Julia Rodríguez Larreta
Julia Rodríguez Larreta

En la recta final

Allí están, en plena carrera y parece que se viene un vuelco importante en la Argentina. Scioli va perdiendo ampliamente en las recientes encuestas y todo indica, salvo que surja un cisne negro, que Macri será el futuro presidente. Siempre ha existido la posibilidad del fraude por parte del oficialismo, pero no para torcer una diferencia de 7 a 8 puntos. En las localidades donde se suele ejercer, los caudillos locales se cuidarán sabiendo que no podrán cambiar el resultado final. Los haría muy vulnerables a procesos judiciales posteriores. Además, la suerte de los gobernadores, intendentes y miembros del poder legislativo fue echada. Dado el vaticinio, los jerarcas querrán congraciarse con el nuevo “príncipe”, de quién en mayor o menor medida dependerán los próximos 4 u 8 años que se avecinan.

Allí están, en plena carrera y parece que se viene un vuelco importante en la Argentina. Scioli va perdiendo ampliamente en las recientes encuestas y todo indica, salvo que surja un cisne negro, que Macri será el futuro presidente. Siempre ha existido la posibilidad del fraude por parte del oficialismo, pero no para torcer una diferencia de 7 a 8 puntos. En las localidades donde se suele ejercer, los caudillos locales se cuidarán sabiendo que no podrán cambiar el resultado final. Los haría muy vulnerables a procesos judiciales posteriores. Además, la suerte de los gobernadores, intendentes y miembros del poder legislativo fue echada. Dado el vaticinio, los jerarcas querrán congraciarse con el nuevo “príncipe”, de quién en mayor o menor medida dependerán los próximos 4 u 8 años que se avecinan.

El Kirchnerismo hace una política de tierra arrasada y discursos violentos y despectivos. Dentro de su fuerza aflora el pase de facturas a partir de los resultados de la primera vuelta. Cristina trata de despegarse de Scioli.

A pesar de una inflación del 25-30%, se ordena postergar los aumentos de los servicios públicos, hasta después del cambio de gobierno, para que le exploten en la cara a Macri. Por ejemplo, en el caso de las tarifas (muy atrasadas) de gas domiciliario, el aumento seria del 676%. El Banco Central, para detener y bajar la cotización del dólar los ha ido vendiendo a futuro. El problema es que se está prometiendo entregar lo que, con este gobierno, se agota. Gran parte de las reservas del Banco Central - las más bajas en 9 años - son obligaciones en dólares del Tesoro Argentino. Donde puede, mete su gente. Su principal objetivo es controlar, en lo posible al poder judicial y fiscalía, con adeptos al FPV para blindar su pasado y proteger su futuro.

Massa tiene claro su objetivo inmediato. Es la destrucción de Scioli, quedarse con el control total del partido peronista y su gran y tradicional aliado, el poder sindical. Buena parte ya lo tiene y después de la segunda vuelta, obtendría el resto. Para lo cual desea y necesita el “cambio”. Ya ha dicho que a Scioli no lo va a votar. El FPV, (Kirchnerismo, Cristinismo y a su núcleo duro la Cámpora, los piqueteros de D´Elia y los ex montoneros) retendrán, la enorme caja que habrán sabido poner a buen resguardo y tratarán de conservar su esfera de influencia. En teoría, comprende a varios gobernadores, un importante bloque de legisladores, jueces y personas en la administración pública. Pero los más oportunistas, ya estarán tendiendo puentes con gente de CAMBIEMOS o buscando la protección de Massa.

Excepto en alguna que otra provincia como, Santa Cruz, riquísima en regalías energéticas, turismo, pesca y una pequeña en población, el resto de los gobernadores terminarán por cuadrarse. El gobierno nacional controla vía la recaudación y las partidas especiales, el oxigeno que estos necesitan para administrar sus feudos. Provincias pobres, que dependen del subsidio, se alinearán con el poder de la casa Rosada.

El resultado del debate que tendrá lugar esta noche es clave para ambos. Lo verá de un 35 a un 40 % de la audiencia nacional televisiva. Macri ha necesitado mantener la calma y el entusiasmo, evitando errores, fortaleciendo su imagen, de persona segura y capaz de merecer el triunfo, para así mejorar la vida y las perspectivas de los ciudadanos de su país. Ganador en las encuestas a una semana de la votación, demostró un buen desempeño como líder, habiendo logrado formar una formidable coalición que abarca a radicales y otras fuerzas menores. Por lo tanto, Scioli estará forzado al ataque si quiere ganar. En realidad, el ya no arriesga mucho. Es perder por más, si el tiro le sale por la culata o ganar por una cabeza, si logra herir a su contendiente. Las medias tintas ya no le sirven. Debe lograr que muchos indecisos lo voten y que cambien su intención algunos cuyos intereses o ideas hayan sido afectadas durante el debate. La consigna será embestir con lo que le den sus asesores o lo que su instinto le dicte. Solo así tendría una chance de torcer la tendencia .

Sin romper con Cristina, Scioli tratará de trasmitir la idea de que con él, las cosas serán distintas, mejor llevadas. Que sabrá liderar mejor el país, protegiendo a los pobres (la clientela que ha sabido sembrar y cosechar el FPV) atizando al mismo tiempo la preocupación y los temores que muchos pueden tener a los cambios. Despertando los cucos tradicionales, como el temor a las multinacionales, muchas de las cuales ya ha nombrado. Afortunadamente para Macri y desgracia del país, Scioli como gobernador ha sido malo; delincuencia descontrolada, rutas en mal estado, hubo grandes inundaciones que resaltaron la falta de obras, la educación retrocedió y el campo quebrado con las retenciones y la diferencia cambiaria, aparte de otros impuestos tradicionales.

Veremos que acontece. La política está llena de imponderables y sorpresas.

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