Editorial

Una "vela" que nos cuesta cara

Retomando la errada política de rechazar la formación de comisiones investigadoras, es probable que la Cámara de Representantes resuelva mañana bloquear la indagación sobre el Fondes (Fondo para el Desarrollo).

Es como si el Frente Amplio no hubiera aprendido, con el escándalo de Pluna y otras torpezas, que cerrarle el camino a la investigación parlamentaria es una forma poco democrática de imponer sus mayorías, que sirve para camuflar —y en definitiva agravar— ciertos desastres de su gestión.

Al negar la investigación pedida por la oposición, el gobierno de Tabaré Váz-quez contradice su impulso inicial de reencauzar un fondo que él y su equipo económico veían mal rumbeado. Tan fuerte fue ese impulso que dos semanas después de ganar las elecciones Vázquez tuvo la primera fricción con su antecesor, José Mujica, al anunciar que corregiría las orientaciones del Fondes, convertido en la manzana de la discordia.

Lo que la nueva administración objetó es que los casi 50 millones de dólares prestados por el fondo se volcaron a empresas autogestionadas por los trabajadores cuya situación en general sigue siendo deficitaria. La idea del equipo económico entrante encabezado por Danilo Astori era exigir nuevos requisitos para dar préstamos, asegurarse que los préstamos serán reintegrados y ampliar el arco de posibles beneficiarios incluyendo a empresas que no sean cooperativas. Todo lo cual era una manera de evitar que el Fondes siga estando al servicio exclusivo de la autogestión, esa idea alentada por Mujica para que "cada trabajador sea patrón de sí mismo".

Por todo eso era de esperar otro destino para la iniciativa del diputado blanco Rodrigo Goñi de investigar desde el Parlamento la situación del Fondes como punto de partida para elaborar la nueva ley sobre ese fondo. Lo curioso del caso es que la voz cantante contra el planteo de Goñi la lleva hoy un diputado astorista, Alfredo Asti, quien en diciembre último fue de los primeros en advertir la necesidad de cambiar las normas del Fondes. Tal parece que la presión de la bancada del MPP melló su vocación reformista.

Es una lástima que así sea porque los fundamentos de Goñi para pedir la investigadora son sólidos. Además de la política de préstamos a fondo perdido desarrollada hasta ahora, este diputado invocó indicios de irregularidades que merecen ser aclarados. Entre ellos citó el cierre de tres cooperativas que recibieron asistencia y otras que siguen recibiendo préstamos a pesar de sus fuertes pérdidas así como empresas que dependen de sus ventas a organismos estatales de otros países, en particular Venezuela, contraparte de negocios cuyo trámite y resultados resultan poco claros.

La mención de estas objeciones justificaría atender el reclamo de la oposición y abrirse a la investigación sobre lo realizado en la materia con miras a enderezar la marcha de un fondo nutrido con las ganancias del Banco República que debería servir para impulsar emprendimientos viables, innovadores y con buenas perspectivas. Empero, hasta ahora el Fondes ha sido una suerte de juguete personal de las utópicas ideas de Mujica y también de la fácil demagogia que subyace tras el alegre financiamiento de cooperativas de trabajadores de empresas fundidas. Un juguete que cuesta caro —el fondo tiene otros 100 millones de dólares para prestar— y que es preciso rediseñar.

Ninguno de los argumentos empleados por los legisladores oficialistas para impedir la investigación resulta convincente. Algunos, como el manejado por el citado Asti, lindan con el ridículo. Según Asti, Goñi debió esperar a que el gobierno le respondiera a los pedidos de informes que había presentado sobre el Fondes cuando cualquiera sabe que los gobiernos frenteamplistas acostumbran responder tarde, mal y nunca los pedidos de informes de los parlamentarios. Además, el debate en torno a los desaciertos en el manejo de ese fondo se ventila ahora dentro del propio Frente Amplio en donde se discute el proyecto de ley definitivo, y dentro del Parlamento debido al interés de la oposición por conocer ya lo que se hizo en los últimos años.

La bancada gubernista alega que la oposición usa al Fondes para montar "un show mediático". Bueno, si se trata de "show" ninguno se compara con los de Mujica cuando entona la melodía de que "es injusto que un hombre trabaje para otro" y que la autogestión es "una vela prendida al socialismo". Una vela que financiamos todos para que el expresidente salve su cara cuando predica por ahí contra los males del capitalismo y el consumismo.

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