ANIVERSARIO

Alberto Kesman: 50 años de medios en 50 anécdotas

El relator atraviesa por fechas muy especiales: en este octubre cumple 50 años en los medios, 45 en Radio Universal y 40 en Telemundo. Además, acaba de ser abuelo por segunda vez. A modo de celebración, van 50 historias de la carrera del Mariscal en el fútbol, la noche y su familia. 

Alberto Kesman
Alberto Kesman el 21 de junio de 1980 en la cabina de Radio Universal. Foto: González (Archivo El País). 
1

León Kesman

Es la noche del 27 de setiembre pasado. Un día como hoy, 40 años atrás, ingresaba por primera vez a Telemundo, el noticiero de Canal 12. Pero esta noche Alberto Kesman decide comer liviano y no hacer ningún tipo de celebración, ni siquiera un trago de su ritual diario de "té con hielo". En cambio se queda vestido como para salir y mirando televisión. Teléfono celular en la mano, se entreduerme.

A las 5:00 AM, un mensaje lo despierta con la noticia que esperaba. Su hijo Martín y Cecilia Mendlowicz han dado a luz a León, el segundo nieto del Mariscal. Llega al mundo en sus fechas más especiales, además del aniversario en el canal, el 1 de octubre ha cumplido 50 años de su primer trabajo en los medios en Radio Ariel y también 45 temporadas en Radio Universal. "La casualidad quiso que fueran los tres aniversarios juntos y redondos. Y encima, abuelo", dice el relator. En las redes ya se comenta que no puede ser casualidad y que con León Kesman nace el relator del Mundial 2050.

Martín Kesman
Con Martín y León Kesman.
2

Los botones

Alberto Kesman fue un niño inquieto del barrio Fraternidad. Jugó baby fútbol en los clubes Oriental y Pando. Con ambos salió campeón, pero como suplente. Era un defensa pata dura, con solo garra para ofrecer. Cuando lo llevaron a juveniles del club de su barrio, Sudamérica, el técnico le pidió a su acompañante: "No lo traigas más".

El niño calmó su frustración jugando en soledad a "los botones": partidos imaginarios con esos accesorios como jugadores. Pero con un agregado: no solo jugaba, sino que relataba, hacía los comentarios y la locución comercial. Era una radio caminando, de pelo copioso y paletas separadas.

3

La prueba

A la prueba en Radio Ariel (CX 10 de entonces) llegó con 17 años, en 1967 y luego de haber sido rechazado en Sport. "Botija, tenés voz de niño todavía", le habían dicho. Kesman relató un Peñarol - Ferrocarril Oeste. No conserva la grabación pero está seguro de que lo hizo bien, que los años de "botones" valieron la pena. "Te quedás, pibe", le dijeron los periodistas Fatorusso y Filosi, quienes tomaron aquel examen.

Alberto Kesman
Kesman sobre su primera pruba: "Estoy convencido de que lo hice bien". 
4

Teléfono

La primera tarea de Alberto Kesman en Radio Ariel fue la cobertura desde canchas chicas. Sin celular, cuando Fénix hacía un gol en el Parque Capurro, había que ir caminando hasta un teléfono público en la calle Gutiérrez, esperar a que quede libre, poner la ficha y discar. "¡Gooolllll! de Fénix", vociferaba Kesman. Para cuando volvía a la cancha, podían haber hecho dos goles más. Y había que caminar otra vez. Tiempo después llegó el "Clan 10" a Ariel y Kesman quedó como relator suplente de Víctor Hugo Morales. En cinco años, el titular faltó solo tres veces. "Tenía una salud de hierro", se ríe Kesman. Pero un día, Víctor Hugo pegó el faltazo para ir a jugar al básquet y Kesman entró a comerse la cancha. Al otro día lo convocaron Radio Universal como relator titular. Entró el 1 de octubre de 1972

5

Barraca

En los primeros tiempos, el relato no alcanzaba para parar la olla. Kesman tenía que trabajar de lunes a viernes: fue peón de 12 horas diarias en una barraca de leña. Antes trabajó en la Liga sanitaria y después vendió alfombras, medias y calzoncillos por el Interior. Trabajó también con Julio Sánchez Padilla, como vendedor de filtros de auto y con él comenzó su camino en la TV.

