóloga y dedicarse a la música

Encontró tarde la vocación por su trabajo como actriz

Antes de que el éxito tocara su puerta, Milla Jovovich estaba obsesionada con la egiptología. Esta ucraniana de 41 años solo quería ir al desierto a escarbar y meterse en las pirámides. "Por eso cuando pienso en paz me imagino con una escobilla sacándole polvo a restos arqueológicos o leyendo inscripciones talladas en piedra", dice. Su madre la inscribió a cursos de danza, actuación, canto y música para darle herramientas expresivas. Milla siempre sintió un gusto especial por la guitarra y tenía facilidad para escribir canciones. Descubrió en la música a la artista que había en ella. Es más, hoy tiene un estudio de grabación en su casa que usa como refugio. "Cuando mis pequeños se duermen la música se convierte en mi mundo".

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