Elecciones en Zúrich.

Uruguay se unió a la cruzada de los disidentes

La AUF se abrió de la Conmebol, respaldó al jordano y cumplió con el deseo de la mayoría de los uruguayos: dar un golpe al gobierno del fútbol mundial; en su primera decisión, FIFA mantuvo las cuatro plazas y media para 2018.

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Los representantes de la FIFA realizan el conteo de los votos tras el sufragio. Foto: Reuters.

Uruguay pedía a gritos una señal de algo. Pedía patear el tablero para que de alguna forma se hiciera sentir en la FIFA la disconformidad de un país futbolero, que alimentó tantas hazañas y que se vio invadido en los últimos tiempos, sin ningún tipo de defensa, por la exagerada sanción a Luis Suárez, por el mordisco en el Mundial.

El impacto que generó la investigación del FBI, y las acusaciones a altos dirigentes de FIFA por corrupción, planteó el escenario ideal para que los representantes de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), que estaba alineada con la Conmebol para apoyar a Joseph Blatter, impulsaran el grito de todo un pueblo.

Así fue que la tarde del 29 de mayo de 2015 —en un día que quedará para la historia, por la baja votación que tuvo el ganador—, en Zurich, en el corazón de la organización del fútbol y en el momento que estaban todos, la AUF alzó su voz y gritó su apoyo al príncipe jordano Ali bin Al Hussein, oponente al presidente que iba por su quinto mandato.

En ese sufragio silencioso, que Alejandro Balbi firmó en el cuarto oscuro cuando transcurría más de una hora de votación, un país gritó más fuerte que nunca y reclamó cambiar el rumbo que recorre la organización.

A las 6, despertador.

La delegación de la AUF, integrada por su presidente Wilmar Valdez, el secretario general Alejandro Balbi, y los titulares de Nacional y Peñarol, Eduardo Ache y Juan Pedro Damiani, amaneció ayer a las 6 de la mañana. Debían participar en una reunión extraordinaria de la Conmebol, prevista para 45 minutos después en el mismo hotel en el que se alojaban, y dos horas después partían rumbo a la sede del Congreso.

Los dirigentes uruguayos fallaron en el primer intento por postergar las elecciones, que era el gran objetivo en la estrategia planificada. No estaba incluido en el orden del día, y no existía el apoyo de la mayoría.

"No hubo eco", explicó Valdez a El País, sobre la intención con la que quería ir a la reunión en la que participarían las 209 federaciones.

Sin chances de posponer lo que el mundo pedía a gritos, la AUF ejecutó el segundo plan, que había proyectado el jueves: el apoyo al príncipe jordano. Con todo lo que implicaba oponerse al todopoderoso Blatter e ir contra el sistema.

"Antes de la votación, Uruguay intentó buscar la manera de evitarla, pero no se pudo cambiar el orden del día", explicó Damiani a El País. "Marcamos punta en el tema, como históricamente lo hizo la AUF a nivel internacional, y fuimos por el segundo plan, que era votar al jordano. Porque la AUF es mandataria de los clubes, los clubes son de la gente y una altísima mayoría en Uruguay está contenta con la posición de Uruguay de marcar la discrepancia en torno a la forma en que se conduce la FIFA", subrayó luego.

La delegación uruguaya llegó puntualmente a la hora 9 local (la hora 4 en Ueruguay) al estadio de Zúrich, en el que se montó la gigantesca sala para albergar a más de 800 representantes de los 209 países afiliados a FIFA y asistió a un espectáculo que superó todo, por el escándalo, por la investigación de corrupción que inició la Justicia estadounidense y que golpeó al corazón de la FIFA.

Uruguay compartió, por orden alfabético, con Emiratos Árabes y Estados Unidos. "Se respiraba en el ambiente una sensación extraña. Veía dolor. La actividad estuvo acompañada por un espectáculo musical, pero el Congreso no tenía la alegría de otras veces", explicó Damiani, que asistió por primera vez a las elecciones en FIFA en 1998, cuando fue votado Blatter por primera vez. Y reafirmó Balbi: "Fue una semana muy complicada, por todo. Fue muy triste. Porque veníamos a un congreso de fútbol y al final asistimos a uno con otros contenidos: políticas internacionales, reclamos por las sedes mundialistas, declaraciones de los presidentes de los países y la situación de israelíes y palestinos".

La bomba, el papel y la lapicera.

La votación estaba prevista para el segundo turno del Congreso, después del almuerzo. La amenaza de bomba donde se realizaba la actividad de FIFA había recorrido el mundo, pero los dirigentes uruguayos se enteraban recién cuando volvían a la sala. "Nos dijeron que habían revisado el lugar por la amenaza, pero que estaba en orden", explicó Valdez, quien le restó importancia a un episodio de repercusión mundial, pero que no alarmó en Zúrich.

Antes de proceder a la elección, Estados Unidos planteó su aspiración de que el voto fuera personal y secreto. La organización descartó el sufragio electrónico. Rápidamente improvisaron dos cuartos oscuros, y uno a uno fueron pasando los delegados de cada país. La votación se extendió durante casi 90 minutos.

Balbi fue el encargado de votar por Uruguay. Fue una experiencia inédita para el dirigente uruguayo, que lo relató a El País: "Llegabas a uno de los cuartos oscuros que armaron, te recibían tres representantes de FIFA, firmabas una planilla de ingreso y pasabas. Allí, en una papeleta le ponías una cruz al candidato. Salías, entregabas el papel", explicó el uruguayo, que ahora dirá que votó en las Elecciones Nacionales, en la facultad, en el Colegio de Abogados, en la AUF, en Nacional, El Tanque Sisley… ¡y en la FIFA!