6

"Yo no sigo"

Kesman estuvo seis meses en el histórico Estado Uno. Sánchez Padilla le había asignado inicialmente la cobertura de los "deportes menores". Pero al tiempo el joven de pelo enrulado y patillas, dijo al jefe: "Mire, yo no sigo (en el programa) si no me dedico al fútbol. Porque yo voy a hacer el mejor relator de fútbol". Ese fue el final del vínculo laboral con Sánchez Padilla. 

Alberto Kesman
Junto a Lalo Fernández  en la década del '70. 
7

León de la Metro

Carlos Giacosa lo llamó para sumarse al noticiero Telenoche en la información deportiva, donde ya tenía un espacio Víctor Hugo Morales. Kesman lo pensó, agradeció y respondió: "Aunque pierda, yo compito con Víctor Hugo. No puedo estar ahí de segundo de él". Cuando días después lo convocó Carlos Restano, exgerente de Teledoce, la propuesta fue distinta. Lo querían como figura en los deportes para competir con Telenoche. Kesman hizo una prueba y no se gustó nada. "No salgo bien. Tengo los ojos como dos huevos fritos", le dijo. Pero Restano le dio confianza: "Usted se queda". Debutó el 27 de setiembre de 1977 en Telemundo. El joven Kesman usaba el popular "african look". Un día, nervioso, dio un bostezo ante las cámaras. La broma subsiguiente no se hizo esperar: "Alberto, entre los pelos y la boca abierta, parecés el león de la Metro".

Alberto Kesman
Alberto Kesman en Telemundo. (1996)
8

Quedate

La muerte de Carlos Solé en 1975 cambió el escenario del relato. A Kesman le ofrecieron su puesto en Radio Sarandí, pero lo rechazó, a pesar de que le pegaban tres veces más. Su padre le dijo entonces: "Si querés ganar más, andá a Sarandí. Pero si querés ser vos mismo, quedate en Universal. En Sarandí no vas a ser más que el reemplazante a Solé, que fue el más grande de todos". Años después también diría "no" a ofertas de Carve, Oriental y El Espectador. También a otros canales de TV e incluso a oportunidades de Argentina, España y Ecuador. Dice Kesman: "En esto no soy muy moderno, pero yo pienso: "Si estoy bien en un lugar, ¿voy a cambiar por 10 pesos más?".

9

Pensamientos en la almohada

En los 80 Fernando Niembro lo quería como relator en Radio Mitre de Buenos Aires. Kesman pidió casa, auto, un sueldazo y pasajes mensuales para venir a Montevideo. Todo aceptado. Pero esa noche, después de un divertido asado, Kesman dudaba. Con la cabeza en la almohada, no estaba convencido de dejar su actual vida. Al otro día llamó a Niembro y le pidió además una prima por adelantado. El otro respondió: "Alberto, me van a mandar a la mie..." Y Kesman se sinceró: "A lo mejor es lo que quiero".

10

Después de 1.800 novias

Kesman pasó la mitad de su vida adulta divorciado. De Mónica, la madre de sus hijos, se separó en 1985 y desde entonces, sus noches se emplearon por entero a la diversión. Amigos, boites y mujeres. "Le conocí 1.800 novias", dice su hija mayor, Yanina. Kesman ha perdido la cuenta de sus aventuras tanto aquí como en los innumerables destinos a los que los llevó el fútbol. Un caballero, además, no tiene memoria. En 2015 sentó cabeza: se volvió a casar con María José Ferreira. A lo boda fue invitada Mónica, madre de Yanina y Martín.

