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Sr. Ministro Bonomi

¡No generalice!


@|Ante los nuevos episodios de violencia en el fútbol (que lamentablemente no serán los últimos), asistimos nuevamente a las explosiones de indignación de los distintos medios de prensa y a las expresiones recurrentes de las autoridades de gobierno.

El Ministro del Interior ha cambiado un matiz en sus declaraciones. Antes decía: “Está bravo en todos lados”, “Es un problema mundial”. Hoy, mucho más cauto nos dice: “La violencia trasciende al fútbol” (chocolate por la noticia), “Nuestra sociedad es violenta”.

Declaraciones predecibles.

Son muchos los uruguayos que viajan y vienen sorprendidos por la tranquilidad que se respira en otros lares, ya no se puede falsear la realidad globalizando la violencia. Sin embargo, sus juicios siguen pecando de una generalización absurda, injusta, que desperdiga el problema de fondo.
La inmensa mayoría de los ciudadanos no concurre a las canchas a delinquir, como no va a masacrar gente por las calles, no comete violaciones ni tampoco agrede a los docentes. Hay sí, un pequeño sector de la sociedad, que lamentablemente se agranda cada día más, que transgrede las normas y asuela a la gran mayoría, a quienes hacen todo bien para vivir en paz. Esas “manzanas podridas” están en todos los ámbitos.

Ese pequeño foco que podemos individualizar perfectamente y que violan las normas establecidas, a su vez gozan de beneficios en sus “actividades”.
Procesados sin prisión. Si el delito es muy grande, entran y salen. Se tiene en cuenta “que si son menores”, “que si son mayores”.

Distintos operadores, sociólogos, psicólogos, sacerdotes, jueces retirados nos saturan con exposiciones que hablan de causas, de rehabilitación, de estigmatización, etc. Hay también un discurso comprensivo de algunos sectores de izquierda, curiosamente opuesto a la “matriz” de regímenes marxistas. Discursos que generalmente arriman agua para su molino. Todo eso unido a la habilidad de los abogados defensores que se han metido en un bolsillo al “Código Penal”.

En resumen, ese pequeño grupo desestabilizador de la sociedad pasa a ser el más defendido de la población. Empero, deparen en lo insólito del hecho que no se alzará ni una voz discorde con el procesamiento de prisión para la última agresora de una maestra.

¿Y qué pasó con los otros casos?

Entonces depende del juez que aborde la causa. De alguien que por fin se ponga, como en el hecho aludido, en el lugar de la víctima por encima de tanta retórica indulgente e interesada.

Por ejemplo en Ecuador, les dieron 44 años de prisión a quienes asesinaron a dos turistas mendocinas. Y aquí, ¿qué pasa ante crímenes similares?
Por lo expuesto, rechazo la generalización del jerarca. El cirujano extirpa el cáncer. Estamos dejando que se extienda la metástasis.

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