Nazario Sampayo

Amor sin prejuicio

En junio pasado, el histórico periodista policial de Telemundo se jubiló de la pantalla y el micrófono. La vida para él sigue en un poblado de Brasil, donde reside con su pareja: Thaynara Fonseca, una joven de 19 años, con quien acaba de tener una bebé llamada Sophia. La historia de amor tiene ribetes cinematográficos.

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Nazario Sampayo

Nazario y Thayrana se conocieron por las redes sociales hace cuatro años y desde entonces construyeron una relación a prueba de toda distancia. Conocé su historia.

El domingo pasado, a la 1:33 de la madrugada, nació una niña en la localidad brasileña de Muriaé, en el Estado de Minas Gerais. Pesó 3,490 kilos y midió 49 centímetros. De inmediato se prendió al pecho y tiene muy saludables y serenos hábitos de sueño. No derrocha llanto.

Sophia, tal el nombre de la bebé, ha sido el corolario de una increíble historia de amor que se sobrepuso a la distancia geográfica, pero sobre todo, a la generacional.

Los protagonistas son sus padres: Thaynara Fonseca, una joven brasileña de 19 años, estudiante de Derecho y el periodista uruguayo Nazario Sampayo, quien a los 67 años renunció meses atrás a su empleo de cronista policial en Telemundo.

De la bebé hay que agregar que según propios y extraños es un calco del periodista. De hecho, el embelesado padre se entretiene anteponiendo a los ojos de la pequeña sus característicos lentes y comparte las fotos en las redes sociales. Decenas de fotos.

La primera en clickear "Me gusta" sobre las imágenes es Mildred Sampayo, futura madrina de Sophia, de 36 años y quien hasta ahora era la hija menor del comunicador. El periodista también es padre de Claudio, de 41. Los dos tienen la vida hecha en Montevideo y ambos, además, hicieron abuelo a Nazario. Sus nietos tienen 23 y 11 años.

"Hoy yo me siento rejuvenecido. Estoy feliz, lleno de energía, de voluntad de vivir. No sé cuánto tiempo más voy a vivir. Pero sea lo que sea, lo voy a disfrutar a pleno", dice Nazario, exultante del otro lado del teléfono.

En ese momento se oye la voz de una mujer que claramente rezonga.

Es que Thaynara se enoja mucho cuando Nazario habla de la muerte. Un día, conversando en las vísperas del nacimiento de la bebé, el periodista compartió su pensamiento de que es muy posible que la pequeña Sophia tenga madre por más tiempo que padre. Pero ella estalló:

"Não, Deus é o que sabe" ("No, Dios es el que sabe"). Con esas palabras, Thaynara suele espantar al principal fantasma de la diferencia de edad en el amor.

Por lo demás, Nazario define el vínculo con su pareja como una bendición. El periodista fue aceptado por la familia de la joven y viven en la casa familiar Muriaé.

"Me dijeron en el canal que me extrañan mucho. Yo les tengo para decir que los quiero a todos, pero aquí estoy viviendo un sueño".

En el chat.

Como muchos otros riverenses, Nazario Sampayo considera a Brasil como el país de sus sueños. Por más que el periodista hizo carrera en Montevideo, el estrés diario de la crónica policial fortalecía cada día la convicción de sus planes: el día que se jubilara, se mudaría algún rincón del país norteño.

Ya con la jubilación marcada y separado, Nazario vivía solo en Montevideo; en un pequeño apartamento a una cuadra de Canal 12. Allí pasaba largos ratos en la computadora buscando hacer amistades en el país norteño. Quería consejos para poner un negocio liviano o buscar los mejores lugares donde un hombre jubilado podía pasar el día a sus anchas, sin mayores preocupaciones.

Una noche, dentro de la sala de chat virtual Bate papo de Brasil, encontró a Thaynara. Él apenas se acuerda de ese día, pero ella conserva la conversación guardada en el disco duro de su computadora, como todas las demás que siguieron. Lo primero que él le preguntó era si aceptaba una amistad de un hombre tan mayor y ella le dijo que sí.