Alberto Kesman
Alberto Kesman en su boda con María José Ferreira. 
11

Sarna con gusto

Los domingos para Alberto Kesman no son días normales. Desayuna a las 12:00 del mediodía. No puede relatar un partido si ha almorzado. Dos horas antes del comienzo del encuentro ya se presenta en el estadio. "No quiero que ninguno piense que soy más que mis compañeros y llego sobre la hora". Finalizado el partido, a las 18:00 pasa por su casa, levanta una vianda y va comiendo en el auto camino al canal. "Sarna con gusto no pica".

12

En el desierto

En el exterior llega cinco horas antes. Prueba que la señal llegue bien y se aclimata en el estadio. Un día de 2013 en el partido repechaje ante Jordania fueron tan temprano al partido con Enrique Yanuzzi que el estadio estaba cerrado y no los dejaron pasar. Debieron esperar horas bajo el sol del desierto. "Si soy así, ¿qué le voy a hacer?", asegura. "No puedo estar en el hotel esperando".

Alberto Kesman
Alberto Kesman y Enrique Yanuzzi. 
14

¿Por qué le dicen Mariscal?

El apodo "Mariscal" se lo ganó por pata dura, jugando al fútbol en su adolescencia. Durante un partido, en la defensa, metió tanta pierna fuerte que uno de sus compañeros comenzó a llamarlo de ese modo, como un hombre con experiencia en la guerra. 

14

Murga contra la inseguridad

En 1977 viajó al campeonato mundial juvenil de Túnez. La salida de los estadios era pesada en el país africano. Una noche, junto a Víctor Hugo, Carlos Muñoz y otros fueron rodeados por unos 10 tunecinos. Kesman supo que los iban a robar. Entonces tuvo la idea original y desesperada de cantar murga. "¡Celeste, cual cielo calma!.." Los demás lo siguieron y los africanos les dieron un abrazo, entre sorprendidos y agradecidos por tan extraño ritual. 

15

Competencia de hermanos

Carlos Muñoz y Alberto Kesman son amigos de la infancia del barrio Fraternidad. Cuando Kesman se fue a Universal, lo recomendó para su puesto en Radio Ariel. Durante los años '80 y '90, fueron competencia directa. A pesar de ello, lo define Muñoz: "Es mi hermano de la vida".

Alberto Kesman
Alberto Kesman y Carlos Muñoz. 
16

El mismo abrazo

Alberto Sonsol compite hoy con Kesman desde El Espectador. Pero en 1985, fue Kesman quien le abrió lo sumó a Universal para que relatar básquet. "Por Kesman siento un respeto enorme. Me dio una oportunidad y siempre le voy a estar agradecido. Además, no cambió nunca. Cuando te ve, te da el mismo abrazo de siempre, la misma calidez", dice Sonsol.

Alberto Kesman
Alberto Kesman y Alberto Sonsol. 
17

Son rumores

Kesman no es dueño o accionista de Universal, como se ha rumoreado más de una vez. "Soy empleado con un poco mimo", dice. "La gente de mi equipo arregla los sueldos y los temas laborales con la radio, no conmigo". 

18

Ese rostro en la incubadora

En febrero de 1977, mientras su esposa entraba en trabajo de parto, Alberto Kesman estaba en Venezuela para un partido de Uruguay que terminó en empate. Llamaba desesperado por noticias y la operadora lo comunicaba con Montevideo con una o dos horas de espera. Mientras volvía en el avión, estaba convencido de que ya había sido padre. Pero cuando llegó le dijeron que Mónica iría a cesárea y que lo estaban esperando para el procedimiento. Así, el 12 de febrero de 1977 llegó al mundo Yanina Kesman, la primera hija del Mariscal. "Cuando la vi en la incubadora no podía creer. Era igual a mí, es una imagen que me queda para siempre".

Yanina y Martín Kesman
Yanina y Martín Kesman en la infancia. 
19

El heredero

La llegada de Martín Kesman, el 24 de febrero de 1983, fue aún más traumática. El bebé nació con una dificultad respiratoria que lo envió directo al CTI durante nueve días. "Cuando el médico me dijo: Su hijo va a vivir, fue el momento más lindo que tuve", recuerda. El doctor también aventuró que el pequeño sería "gordote, mimoso y rebelde". Y así fue.

