EDITORIAL

Las verdaderas pompas de jabón

Lo expuesto son solo algunos ejemplos de desgobierno y manipulación de la opinión pública, sin contar los cientos de millones de dólares que salieron de los bolsillos de todos los uruguayos.

Un dicho popular define al "globo sonda" como una estrategia política de testeo de la población, llevada a cabo con la colaboración de uno o varios medios informativos.

En términos políticos, una forma de distraer la atención de la población preocupada por problemas y escándalos domésticos que al despertar su indignación comprometen la credibilidad de todo gobierno.

El Frente Amplio ha tenido y tiene una gran creatividad en la utilización de globos sonda teniendo a los presidentes Vázquez y Mujica como expertos lanzadores de estos instrumentos.

El objetivo es crear expectativas en la población y sustraer su atención frente a episodios de corrupción, leyes inconstitucionales y movilizaciones sindicales que destruyen el valor de la institucionalidad y la transparencia de la función pública.

El escenario se acompaña con un populismo irresponsable que intenta maquillarse con los ambiguos discursos del ministro Astori, un político especializado en edulcorar fracasos y reiterados hechos de corrupción origi- nados en el seno de su propio grupo político.

La estrategia es tan clara como repetida, de forma tal que la memoria colectiva no tiene la capacidad de retener los "chanchullos" que se tapan ni el disparatario de los sucesivos globos sonda lanzados.

Es así que pocos recuerdan que el Dr. Vázquez en su primer mandato anunció el descubrimiento de grandes volúmenes de gas en nuestro mar territorial, luego de saberse que embarcó en el puerto de Punta del Este para una jornada de pesca que trató de ocultar.

Lo mismo sucedió con el faraónico proyecto del presidente Mujica que impulsó la construcción de un puerto de aguas profundas que llegó a ser hasta aprobado por ley y que actualmente duerme el sueño de las "injustos".

A eso se agrega el Proyecto de Aratirí, objeto de discusión pública durante casi todo el período de Mujica, apoyado por el Pit-Cnt, que intentó insertarse en el medio rural con el argumento de que la extracción de hierro ocuparía mano de obra y que actuaría como un formidable instrumento de descentralización. El resultado ha sido el que todos conocemos.

Ni que hablar del Tren de los pueblos libres, un risible invento de los expresidentes Cristina Fernández y José Mujica, que con publicitada inauguración realizó solo un viaje seguido de la inmediata interrupción de los servicios mientras nuestros puentes eran bloqueados por el gobierno presidido por la demagoga pasajera de ese tren.

No puede quedarse sin mencionar el proyecto de una planta regasificadora que involucró a Ancap y UTE con el fin de exportar gas licuado desde el puerto de Montevideo utilizando el gasoducto de Cruz del Sur. El resultado ha sido la creación de una Comisión Investigadora y la paralización de la construcción al comprobarse su inviabilidad.

Un capítulo aparte es el tema de la existencia de petróleo tanto en territorio marítimo como terrestre. El presidente Vázquez convocó a los expresidentes para informarles de ese histórico descubrimiento; anunció el inicio de prospecciones en alta mar y el llamado a interesados para efectuar la explotación del recurso, por supuesto, que con la participación de Ancap. La situación se resume hoy a litigios y demandas entre empresas, el sector pesquero y la propia Ancap.

Pero el tema no se agotó, porque hace pocos días el Presidente ha lanzado otro globo sonda al hacer público el descubrimiento de yacimientos de petróleo en el interior del país, a pesar de que autorizados técnicos en la materia ya cuestionan la seriedad y la importancia de ese hallazgo.

Por último, el Presidente insiste en que el emprendimiento de la empresa forestal UPM, calificada por el gobierno como la inversión más importante en la historia del país, se concretará con la firma de un documento que nadie conoce y que tiene todas las características de un nuevo globo sonda, que incluso ha provocado renuncias dentro del propio Poder Ejecutivo.

Lo expuesto son solo algunos ejemplos de desgobierno y manipulación de la opinión pública, sin contar los cientos de millones de dólares que salieron de los bolsillos de todos los uruguayos. La pregunta surge sola: ¿nuestro Presidente es el mismo que habla de "pompitas de jabón"?

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