El futuro.

Tras el triunfo de Blatter (ver página 2), se instaló la polémica. De qué forma podía repercutir en América y en Uruguay el triunfo del candidato que no recibió el apoyo de la mayoría de la Conmebol. Inmediatamente, Juan Ángel Napout, presidente de la Confederación Sudamericana, confirmó que Sudamérica mantendrá las cuatro plazas y medias para el Mundial de 2018. ¿Un premio para América? Un premio para América porque iba a votar en bloque a Blatter, al menos así se lo prometió Napout al titular de FIFA. Tras las elecciones, el paraguayo expresó: "Dijimos que íbamos a votar en bloque. Pero algunos países decidieron no hacerlo". Al menos siete países sudamericanos apoyaron al jordano, confirmaron a El País.

Las acciones futuras de FIFA con América determinarán si habrá sanciones. De todas formas, Ache lanzó un mensaje, para zurcir: "A partir de ahora Blatter es nuestro presidente, y si a él le va bien, al fútbol le va bien".

Balbi, Damiani y Ache retornan a Montevideo. Valdez viaja a Berlín para presenciar la final de la Champions y 3.000.000 de uruguayos sintieron que la AUF puso el voto que el corazón pedía. Aunque en el futuro cueste caro.

Una charla con Casal en zúrich antes de la elección.

En la noche del jueves en Zúrich, a pocas horas del inicio de la votación en el Congreso de la FIFA, la delegación uruguaya integrada por el titular de la AUF, Wilmar Valdez, el secretario general, Alejandro Balbi y los presidentes de Nacional y Peñarol, Eduardo Ache y Juan Pedro Damiani, compartieron una cena con el empresario Francisco "Paco" Casal.

En medios argentinos informaron que Casal también se reunió con el presidente de Conmebol, Juan Ángel Napout, pero esa información fue desmentida a El País. Casal se encontraba en Suiza cuando detonó el escándalo de la FIFA por los derechos de televisión.

WILMAR VALDEZ.

"Fue el sentir de todos”.

—¿Uruguay ganó al apoyar al jordano? ¿O perdió?

—Uruguay marcó su posición en función de diferentes circunstancias y procurando marcar diferencias en algunos aspectos. Lo ratificamos en Conmebol, y ahora en FIFA, que con tranquilidad y en paz se debe iniciar un camino de cambios. Considero que en el voto transmitimos el sentir de todos los uruguayos.

—¿Por qué no pidieron postergar las elecciones de FIFA?

—Porque no encontramos eco en los demás países.

—¿Habló con Blatter?

—No, en el Congreso no.

—¿Con el jordano?

—Sí, la noche previa. Él esperaba algún otro voto más, una diferencia menor, pero lo importante de esto es que se marcó una voluntad de 73 federaciones que piensan distinto en algunos aspectos para mejorar temas en FIFA. Respetando la decisión que democráticamente se adoptó en el congreso, ahora queda trabajar desde adentro y colaborando con lo que sea para revertir.

—¿Cuáles pueden ser las consecuencias por no apoyar a Blatter?

—FIFA es una institución democráctica, cada Federación votó lo que debía. Se hizo un escrutinio frente a todo el Congreso…

—¿No habrá consecuencias políticas?

—No deberían existir, por lo que te dije antes.

—¿Habló con Platini?

—Anoche (jueves) y en el congreso. Hablaremos en Berlín (en la final de la Champions League). Tenemos que seguir trabajando en estos temas.

—Conmebol también está en un camino de cambios.

—Totalmente. Ya estaba, y ahora debemos profundizar en ese camino. Las crisis, son momentos para mostrar la sabiduría de los dirigentes, para tener en poco tiempo una Conmebol diferente.

EDUARDO ACHE.

"Uruguay se ganó respeto".

—¿Cómo interpreta el resultado de las elecciones?

—Hay que saber leerlas bien; hubo mucha gente que no se animaba a enfrentar a Blatter, pero un hombre que tuvo la visión y ganas, a pesar de provenir de un país sin tradición futbolera, se presentó y sacó 73 votos, que dicen mucho. Además, quedó clara la posición de América y Europa. Por otra parte, no siempre el número mayoritario en algo, da la razón a las cosas. Por eso, estoy orgulloso que Uruguay haya liderado esto. Uruguay se ganó un respeto.

—¿A partir de ahora recorren un nuevo camino?

—Vivimos un punto de inflexión, que marcó mucho y dio señales, y se comienza a recorrer un nuevo camino.

—¿De qué forma puede afectar el apoyo al jordano?

—Si lo hacés con altura y respeto, como lo planteamos, creo que a favor. Hoy a nadie le pasa desapercibido que América y Europa están juntas. Y que hay una excelente relación. Que lejos de debilitarse, se fortalece. ¿Argentina, Brasil, Uruguay, Italia, Francia, pueden actuar con miedo porque el poder de turno de FIFA amenaza con aplicar algo en su contra? No. Fortalece. Me enorgullece el rol que jugó Uruguay, de Napout. Todos sabían desde el primer día cuál era la posición de Uruguay.

—Pero Uruguay apoyaba a…

—Uruguay nunca quiso votar a Blatter. Uno no lo iba a decir, pero Uruguay quería un cambio, por la forma de conducción, por cómo se manejan las estructuras.

—¿Cómo será la relación con Blatter a partir de esto?

—La mejor, porque a partir de ahora Blatter es nuestro presidente, y si a él le va bien, al fútbol le va bien. Ahora, más que nunca, la familia del fútbol tiene que estar unida. Como dijo el presidente, intentará llevar el barco a buen puerto.

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