Martín Kesman
Martín Kesman en la infancia y en la actualidad. 
20

Los Mundiales más divertidos

Kesman viajó a 10 mundiales, desde Argentina 1978 hasta Brasil 2014. "Los que más disfruté fueron los de México 86 e Italia 90, por la alegría de los mexicanos y de los italianos". Tenía 36 y 40 años y la energía juvenil de este seductor nato lo hicieron disfrutar a pleno también de los noches. En Italia le sorprendió la "ciudad RAI", donde se instaló el centro de prensa. "Era un vencidario entero para nosotros, con 500 estudios, comercios, shoppings... lo que quieras".

21

El tesoro

"La diversión es el principal tesoro de una persona joven", dice Kesman. Pero con medida. "A mí me gusta el whisky, pero lo tomo con cautela y con prolijidad". Nunca probó drogas para no dar mal ejemplo o por "miedo a que me guste".

22

Noches de verano

A Kesman le encanta la playa. Punta del Este es su hogar cada verano. Una noche de boliche se hizo pasar por camionero para tener una conquista con una argentina. Al otro día, la muchacha lo vio en la playa con su hijo Martín. Y le dijo: "¿Este es hijo de su patrón?" "Sí". "¿Y relata fútbol? "Sí". "Decile que es un hijo de...". Lo habían reconocido.

Alberto Kesman
Alberto Kesman
23

En el anca de un piojo

La playa y el sol le gustan al punto de la enfermedad. Muy poca gente sabe lo que sufrió Alberto Kesman en 2003 cuando le detectaron un cáncer de piel. Fue operado y le extirparon el ganglio centinela. "Me agarraron justo y fui salvado en el anca de un piojo", dice. En lugar de hacer reposo en su casa, al otro día se presentó en el canal a trabajar, con el brazo en cabestrillo debajo del saco. Ni sus compañeros se dieron cuenta.

24

El peor día

El día más duro de su carrera fue el 1 de setiembre de 2008. El juez Líber Prudente suspendió un partido entre Nacional y Villa Española y en las afueras del Parque Central, el ambiente estaba caldeado. Un horda de hinchas enfrentó al periodista, primero con insultos. Pero luego, de entre la multitud alguien arrojó una baldosa que le dio en la cabeza. Hasta que no sintió la cara bañada en sangre, no se dio cuenta de la gravedad. "Unos centímetros más y no sigo vivo", dice. Si bien fue profunda y larga, la herida no causó mayores daños. Le dieron 12 puntos mientras él pensaba. "¿Qué hago acá?" Por primera vez consideró en ese setiembre de 2008 en retirarse del fútbol. Pero hoy, con cabeza fría, evalúa que todo lo que le dio la pelota ha sido tan gratificante como para aquella pedrada lo opaque. De todos modos, asegura:

Alberto Kesman
Alberto Kesman agredido en las afueras del Parque Central. 

"Es un hecho pasado. Pero no olvidado. Algún día voy a saber quién tiró esa baldosa. No fueron de la barra (de Nacional) porque enseguida vinieron a protegerme. Quizás algún muchacho que no sabía lo que hacía".

25

"Hincha mío"

El relator hace una confesión: "Yo no soy hincha de Sudamérica. Soy hincha mío y de la gente". En el ambiente deportivo suele adjudicarse a los periodistas que confiesan una pasión por un equipo "menor" para ocultar supuestas simpatías por Peñarol o Nacional. Pero él rechaza eso. "En 50 años de esto, a mí no me tira ninguna pasión".

26

De lujo

En su jerga, "De rambullé" significa "jugada de lujo". La expresión la usó un cuida coche de la zona de Carrasco y le quedó. 

27

Epistemología de "Es lo que hay, valor"

"Es lo que hay, valor" nació en los años de crisis 2002-2003. Como las otras expresiones del relator, surgió de conversaciones con amigos. Kesman explica que no tiene un sentido de resignación sino que apela a aceptar la realidad tal cual es para disfrutar de lo que se tiene. Es su frase más popular, usada por todas las generaciones.

