Julia Rodríguez Larreta
Julia Rodríguez Larreta

Contienda en EE.UU.

Quién será el futuro Presidente?: ¿Hillary Clinton; Donald Trump; Ted Cruz; Bernie Sanders, John Kasich? ¿Surgirá algún otro? Todavía se habla mucho de Paul Rayan (R) el presidente de la cámara de diputados, pero él ha descartado, hace unos días, postularse. Además ha dicho que no aceptaría ser candidato, aunque se lo pidan, en el caso que la convención se estanque. Aunque dijo lo mismo cuando le proponían liderar la cámara baja.

Quién será el futuro Presidente?: ¿Hillary Clinton; Donald Trump; Ted Cruz; Bernie Sanders, John Kasich? ¿Surgirá algún otro? Todavía se habla mucho de Paul Rayan (R) el presidente de la cámara de diputados, pero él ha descartado, hace unos días, postularse. Además ha dicho que no aceptaría ser candidato, aunque se lo pidan, en el caso que la convención se estanque. Aunque dijo lo mismo cuando le proponían liderar la cámara baja.

En el rincón demócrata, como opción en caso de atascarse la votación, están Bloomberg, el billonario, exitoso y popular exalcalde de Nueva York y John Biden, el actual Vicepresidente, si bien ambos han desechado su participación. Si ningún candidato llega a la convención con los suficientes sufragios para imponerse en primera vuelta, a medida que se vota, el control que tiene sobre sus convencionales se diluye. Y allí empieza una verdadera batalla, cada uno pujando para restarle votos a sus adversarios, negociando el apoyo de algún candidato que se haya retirado de la contienda pero siga controlando algunas voluntades. Ha habido casos en los dos partidos, donde en primera vuelta, el candidato con mucho más votos que los restantes, no fue elegido, ganando uno que empezó con menos,. O también puede surgir, lo que los norteamericanos llaman “a dark horse” (caballo negro) o un “white knight”, (caballero blanco), uno que viene de afuera para salvar la situación y se elige un candidato que tenga chances de ganar y unificar al partido. Tengamos en cuenta que los convencionales -mayoritariamente son políticos- tienen al triunfo electoral como el objetivo final de la Convención.

Seguir el desarrollo de la larga carrera presidencial norteamericana y sacar conclusiones es complejo. Y no solo para los extranjeros. A la mayoría de los ciudadanos de esa gran democracia les resulta complicado hacerse la idea de quiénes serán los escogidos para la contienda final en noviembre.

La televisión, prensa e internet hacen que los acuerdos que antes se tejían en los llamados “smoke filled rooms” (cuartos llenos de humo) de la Convención sean más difíciles de llevar a cabo. Hay más transparencia y menos flexibilidad. Los candidatos son más conocidos. Los políticos que antes manejaban la máquina partidaria, hoy día parecen tener menos poder y están más sujetos a la opinión pública y a las presiones ejercidas por el periodismo, lo que haría difícil imponer a un candidato, sacado de la galera en caso de un impasse. Ese tipo de solución es posible pero menos probable que antes.

Volviendo al ruedo. Tanto Trump como Cruz son candidatos conflictivos. Ambos con importantes índices de rechazo. Obama, en un reciente discurso ha dicho que los republicanos le estaban haciendo un gran favor al Partido Demócrata al haber propuesto candidatos tan extremistas. Trump, un exitoso fanfarrón, es un líder antisistema o aparenta serlo. Está en contra del centralismo que representa Washington. Es temido por los políticos profesionales por la independencia que le otorga el poder de una gran fortuna. No necesita pedir favores. Los compra. Dice lo que le viene a la cabeza. Muchos lo consideran racista y misógino pero, a pesar de eso en sus discursos, despierta entre sus seguidores -que no son pocos- sentimientos patrioteros con los que logra arrastrar considerable entusiasmo. Proteccionista, propone renegociar tratados comerciales, aboga par aumentar el empleo, ganar conflictos militares y obligar a los mexicanos a construir un muro, etc. Hasta ahora no se ha desinflado y no olvidemos, ha amenazado presentarse para la presidencia como independiente, si no es electo para encabezar la formula. El senador por Texas, que le viene pisando los talones, es un archi- conservador, evangelista e igualmente dice estar en contra de la burocracia gubernamental. Es detestado en muchos rincones del estamento partidario. Tenaz, temible contrincante, hábil manejando los hilos, palancas y reglas para sacar el mayor provecho para sí no siempre en la forma más elegante. Su postura política no difiere de la de Trump.

Tercero está John Kasich, un moderado, exitoso gobernador que llevará a Cleveland pocos votos propios pero en caso que ni Trump ni Cruz se alcen con los necesarios, no sería nada descartable que el partido se alinee detrás de él, un candidato unificador, aunque algo gris. Sin embargo, según las encuestas, ¡podría triunfar sobre Hillary Clinton, mientras que ella ganaría sobre Trump y Cruz!

El candidato con el mejor currículum y más preparado es sin duda Hillary Clinton y lleva una importante ventaja en votos de delegados. Entre los actuales competidores es la más popular con los latinos y los afroamericanos y probablemente tenga un mayor apoyo por parte de las mujeres.

Sanders, su contrincante es un senador carismático, algo izquierdista y antisistema. Ha despertado, con su discurso contra Wall St., los empresarios y la concentración de la riqueza, un gran entusiasmo entre los jóvenes y jubilados y se le está acercando a Hillary.

El resultado de la primaria en la populosa Nueva York el próximo martes, será importante.

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