EDITORIAL

La historia continúa...

La renuncia de Sendic solo pone punto final a su actividad de gobierno en este período, pero su figura difícilmente desaparezca del escenario público. Seguirá en la política según sus allegados, en tanto la Justicia continúa el estudio de las denuncias sobre Ancap.

El pasado miércoles 13, Raúl Sendic presentó su renuncia como Vicepresidente de la República ante la Asamblea General. Un texto escueto invocando "motivos personales" para no levantar polvareda. El Parlamento respiró aliviado y en silencio se levantaron las manos de aceptación. La sacó barata, como en el Plenario del Frente Amplio y encima recibió una andanada de elogios del presidente Vázquez a modo de inolvidable despedida.

—El caso Sendic se inició con la investigadora sobre Ancap, cuando los números de la empresa arrojaban de acuerdo a sus balances, pérdidas por 800 millones de dólares. Siguió con el uso de un título de "Licenciado en genética humana" falso; se disparó con la utilización de las tarjetas de crédito de la empresa estatal para gastos personales y quedó duramente cuestionado con el informe del Tribunal de Conducta del FA que consideró que había actuado con "falta de responsabilidad ética y política (…), que no deja dudas de un modo de proceder inaceptable en la utilización de dineros públicos".

—El presidente Vázquez, previo a la reunión del Plenario, además de denunciar "un bullying brutal" contra Sendic, había marcado que ante un fallo adverso del Tribunal "yo me iría". Imposible un mensaje más claro, no le dejó ninguna otra alternativa ni ninguna bala para jugar a favor.

—Después que presentó la renuncia, nos enteramos que, para el Presidente de la República, Sendic "cumplió a cabalidad, con seriedad y responsabilidad la función que le dio el pueblo uruguayo". "Trabajó con honestidad, capacidad y compromiso hacia la gente y el programa de gobierno del Frente Amplio" y reiteró que fue objeto de "un bullying brutal". Una lástima, ya había renunciado.

—Sendic no recibió ninguna sanción por parte de su fuerza política, solo aplausos del Plenario. El mismo Plenario que un año antes, cuando estalló el tema de su título inexistente, asumió su defensa y denunció la existencia de "una campaña de la oposición y de diferentes medios de comunicación destinada a menoscabar la imagen y credibilidad tanto de integrantes de nuestro gobierno como de debilitar la estabilidad democrática del país". Así no más: decir que Sendic no tenía título era, ni más ni menos que "debilitar la estabilidad democrática del país".

—Si algo salió fortalecido en este episodio fue la importancia de la plena vigencia de la libertad de prensa y la Ley de Acceso a la Información Pública. Sendic cayó por el juego de esos dos instrumentos cívicos. Como bien señaló Claudio Paolillo en su columna de Búsqueda ("¿Quién tiró a Raúl Sendic?") fue "mediante un simple pedido de datos en manos del Estado que aparecieron los movimientos de la tarjeta corporativa que Ancap le había dado a Sendic. Desde 2008 eso es posible y es una buena noticia para la democracia". Lamentablemente hay otros que no lo valoran así e insisten en atacar a la libertad de prensa y a los medios de comunicación. No entienden, o les molesta, la palabra democracia. Si la información no es militante con el FA, debilita la estabilidad democrática.

—La mentada unidad del Frente Amplio quedó bastante maltrecha. Los principales defensores que había tenido Sendic a lo largo de todo el proceso, el MPP, Casa Grande y el Partido Comunista, habían elaborado una propuesta que planteaba derecho viejo al Plenario "reprobar el apartamiento de las normas ético-políticas de conducta frenteamplista del compañero Raúl Sendic en lo que se refiere al uso de la tarjeta corporativa de Ancap; cesar al compañero Raúl Sendic en su función como presidente de la Agrupación Nacional de Gobierno por el resto del período; e inhabilitar al compañero a presentarse a candidaturas comunes del FA para el período 2019-2020". La "credibilidad de los integrantes de nuestro gobierno" había durado poco.

—Sendic en el Plenario acusó a sus compañeros de partido de "maniobras" y "deslealtades". No dio nombres ni identificó su pertenencia a sector alguno. Todos quedaron en la bolsa. También cuestionó duramente al Tribunal de Conducta por su fallo "desproporcionado e infundado".

Una semana después, para Raúl Sendic ha desaparecido el tema de los cuestionamientos políticos, pero su pasaje en cargos de gobierno del Frente Amplio le ha dejado una secuela mucho más complicada. Las denuncias ante la Justicia que presentaron el Partido Nacional, el Partido Colorado, el Partido Independiente y Unidad Popular por el tema Ancap. Aquí no alcanza con pegar un portazo e irse en medio de los elogios del Presidente de la República.

Esta historia no ha terminado...

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