28

Que pase el que sigue

El primer comentarista de Alberto Kesman en Universal fue Amadeo Otatti por 13 años. Luego fue turno de dos que estaban en el equipo: Ariel Delbono y Enrique Yanuzzi. El primero se retiró en 2010 y falleció en 2011. Yanuzzi fue su comentarista hasta retirarse en 2015. Y ascendió otro de la cantera: Ángel Tito Bernardo. "Me gusta que quien está tenga la oportunidad. Puedo traer a alguien, pero cuando hay una posibilidad, la prioridad la tiene el que está", dice Kesman.

Alberto Kesman
Alberto Kesman con sus compañeros de Universal. 
29

Con la gente todo

Martín Kesman, (34 años) será su sucesor. Hoy relata casi tantos partidos como el padre en Universal. Tienen estilos similares, aunque Alberto aclara: "No es parecido, es mejor que yo". Rechaza las críticas. "¿Cuántos hijos de comerciantes o médicos continúan con la profesión?... A Martín lo traje yo a la radio, pero en el canal lo llamaron. Y en definitiva, en lo nuestro, quien te sostiene es la gente. Mi frase es "con la gente todo, sin la gente, nada". Su hija Yanina también es comunicadora y se dedica a la producción de TV.

30

Kesman is Kesman, in this of the football

"Kesmas es Kesman, en esto del fútbol..." El jingle más popular del relator data de los 80 y es obra de Roberto Da Silva y Beto Triunfo. Cuando se lo presentaron, no le gustó. Optó por otro. Pero fue Carmelo Imperio, histórico publicista y fundador de Radio Universal, quien le dijo: "Usá este, que lo va a recordar todo el mundo".

Alberto Kesman
Escuchá el jingle de Roberto Da Silva y Beto Triunfo. 
31

Los hermanos Kesman

Alberto y Martín Kesman tienen una relación muy estrecha, no solo por lo laboral. Vivieron tres años juntos: cuando él, con 18 años, decidió mudarse a la casa del padre. "Convivimos regio, aprendí a no atrasarme con facturas, ordenar la casa. Él también aprendió a tener una casa con un hijo", cuenta Martín. También solían hacer salidas nocturnas en conjunto. "En los boliches, algunas chicas me preguntaban si no era mi hermano", asegura entre risas el hijo. Otra curisiodad: el hijo llama siempre a su padre por el apellido. Le dice "Kesman" tal cosa o tal otra. 

Alberto Kesman
Alberto y Martín Kesman. 
32

Hacé lo que quieras

El año pasado, con la salida de Alberto Sonsol a Radio El Espectador, Sport 890 quiso contratar a Martín Kesman como primer relator. "Es una gran radio", le dijo el padre. "Hacé lo que te parezca. Pero si te quedás en Universal, vas a continuar lo mío. Porque Universal es Kesman". El hijo decidió quedarse en la emisora con su padre y ese fue uno de los momentos más emotivos en la carrera y la vida del relator. 

33

¿Y si tuviera voz de pito?

Alberto Kesman estuvo mudo por un mes. Fue en 2012, a la vuelta de los Juegos Olímpicos de Londres. La exigencia de la voz, pero sobre todo el impacto emocional del fallecimiento de su madre, hicieron que la garganta del relator se resintiera. Quedó afónico y desarrolló un nódulo. Fue operado con éxito y durante la recuperación se comunicaba con un pizarrón. Su hijo Martín tomó la posta y por ese entonces, el padre se convenció de que tenía madera. "Mi mayor miedo era no recuperar la misma voz. ¿Qué hacía si me quedaba la voz de pito? Pero por suerte quedó igual", asegura.

