BLANCOS AL ALPISTE DEL GURÚ DE MACRI

Crónica de una cena íntima

Un grupo de políticos blancos, con Verónica Alonso y Pablo Iturralde a la cabeza, coquetea con la idea de dejarse guiar por Jaime Durán Barba, el hombre que llevó a Macri a la presidencia y que hoy suena como el gran gurú electoral del continente.

Blancos íntimos con Jaime Durán Barba. Foto: El País
Blancos íntimos con Jaime Durán Barba. Foto: El País

La noche está estrellada, el viento casi no sopla y reina un inusitado silencio en el rincón de Carrasco donde la senadora Verónica Alonso tiene su casa. Solo se oye el crepitar del fuego en un parrillero que se adivina al fondo. Quien abre la puerta es un hombre pequeño de complexión, que sin preguntas ni rodeos y con una sonrisa gentil, indica el camino al living.

La calma de afuera se extiende al lugar señalado. Allí, bajo tenues luces dicroicas, en un ambiente ceremonial, casi sagrado, una decena de personas sentadas y de pie alrededor de una mesa de madera, escuchan. Lo escuchan. Y ahí está él, su espalda reclinada sobre el sillón individual beige impecable que oficia de trono, ambos brazos perfectamente apoyados a cada lado, su pelo negro tinturado inmóvil. Esta noche habla el gurú: Jaime Durán Barba, el hombre detrás del triunfo del argentino Mauricio Macri.

La picada está servida. Jamón crudo, quesos variados, castañas, aceitunas, refrescos y whisky etiqueta negra. El hombre que abrió la puerta resultó ser Marcel Gerwer, empresario y esposo de Alonso, y además de portero esta noche hace las veces se mozo. Se acerca en estricto silencio para dejar circulando las tablas con chorizo y carne, y se aleja sigilosamente tal como vino. En el hogar de los Gerwer-Alonso nada falla. Todo es de calidad sin ostentación: no hay caviar, hay asado. Y no sirve una señora uniformada, sino el dueño de casa.

"No se hace nada sin medir", lanza el gurú. Cada semana, una encuesta. Cada encuesta, una conclusión. Cuenta Durán Barba que en la antesala de las presidenciales de 2015 midieron la impresión de la gente sobre los candidatos a través de una pregunta: ¿a quién le dejarías a tus hijos por una noche? La mayoría eligió a Daniel Scioli. ¿Conclusión? Scioli es visto como una "buena persona". También midieron los atributos negativos y así descubrieron, por ejemplo, que Sergio Massa no parecía "del todo creíble". Los escuchas asienten. "Y sobre Macri, ¿qué atributo negativo surgió?", pregunta alguien. "Eso es secreto", responde rápidamente Durán Barba. Risas y fin del tema.

Alonso atiende la conversación sentada sobre el posabrazos de un sillón gemelo al de su agasajado, lo más cerca posible de él. El diputado Pablo Iturralde se pasea inquieto ofreciendo más bebida y más comida. También están el diputado Álvaro Dastugue, el presidente de la juventud blanca, Gonzalo Baroni, el exsenador Sergio Abreu y —el último en llegar— el intendente de Cerro Largo, Sergio Botana. Hay asesores, secretarios y algún periodista. Y está Santiago Nieto, un engominado de traje y corbata, con cigarrillo electrónico, alter ego de Durán Barba y, al mismo tiempo, portavoz de los conceptos más académicos de la velada.

La dupla de asesores internacionales, ambos nacidos en Ecuador, están esa noche allí por obra de Iturralde, que tiene amistad con legisladores muy cercanos a Macri. "Vos, que tenés esos contactos, ¿por qué no intentás un acercamiento a Durán Barba?", le preguntó Alonso hace tres o cuatro meses. Iturralde ejecutó la idea, que también encontró interés del otro lado del río. Una vez confirmada la visita se le coordinó una conferencia en el Radisson, que organizó la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM) y el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED).

