Martín Aguirre
Martín Aguirre

Otra interna que promete

Una de las verdades que se suele dar por absoluta en la política nacional, cada día parece menos absoluta y menos verdad. Es la que dice que la única interna que ofrece interés es la del Partido Nacional. Es cierto que las encuestas muestran que la pugna entre blancos parece la más indefinida, y que esa tradición tan nacionalista de ser más duro con los correligionarios que con los rivales hace que los analistas estén siempre esperando que empiecen los lanzazos fraternos. Pero las novedades de esta semana mostraron que la lucha en el Frente Amplio va a ser una fuente de noticias tan jugosa como la que más.

Una de las verdades que se suele dar por absoluta en la política nacional, cada día parece menos absoluta y menos verdad. Es la que dice que la única interna que ofrece interés es la del Partido Nacional. Es cierto que las encuestas muestran que la pugna entre blancos parece la más indefinida, y que esa tradición tan nacionalista de ser más duro con los correligionarios que con los rivales hace que los analistas estén siempre esperando que empiecen los lanzazos fraternos. Pero las novedades de esta semana mostraron que la lucha en el Frente Amplio va a ser una fuente de noticias tan jugosa como la que más.

Por ejemplo, la última Búsqueda se informó que los sectores "oficialistas" en el Frente reclamaron una "autocrítica seria" al astorismo por Pluna, y lo hicieron con menciones nada veladas a la suficiencia con que creen que ese sector manejó esa crisis. Resaltaron allí las duras palabras de Eduardo Lorier y del ex ministro Brenta, representantes a dos de los sectores del "Grupo de los 8", una coalición que integran junto al MPP, la lista de Raúl Sendic y otros sectores pequeños, y que surgió en el último Congreso como contrabalance a lo que se esperaba fuera una aplanadora vazquista.

Casi tan severo como Lorier y Brenta, fue lo del socialista Daniel Martínez, que dijo que "no hay peor consejero que la soberbia". Lo de Martínez es significativo, porque de acuerdo a las encuestas, la interna del FA está dividida en tercios. Por un lado el astorismo, por otro esta coalición de grupos que parecen apoyar la figura de Sendic, y el Partido Socialista, que tal vez por la asociación que hacen los votantes con Vázquez, tendría la llave para asegurar un liderazgo.

Esta pugna, que se mostró clara en el Congreso, siguió por carriles menos definidos pero más polémicos. Por ejemplo, días atrás El Observador informó que habría molestia en el astorismo con Sendic, por la serie de "pases" de dirigentes de su sector que vienen adhiriendo al ex presidente de Ancap. Asimismo se quejan de que Sendic dice a quien quiera escucharlo que su intención es ser ministro de Transporte, con lo cual desautoriza al actual jerarca Pintado, y de paso genera relaciones "amistosas" con empresarios del rubro. Justo cuando comienza la lucha por la financiación de cara a la próxima elección.

Ante esto, Astori salió al ruedo, implicando en la caída de Pluna a Sendic, al decir que el precio de los combustibles habría tenido mucho que ver en su final. Y su diputado, José Mahía, fue explícito al afirmar que "una cosa es autocrítica y otra distinta es medrar".

Esto pinta una pugna que luce cada día más dura, aunque la misma no tenga como fin inmediato la elección interna de junio. Lo que parece haber más bien es un intento de los sectores menos cercanos a Vázquez, de aprovechar lo de Pluna para condicionar al máximo al ex presidente. Durante todo este período la realidad es que muchas de las figuras cercanas a Vázquez sufrieron bastante la ofensiva del MPP y afines. Los mismos que ahora temían que en un regreso del ex presidente, pudieran padecer una revancha similar. Tal vez por eso se ha desatado este inusualmente público pase de facturas, que fuerza a Vázquez a mantenerse un poco por fuera de la campaña, para no verse salpicado por el enchastre.

Ahora bien, ¿llegará todo este lío a impactar en la interna frentista? ¿Aumenta esto la chance de Constanza Moreira? La actitud del MPP da la señal de que no mucho. Este grupo es quien tiene más para perder, ya que es difícil que logre una votación similar a la lograda a caballo de la candidatura de Mujica, y mantiene profundas diferencias con Vázquez. Sin embargo, fue el primero en impulsar la candidatura del ex presidente, y ha expulsado a varios dirigentes que fueron demasiado abiertos con su simpatía por Moreira, algo palpable en muchos de sus "cuadros".

En los hechos, parece que nadie quiere desgastar mucho a Vázquez, que es la única carta que asegura el poder por otros cinco años. Pero sí condicionar al máximo el poder de sus grupos más afines, para así salvarse de una eventual purga y poder incidir en la marcha de un posible tercer período de gobierno.

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