Alberto Kesman
Alberto Kesman en 1980, entregando un premio. 
34

Mal ahí, maestro

Para Óscar Tabárez tiene palabras de elogio por su trabajo al frente de la selección. Pero tuvieron su entredicho cuando en una conferencia de prensa, el DT respondió de mala gana a una pregunta suya. "Yo no acepto que cuando pregunto bien, se me responda mal o con una mala educación. Esa fue la diferencia que tuvimos y quedó ahí", dice. También señala una curiosidad del vínculo con el DT. "En sus comienzos nos tratábamos de "che y bo". Y ahora de "usted".

35

Viajes acompañado

Cuando hay una cobertura en el exterior, Alberto Kesman pide en Telemundo que se mande a un compañero. "Yo voy por la radio, pero no quiero quitar esa posibilidad a otro muchacho del canal", asegura. Así, en el último partido ante Venezuela, viajó también Damián Herrera. "Yo soy un apoyo, pero no el enviado", dice Kesman.

Alberto Kesman
Los enviados de Telemundo a Brasil 2014. 
36

Conquista en Lima

Julio Ríos, otro de sus colegas-competidores desde Carve, también supo ser compañero de andanzas. El relator cuenta una anécdota de conquista durante a un viaje a Lima, Perú, en los años 90. El problema se suscitó cuando ambos pretendían a la más joven de las chicas. "Una tenía 23, era divina y tenía auto y la otra 32", añade. Luego de un comienzo en que Kesman tomó la delantera, Ríos dio vuelta el partido. "Conté una ganada, pero con Kesman tengo cien perdidas". 

37

Dormir incómodo

El Mundial de 2010 fue muy exitoso deportivamente para Uruguay, pero de difícil cobertura. Largas distancias, problemas continuos de alojamiento fueron moneda corriente en el día a día de Alberto Kesman. De hecho, en una de las ciudades sudafricanas a las que llegó a cubrir Uruguay, el relator debió alojarse en una casa de familia.

Alberto Kesman
Reviví el relato de Alberto Kesman de los goles celeste en Sudáfrica 2010.
38

Un móvil on the rocks

Todos las noches debía hacer salidas en vivo desde Sudáfrica en 2010 junto a Alejandro Figueredo. Por diferencia horaria, a veces la salida se concretaba a las 3:00 AM. Una noche, Alberto Kesman y su equipo celebraron que habían conseguido un buen hotel en Ciudad del Cabo. Corrió el "té con hielo" y se había olvidado del contacto en vivo. Cuando le avisó Figueredo, se presentó ante cámaras apoyado en una pared. "Igual, salí muy bien", asegura entre risas.

39

Papelón italiano

Alberto Kesman fue finalista del campeonato de anécdotas en el desaparecido programa Segunda pelota con una increíble historia de romance en Italia. En el momento más álgido del encuentro amatorio con una joven durante su estadía por el Mundial 90, ella le decía algo en italiano que él entendió como "escúpeme, Alberto". Y él hizo caso. "Fue un papelón".

40

Machista

El relator se confiesa como un hombre machista. Tiene una visión de la vida y del mundo con centro en la virilidad. Pero aclara que nunca le faltó el respeto a una mujer. Se congratula de que el género femenino se esté acercando cada vez más al fútbol.

Alberto Kesman
Alberto Kesman en 1989. Estudios de Radio Universal. 
41

Dejen de tirar piedras, lpmqmp....

El relator de Universal tiene facilidad para el enojo, sobre todo en medio de la adrenalina de las canchas. Fueron épicos sus insultos ante el micrófono cuando le arrojaban pedregullo en Brasil en un partido Corinthians - Peñarol. O cuando en 2015 desde el Estadio de Peñarol, la señal llegaba mal y dejó de relatar a mitad del partido.

42

No se toma la pastilla

La tos y carraspeo de Alberto Kesman no son impostadas, como podría pensarse. Desde hace décadas, el relator padece de un fenómeno de reflujo. Por eso evita las comidas antes de relatar los partidos. Y ni qué hablar de las bebidas. Solo una vez relató un partido con el remanente alcohólico de un casamiento de la noche anterior. "Fue espantoso. No sé cómo hice. Fue de las peores experiencias de mi vida".