Pero el objetivo del viaje fue lograr un primer acercamiento entre Durán Barba y Alonso e Iturralde, una alianza que nació en la elección pasada y que todo indica se mantendrá para 2019 con la adhesión del "grupo de los intendentes" y con miras de conformar una tercera corriente en el Partido Nacional. Ya se sabe: en política, proyectar candidatos a dos años de las urnas puede ser mala palabra. Y si se trata de los blancos, cada paso esconde mil movimientos previos. Por ahora, ellos prefieren hablar de un "proyecto colectivo" y nada más.

Mujer, viuda y presa.

Este jueves la noticia del día proviene justamente de Argentina, y es que la suerte de Cristina Fernández sigue empeorando tras la confirmación de su procesamiento por asociación ilícita y defraudación a la administración pública. Pero, a diferencia de lo que dictaría la intuición, Durán Barba no está contento. "Mujer, viuda y presa: estamos fritos", explica, y todos coinciden en que la victimización de la expresidenta puede perjudicar a Macri. Por eso —aclara el ecuatoriano— en el PRO adoptan una postura distante al proceso judicial: "No aceleramos nada ni intervenimos", dice, evidenciando que eventualmente, tal vez, quizá, incidir en la Justicia podría ser una opción. Durán Barba mide todo, menos sus palabras.

La cena transcurre entre anécdotas que, a los oídos de los blancos, se traducen en consejos. Durán Barba dice que cuando alguien se acerca a ofrecer su ayuda, primero se le proponen "dos likes por semana". Si luego de engrosar la adhesión en las redes quiere más, se le pide que envíe un mail a sus amigos, redactado por él y con sus palabras, sobre un tema determinado (las tarifas, la pobreza, la corrupción). Después del mail siguen "el timbreo" y "la mesita".

Entonces Alonso, que ya sabe lo que implica el timbreo o timbrazo y de hecho ya lo está aplicando —hoy lo hará en el Cerro y antes lo hizo en Barros Blancos— se muestra interesada en "la mesita" y pregunta. La cosa es que la gente no quiere que la llenen de folletos, explica Durán Barba, así que es mejor instalarse con mesa y sombrilla en la calle y esperar a que aparezcan los interesados. Pero a ellos no se les da solo un papel, sino también un globo para el hijo. "Y el amiguito que ve el globito va a la mesita por el suyo", prosigue el ecuatoriano. Al cabo de unas horas, "la ciudad entera está repleta de globitos amarillos" que no dicen Macri, pero claramente lo representan. Y lo mejor —se ríe, disfruta— es que incluso hay peronistas haciendo publicidad para el PRO porque, ¿quién puede ser tan vil de negarle un globo a un niño?

"Son eventos para que la gente converse. Es el poder de la opinión", interviene Nieto. Y agrega que detrás de esa idea hay un "gran equipo creativo" pensando cómo sorprender y conquistar. Es que ya no funciona lo que funcionaba 20 o 30 años atrás. Y no hay leyes que se puedan aplicar siempre, retoma Durán Barba, menos en tiempos en los que la comunicación política cabalga sobre internet. "¿Y Twitter?", le preguntan entonces, a lo que él pone un gesto de desprecio: "Allí no está la gente, allí están los políticos discutiendo", responde.

Mauricio el travieso.

Si Macri decide sorprender haciendo fila para comprar comida, o si al subirse a un estrado prefiere bailar antes que dar un discurso, todo eso está bien para Durán Barba. Incluso si quiere cantar pero es incapaz de dar con el tono. De hecho, mejor si canta mal porque —afirma convencido— "la gente no quiere políticos perfectos".

"Mauricio es travieso y tiene mucho sentido del humor", dice con notoria admiración y afecto. Él no pretende que deje de ser quien es, ni cercenar sus impulsos, así que la fórmula del éxito es la siguiente: libertad con límites a la acción. "Sentido del humor sí, pero dentro de una avenida. Mauricio no puede hacer chistes sobre bolivianos porque es el hijo del millonario Franco Macri", ejemplifica.

