ENTREVISTA

Andy Vila: "No le tengo a miedo a escenas fuertes"

La comunicadora acaba de protagonizar un corto de terror para Voces anónimas y se declara feliz con un género en el que nunca había trabajado. También habla de su trabajo diario en Desayunos informales (Teledoce) y la década que cumple en pantalla.

Andy Vila
Andy Vila
Andy Vila (Foto: archivo)
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Andy Vila
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Andy Vila reflexiva en Instagra,
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Descontracturada, divertida, espontánea. Así se muestra Andy Vila cada mañana en el magazine de Teledoce que tiene la informalidad como consigna y donde ella encontró su lugar ideal. La rubia de ojos claros lleva una carrera sin interrupciones en la pantalla desde hace 10 años y ahora busca hacer notar su condición de actriz, su vocación original. Lo hará como protagonista del primer corto de la nueva temporada de Voces Anónimas, que este año tendrá un giro hacia la ficción. A la joven de 29 años no le intimida el género de terror, ni ningún otro. Sostiene, por ejemplo, que se animaría a realizar escenas de sexo si así lo exigiera un guión. También habla sobre la despedida de Martina Graf de Desayunos Informales y de la mala relación con su excompañera Ana Laura Román. Con su característica naturalidad y transparencia, Andy Vila responde a todo.

—Protagonizás el primer corto de ficción que va a presentar Voces Anónimas en un cambio de formato. ¿Cómo fue esa experiencia?

—Estoy deseando verlo. Se llama "El juego de la ventana". Fue un rodaje intenso, grabamos toda la noche en una casa muy misteriosa de Agraciada. Guille (Lockhart) tiene tremendo equipo, muy profesional. Se va a ver a mediados de año por La Tele y también va a viajar a festivales en el exterior.

—¿Cómo te llevás con el género de terror?

—Es la primera vez que actúo en algo así. Me entusiasmaba mucho porque a la hora de filmar se manejan otros códigos. Hay efectos especiales, y otra manera de hacerlo y actuarlo que nunca había experimentado. Gustavo Rojo, que fue el director de este corto, tiene mucha experiencia en ese género. Fue muy fácil trabajar con él porque tenía muy claro lo que quería lograr y nunca se movió de ese lugar. Después del rodaje hablamos y nos encantó trabajar juntos.

—¿Creés que es cierta la historia que te tocó interpretar, donde se pone en práctica un juego que atrae seres del más allá?

—Yo creo en esas cosas del más allá, no me río de eso. No sé si creo en esta historia en particular porque nunca intenté ese juego. Pero sí pienso que esas cosas funcionan y que hay que tener cuidado. Yo jugué al Juego de la copa y me funcionó. Fue hace varios años en la casa de unos amigos en Punta del Este. Fue impresionante como se empezó a mover la copa, ¡era imparable! Me asusté y no jugué nunca más.

—¿Mirás películas de terror?

—Sí, me encantan. A mi novio no le gustan, entonces cuando elegimos una película juntos es difícil que sea una de terror porque lo asustan.

—Hace poco declaraste que tenías como cuenta pendiente hacer más ficción, ¿este trabajo ocupa un poco ese lugar?

—Sí, estuvo bueno poder hacerlo. También estuve actuando en una campaña para Salud Pública con César Troncoso. Por suerte estoy haciendo cosas de actuación, a pesar de que el mercado sea chico. Además, cuando fui a la Globo el año pasado, una agencia se me acercó y me pidió material. Hay una agencia que me está representando allá y tiene lo que he hecho.

—¿Tenés límites para la actuación?, ¿interpretarías una escena de sexo, por ejemplo?

—Si corresponde para el producto que estoy haciendo, no le daría tanta importancia a la escena. Cuando uno la mira terminada es mucho más fuerte de lo que en verdad fue. No le tengo miedo a ese tipo de escenas.

—¿Y tu novio?

—Y mi novio les debe tener más miedo que yo (risas). Lo tendría que hablar con él antes. Él sabe que soy actriz y es mi profesión desde antes de conocerlo, pero obviamente yo no haría nada que le pueda doler. Igual creo que me daría para adelante.