43

Familiero

Kesman siempre fue muy familiero. Cuando se separó de Mónica, la madre de sus hijos en 1985, pidió para ver a Yanina y a Martín todos los días. Por ese entonces, ella tenía 8 años y él, 3.

Los iba a buscar a la escuela u organizaba otras actividades. También hizo otro pedido: "El día en que me fui (de la casa) pedí que ellos no estuvieran para irme tranquilo, sino no hubiera tenido el coraje emocional para hacerlo".

Alberto, Yanina y Martín Kesman comparten la pasión por la comunicación. Foto: Archivo El País
Alberto con sus hijos Yanina y Martín. 
44

En 140 caracteres

Martín Sarthou, compañero de Telemundo, fue quien le creó la cuenta de Twitter y desde entonces, Alberto Kesman se ha vuelto un usuario muy activo de la red social. Llegó a tener 85.000 seguidores en su primera cuenta hasta que le fue hackeada. Con la actual, va por los 95.000. "Me encantan las redes. El contacto con la gente es mi combustible".

45

Feeling

Lo que más le interesa a Kesman hoy es qué hacen y cómo piensan los jóvenes. Si bien ya no sale de noche, está siempre atento al habla juvenil para eventualmente incorporarla a su relato. "El fútbol es universal. Hay que llegarle al niño, al joven y al veterano y también a la mujer".

Alberto Kesman
Alberto Kesman en 1993. Radio Universal.
46

Contra los anónimos

Más de una vez discute por las redes, la mayoría de las veces por el rechazo generalizado a Tenfield, donde trabaja como panelista de Pasión. "Antes los anónimos eran los que colaboraban sin aparentar. Hoy muchos son los que relajan", piensa.

47

Paco, el del barrio

"A Paco Casal lo conozco desde que tengo 14 años. Vivíamos en barrios linderos. Siempre fue muy inteligente", asegura Kesman y añade que hasta llegaron a salir juntos. Hoy prácticamente no se ven. "Tiene cosas buenas y malas, como todos. Trabajo en Pasión y parece que somos enemigos del fútbol". También recuerda un período de ocho años en que no se hablaron. "Discutimos por Cubilla", por entonces DT de la selección uruguaya. "Para la gente, siempre es mejor es que el no está. Hay que ver cuando venga otro. Quizás esté llegando el momento de que venga otro y demuestre si es mejor o no".

48

Yo para mí

Hablar de sí mismo no es fácil para Kesman. No tiene consejos ni recetas para dar. "No sé. Salvo alguna excepción, no soy una persona odiada. No tuve que pisarle la cabeza a nadie para llegar. Esa es la mejor enseñanza que le puedo dar a mis hijos", asegura. Tampoco se cree indispensable. "Hoy estamos y mañana no. Cuando se murió Lady Di, una persona muy querida, se acordaron un mes. Después todo sigue".

Alberto Kesman
Alberto Kesman
49

Sin smoking

Días atrás, cuando se acercaban los aniversarios de Alberto Kesman, Radio Universal le ofreció hacerle una gran fiesta. Pero él se opuso. "Me interesa el reconocimiento, pero de ahí a hacer una gran conmemoración de esto, no me parece.", dice. "Todavía no pusimos fecha, pero seguramente nos vamos a juntar a celebrar con los compañeros. Un asado como hemos hecho tantos", asegura Kesman.

50

El último relato

"¿Cuál va a ser el último partido?", se pregunta Kesman y se responde: "No lo sé. Tengo 67 años y pienso que el día que tome una resolución la voy a tomar sorpresivamente. No voy a proyectar que me retiro en tal fecha. No lo voy a anunciar. De repente termina Rusia 2018 y me voy. Pero no sé. Cuando dejás de hacer cosas, empezás a a envejecer y a enfermar. A mí me gusta tener la cabeza ocupada y trabajo todos los días con la misma pasión y vocación de cuando era un jovencito".

Alberto Kesman
Alberto Kesman al levantar un Premio Iris en 2014. 
Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te puede interesar
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)