EDITORIAL

Ni Petrobras ni la derecha

Para el vicepresidente Raúl Sendic todo el escándalo en torno al te-ma Ancap es un inven-to de ese monstruo maléfico que se mueve agazapado entre bambalinas, ataca a los impolutos cruzados progresistas, asusta a los niños y que responde al nombre de "la derecha".

"No nos vamos a dejar acorralar por ese proyecto que tiene la derecha de este país y que lo muestra todos los días", denunció hace poco. "Quisieron crear un caso Petrobras en Uruguay y no hay tal caso".

Este tipo de explicaciones no es la primera vez que se ensaya: no se necesita argumentar mucho, razonar o analizar los temas, sino simplemente se le pone el sayo (¿descalificante?) de "la derecha" o, en otros casos, se insinúa que por ahí debe andar la mano del imperialismo yanqui para intentar denostar cualquier afirmación adversa sin mayor ejercicio mental. Vale la pena hacer algunas reflexiones.

—Ni al Frente Amplio y menos a Sendic le sirve invocar el tema Petrobras. Ese escándalo que ha sacudido al progresismo brasileño puede tener su pata en Uruguay, con lo que se complicarían mucho las cosas. En la justicia de aquel país está la denuncia del empresario Benedito Rodrigues (un "arrepentido" en el caso de Petrobras) de que la empresa OAS —una de las empresas constructoras que mejor trabajó con el PT en el poder— entregó 3 millones de dólares al ex ministro de Industria, Fernando Pimentel para que realizara gestiones ante el gobierno uruguayo a efectos de la adjudicación de la obra de la regasificadora y el gasoducto. La regasificadora es propiedad de Gas Sayago S.A. que pertenece a UTE y Ancap (sí, Ancap) y OAS fue contratada por GNLS, quien en definitiva fue adjudicataria de la obra.

Si Pimentel realizó o no las gestiones en nuestro país y, eventualmente, con quién las hizo, no se sabe. No hay información de cómo ha continuado la investigación judicial en esta materia. El año pasado, OAS se fue de la regasificadora frente a una situación de concur-so. Quedó una deuda con decena de obreros y subcontratistas que actualmente se estima en 70 millones de dólares, pero que anduvo un tiempo por los US$ 170 millones según la fundamentación del senador Bordaberry al solicitar una investigadora sobre corrupción en Uruguay.

—"La derecha", el imperialismo, los partidos tradicionales o lo que sea, son absolutamente inocentes por los 800 millones de dólares de pérdida de Ancap. Ese es un tema ciento por ciento del Frente Amplio como lo es el ajuste fiscal promovido por el ministro Astori ante la situación económica del país. Un ajuste que se estima permitirá aumentar la recaudación en unos 400 millones de dólares, la mitad del agujero de Ancap. Ni más ni menos.

El Gobierno ha tenido que asistir a Ancap con una capitalización de 622 millones de dólares y un préstamo con el Banco de Desarrollo de América Latina por US$ 250 millones más. Y muy orgullosos, el vicepresidente Sendic y muchos compañeros del FA dicen que no hubo irregularidades sino que solo fueron "errores de gestión", como si la ineptitud, la torpeza o la falta de preparación fueran una virtud. "La derecha" y la gran mayoría de los uruguayos no quieren crear ningún Petrobras, porque lamentablemente alcanza y sobra con este Ancap.

—"Los errores de gestión" tuvieron, entre otras características que afloraron en la Comisión Investigadora Parlamentaria, los sobrecostos. Ya sea la planta desulfurizadora de la Teja, las de cemento portland de Minas y Paysandú, la planta de cal de Treinta y Tres, la planta de bioetanol de ALUR en Paysandú se licitaron por un precio, pero su costo fue muchísimo más. ¿Para qué se llama a licitación, se elige a una empresa (probablemente la que cotiza menos) si después se gasta mucho más del precio de adjudicación de la obra? ¿Eso es solamente error de gestión? Una vez podría aceptarse, pero todas, absolutamente todas y por montos muy superiores a los inicialmente comprometidos, ¿sigue siendo error de gestión? ¿Hasta llegar a 800 millones de dólares?

"Acá obviamente investigamos gestiones y no personas; ahora, las gestiones las llevan a cabo personas" dijo con absoluta claridad el senador Álvaro Delgado, impulsor de la investigadora que tanto molesta a Sendic. Y bueno, no hay duda de que las personas deberán explicar sus gestiones, porque es un tema de responsabilidad que existe en cualquier parte del mundo y no porque "la satánica derecha" pretenda acorralar a alguien.

Aclaremos entonces: ni Petrobras ni la derecha; se trata de Ancap y 800 millones de dólares.

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