Y ahí aparece otra vez la carga conceptual de Nieto para explicar que todas las "acciones tácticas" deben formar parte de una "estrategia coherente y consistente". "Clarito", recibe Alonso.

Si a Durán Barba se le nota su afinidad con "Mauricio", como lo llama, la fascinación que le provoca la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, se le sale por los poros. "María Eugenia es sincera, apasionada, femenina", describe. Cuenta que una vez escuchó a una mujer decir "tengo más pantalones que los hombres", lo cual a su juicio está mal. Porque "en este mundo machista, algunas mujeres se machidizan para llegar a la política y no: las mujeres en política deben conservar su feminidad".

Vidal, que hoy rankea mejor que Macri en popularidad, es para Durán Barba un hallazgo. También lo fue Marina Silva, la ecologista brasileña que hizo temblar a Dilma Rousseff en las últimas elecciones y a quien él asesoró. Justamente, Rousseff es un ejemplo de mujer política no femenina, destaca el ecuatoriano, y los asistentes, una vez más, concuerdan.

Ya es medianoche y Alonso decide poner fin al intercambio porque los invitados se levantaron muy temprano y están cansados. Entonces Botana dice que, para él, "lo más importante" de la charla es algo que dijo Nieto respecto a los políticos que hacen discursos rimbombantes y carentes de interés para la gente común. Le sigue Iturralde, que evalúa que todo lo que escuchó es de "sentido común", pero aclara que lo dice como un elogio porque está harto de los asesores "vende-humo".

Cuando los ecuatorianos se van, aquel silencio ceremonial se transforma en risas y aparecen los blancos de siempre haciendo lo que más les gusta: contar anécdotas, imitar a sus correligionarios y evidenciar sus años en política. Pueden estar horas recordando las marchas a caballo en honor a Aparicio Saravia o las intimidades de alguna Patria Gaucha. Ya será tiempo de pensar en 2019.

De asesor electoral a funcionario.

Jaime Durán Barba no solo es asesor político y consultor de imagen de Mauricio Macri desde hace más de 10 años. Hoy forma parte de su gobierno —fue contratado como funcionario— y a menudo cobra protagonismo con sus intervenciones radicales sobre las que, más de una vez, Macri se ha tenido que desligar públicamente.

Durán Barba cumplió 70 años, nació en Ecuador, tiene cuatro títulos universitarios y estuvo casado con una argentina. Su prontuario como asesor comienza en Ecuador, de donde es oriundo, y sigue en Colombia y en Brasil. Ha asesorado a unos 20 presidentes y candidatos. Su objetivo no siempre es ganar, asegura, y pone como ejemplo el asesoramiento que le hizo a la ecologista brasileña Marina Silva. "Ella no quería ganar, quería que se hablara de la selva y del desarrollo sustentable", dijo Durán Barba durante una cena en la casa de Verónica Alonso. En ese caso, la misión se cumplió y las adhesiones que consiguió superaron las expectativas.

Alonso: "no creo que pueda pagarlo".

El "sentido común" de Jaime Durán Barba y Santiago Nieto escasea en política, y así se cobra. En los corrillos políticos se habla de hasta dos millones de dólares por una campaña completa. Consultada por El País, Verónica Alonso aseguró: "No sé cuánto cobra pero para mí es impensable. No creo que pueda pagarlo". Por ahora, la idea es lograr un acercamiento.

La visita de los ecuatorianos comenzó el jueves temprano con una reunión de la que participaron Alonso e Iturralde. Hablaron de encuestas y Nieto se comprometió a mandar sugerencias sobre qué medir y cómo preguntar para conocer mejor la situación. Acordaron mantener un próximo encuentro en Buenos Aires. Iturralde y Alonso quedaron "encantados". A la senadora le gustó especialmente la idea de "poner el foco en las personas". "Muchas veces los políticos están prestando atención a otras cosas. Está bueno eso de centrarnos en el 80% de las personas no vinculadas a la política y no en el 15% que él llama el círculo rojo", consideró.

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