—Este año cumplís una década al frente de Click (NSTV), ¿cuál es tu evaluación al mirar el camino que lleva recorrido el programa?

—El tiempo pasa volando, todavía no puedo creer que hayan pasado 10 años. Arranqué a los 19 y siguió ininterrumpidamente, no paramos ni en verano. Tengo mil recuerdos. La primera nota que hice en mi vida fue en Click a Facundo Arana y Marcos Carnevale, que venían a presentar una película. Llegué a la entrevista y estaba re nerviosa, tartamudeaba. Lo primero que hice fue decirles: "es mi primera nota, pido paciencia si hago algo mal". Facundo Arana es un ángel, prácticamente se hizo la nota solo.

—Se va a cumplir un año del estreno de Desayunos Informales, ¿te costó adaptarte a la rutina de despertarte tan temprano?

—Toda la vida me costó mucho despertarme temprano, desde que iba a la escuela. Pero a diferencia de lo que pensaba al comienzo, hoy no me cuesta tanto. Me despierto a las 7 y voy contenta al canal. Ahí me maquillan, me peinan y nos reunimos antes del programa. Después el día me rinde más, así que prefiero madrugar.

—¿Cómo es tu desayuno?

—Todos los días desayuno lo mismo en el canal: café con leche y dos galletas de avena con pasas de uva. Las venden en la cantina y soy totalmente adicta (risas).

—El ciclo sufrió la ida de Martina Graf la semana pasada, que se va a probar suerte al exterior. ¿Cómo viste esa decisión?

—Yo pienso que es genial que haya tomado esa decisión. Acá siempre va a tener las puertas abiertas. Me parece que si es algo que ella tenía ganas de hacer, es buenísimo que no se quede con eso pendiente. Le va a ir bárbaro. Tiene ganas, belleza y talento. Y si prueba y no le va bien, va a volver con tremenda experiencia.

—¿Y cómo lo viviste desde lo personal?

—En lo personal no tenía relación con ella más allá de ser compañeras de trabajo. Esta decisión no me la comentó por separado al resto de los compañeros, nos planteó a todos juntos que se iba. De hecho, cuando saltó su campaña para el Bailando nos enteramos de lo que pasaba por lo que salía publicado, no fue algo que ella viniera a contarme en privado. Éramos buenas compañeras, pero no teníamos mucho diálogo por fuera del programa.

—En El País.TV dijiste que Ana Laura Román, quien fue tu compañera en Verano Perfecto, se había portado mal con vos y que no tomarías un café con ella. ¿Se han cruzado en eventos para prensa?, ¿se saludan?

—No, no nos saludamos. No es una persona de mi agrado. No se portó bien conmigo y no me dan ganas de un acercamiento hacia ella. En su momento lo que hizo me dolió, pero ahora ya pasó. No me genera nada. No me interesa amigarme ni nada. Tampoco tengo un sentimiento malo, le deseo lo mejor. Pero elijo no tratarla.

—Contaste que te hiciste un nuevo tatuaje hace poco, ¿de qué se trata?

—Siempre le tuve mucho miedo a los tatuajes porque son para siempre. Sin embargo, hace un tiempo dijimos con mi hermana de hacernos uno juntas y me animé. Nos tatuamos "sister" (hermana) en el brazo, que es como nos decimos entre nosotras. Ella ya tenía otros seis tatuajes, pero para mí era el primero.

—¿Cómo te llevás con la faceta de empresaria? Lanzaste una línea de ropa y otra de perfumes, ¿se viene otro proyecto?

—Estoy preparando algo que me tiene muy entusiasmada, lo voy a poder contar dentro de poco. Mientras tanto, el perfume Volaré viene bárbaro de ventas en las principales farmacias y supermercados, y sigo con mi tienda online shop.andyvila.com con entregas por todo Uruguay. Más allá de mi trabajo en televisión, me encanta encargarme de generar proyectos y hacer realidad las ideas.

Profe y alumna.

Andy dictará talleres de actuación en las escuelas de Fernando Cristino. Por otro lado, comenzó a tomar clases para mejorar su inglés. "Voy todos los días y me mandan deberes", revela.

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