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El Uruguay pierde (2)


@| Con el nombre de: “El Uruguay pierde”, la carta firmada por la Sra. Perla Domenech, el 14/9/17 se enuncia una serie de hechos en el plano cultural-musical, que son y han sido reales.

A todo esto, me gustaría agregar que en el año 2010 el Uruguay también perdió al Maestro brasileño Roberto Tibiriça, quien vino a trabajar con muchos bríos y un estado de ánimo abierto, tanto, que le propuso al entonces presidente Mujica, agrupar a niños en situación de calle y enseñarles música. Esta experiencia él ya la había desarrollado en su Brasil natal y en Venezuela.

Al Maestro Roberto Tibiriça, no sólo se lo desautorizó en sus funciones, se lo destrató a tal extremo, que frente a su renuncia, no faltó la palabra de algún desnorteado que lo amenazara con entablarle un juicio.

En cuanto al Sr. Gerardo Grieco, que se menciona en la carta, obtuvo su nombramiento sin que se tuviera claro el cargo que iba a ocupar, de ahí es, que coincidieron en una especie de dupla durante cinco meses en la dirección del Sodre con el Sr. Fernando Butazzoni.

En este gobierno los cargos rotan, hay “solidaridad entre los compañeros ideológicos”, así dicha élite consigue declarar mejores sueldos en el momento de jubilarse.

En esa carta, se hace un análisis correcto sólo de un sector cultural del país -aunque me consta que hay otros más- y allí se termina diciendo:
“Además de la desolación: ¿qué nos queda?”.

Me atrevo a contestar -obvio que es subjetivo- que aún la clase culta e ilustrada se mueve en los extremos, no acepta que hay luces y sombras en los comportamientos humanos, se interesa por el aquí y ahora. No estamos acostumbrados a honrar a nadie, no tenemos memoria, aunque haya una fundación: Mario Benedetti. ¿Y los otros? ¿Y Onetti? La lista se puede disparar en interminables direcciones, donde a veces, puede quedar o no, un nombre.

Prefiero ser optimista, con colores nuestros, como los de Miguel Ángel Pareja; aunque es probable que en Las Piedras, su lugar de nacimiento, pocos o nadie sepan quien fue.

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