Editorial

Preservar o progresar, ese es el dilema

Más conocida como fracking, que como hidrofractura, esta tecnología para extraer petróleo de las profundidades de la tierra es la nueva revolución en el ámbito de la energía. Y como tal, suscita la creación de bandos febrilmente enfrentados. Y los encontronazos han llegado hasta nuestro país.

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Específicamente, a Paysandú, donde a raíz de la militancia de tres grupos ambientales, la Junta Departamental ha sacado una resolución que prohíbe dicha técnica en todo el departamento. La inquietud deriva del contrato firmado entre Ancap y la compañía norteamericana Shuepbach Energy en el 2009, para la prospección de gas natural en la región centro-norte del país. Luego el ente uruguayo acordó con la misma empresa la exploración y explotación de hidrocarburos, por un período de 30 años en los departamentos de Tacuarembó, Paysandú y Durazno, en un área de 10 mil km cuadrados y otra en el centro y este de Salto. Ancap también firmó contratos de prospección con la francesa Total, a realizarse en Salto y Artigas. Con YPF se hizo algo semejante, 10.000 km cuadrados que incluye Rivera.

El fracking comenzó a desarrollarse en Estados Unidos hace como 30 años, pero recién desde el 2005 a gran escala. Hoy es el 26 % de la producción. ¿En qué consiste? El petróleo y el gas se formaron a partir de capas de microorganismos que se fueron depositando en el lecho de estuarios, mares y lagos. (El planeta no era como lo conocemos, se han descubierto fósiles de palmeras en la Antártida y el Sahara estuvo cubierto de agua). En ausencia de oxígeno y sometidos a gran presión y temperatura, se cocinaron en una especie de olla geológica. El estrato en el que quedaron se conoce como "roca madre", la cual se encuentra a grandes profundidades, más de 3.000 mts. Luego los movimientos de la corteza terrestre la fueron rompiendo y por las pequeñas fisuras empezó a emigrar el gas y el petróleo hasta llegar hasta las llamadas "trampas", los pozos convencionales. Al disminuir la producción usual de petróleo y gas, se pensó en llegar adonde había quedado encerrado el resto, entrampado en la roca generadora, el shale gas o esquisto. El fracking emula a la naturaleza hace millones de años, para liberar ese tesoro oculto.

A diferencia de la forma tradicional, se perfora primero en forma vertical y después horizontalmente. Para ello se envía una mezcla de agua a muy alta presión con aditivos químicos, entre 8 y 15 sustancias, que deben ser declarados. Los temores que provoca este mecanismo son por ejemplo, que se contaminen los acuíferos y la emisión de benceno y otros gases peligrosos para la salud. Sin embargo, según opinión de geólogos como Walter Chebli, éstos se encuentran a 300 mts. de profundidad y el hidrocarburo a 3.000, por lo que si el aislamiento (encamisado) está hecho correctamente, no hay riesgo. Otra crítica proviene de la cantidad de agua que se requiere, aunque también en los pozos convencionales se usa agua para la extracción. Se inyectan entre 10.000 y 30.000 m3 para cada uno, lo cual equivale a unos pocos segundos del caudal de un río en Neuquén, donde se han encontrado grandes reservorios como el de Vaca Muerta que comenzarán a ser explotados entre YPF y Chevron. La otra preocupación es el agua residual que sube contaminada. Lo que se hace es instalar plantas recuperadoras o se reinyecta en otro pozo.

Cualquier obra y la sola existencia del hombre, alteran la naturaleza, pero todos queremos prender la luz cuando se hace de noche, andar en auto, avión o tren para ir de un lugar a otro y protegernos del frío o del calor. Nos gusta y nos acostumbramos a usufructuar de los adelantos tecnológicos y del confort que le han permitido a la humanidad. De ahí, el eterno dilema entre preservación y progreso.

Es bueno que existan organizaciones medioambientales y haya más conciencia entre los terrícolas de que hay que andar con cuidado y buscar el mayor equilibrio. Pero tampoco oponerse siempre, a cada cambio o a cada oportunidad. No hay certezas absolutas, pero habrá que respetar el "principio de incertidumbre". Estados Unidos, Canadá (excepto Quebec) y Ucrania adoptaron el proceso, en Gran Bretaña hay una moratoria, otros varios lo analizan (Suiza, Alemania,España,Rumania y Rep. Checa) y algunos pocos lo prohíben, Francia y Bulgaria.

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