"Oi, não há problema". ("Hola, no hay problema")

En ese momento, Thaynara tenía 15 años y el periodista 63.

La relación virtual continuó. En un principio, el experimentado periodista montevideano se transformó en una especie de consejero para la joven de Muriaé. Inclusive llegó a darle su visión acerca de relaciones amorosas de la adolescente.

"Ella estuvo a punto de casarse, inscripta en el Registro y con el vestido en el ropero", relata Nazario.

Por aquel entonces, él no tenía ni sospechas de en qué terminaría aquel vínculo por Internet, pero conversar con Thaynara lo sacaba del estrés diario de la información policial. Era un bálsamo llegar después de una rapiña o de dos, de un accidente, de un homicidio... llegar y tener una conversación con aquella joven rubia que le hablaba de mascotas, de chicos, de estudio...

La relación prosperó y prácticamente convivían de forma virtual. Avanzó la tecnología y también estaban comunicados por el celular. Todo el día. Se aconsejaban, sabían a qué hora uno entraba o salía de sus obligaciones, los horarios de las comidas o del sueño. Hasta tuvieron días de peleas y discusiones cotidianas. Sin pretenderlo demasiado, aquello ya era amor.

En una licencia de octubre de 2014, Nazario Sampayo se decidió a viajar a Muriaé para conocer a Thaynara personalmente. Los dos querían salir de dudas y probar si realmente estaban dispuestos a una vida juntos, más allá de lo tecleado en la computadora.

Cuando se vieron por primera vez, ella tenía 18 años y él 66.

"Marcamos un encuentro en un lugar del centro de la ciudad. Nos encontramos y casi que no había nada para conversar. Todo lo habíamos hablado. A partir de ahí, fuimos oficialmente una pareja", relata Nazario.

La familia de Thaynara lo aceptó inmediatamente. Es más, Nazario había reservado un hotel para su estadía pero a los pocos días, la madre de la joven lo invitó a quedarse en la casa familiar.

En la segunda visita, en febrero de 2015, Thaynara quedó embarazada. Ella tenía 19 y él, 67.

El 31 de junio pasado, Nazario Sampayo colgó el micrófono en Teledoce. El 7 de julio se instaló en la casa familiar de Muriaé para su nueva vida.

"Es una ciudad divina, a 250 kilómetros de Rio de Janeiro y en el comienzo de la zona selvática. Es tranquila, con 100.000 habitantes y rodeada de cerros. Clima tropical".

Comentarios.

La noticia del nacimiento de Sophia generó muchas repercusiones en Montevideo, en especial en las redes sociales.

"La mayoría de los comentarios han sido muy positivos y estimulantes. Te muestra que uno en esta vida ha hecho grandes amistades. A los otros, les deseó también mucha suerte", dice Nazario.

Milred Sampayo, su hija, le ha dicho que no le dé importancia a quienes lo tildan de "viejo verde" and the mais. "Dice que sobre todo lo hacen por envidiosos", se ríe Sampayo.

No tiene tiempo, además, para semejantes discusiones.

Por estos días, la pareja planifica su futuro. Como un veintiañero, Sampayo estudia una oferta laboral en una radio de Muriaé, si es que deciden quedarse en la ciudad de Minas Gerais.

Otra posibilidad es que se radiquen en la Rivera natal de Sampayo, donde seguramente ella retome los estudios en Derecho y él volverá a la carga en los medios. Porque de eso se trata volver a empezar.

Vida de noticias

Nazario Sampayo nació en Rivera, donde se crió y se inició en el periodismo radial. Llegó a Montevideo en la década del 70, donde trabajó en varias emisoras. Trabajó 27 años en Teledoce como cronista policial. Es padre de tres hijos: Claudio (41), Mildred (36) y Sophia (0).

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