Javier García
Javier García

El nuevo escenario

La función de los partidos políticos no es sólo presentarse a elecciones, sino intentar ganarlas. Dar testimonio de una idea es bueno, pero realmente lo que cambia la realidad es poder llevarla a la práctica por el voto popular. La Concertación en Montevideo tiene ese objetivo: tratar de ganar el gobierno departamental. No intentarlo es también una forma de garantizar cinco años más de un gobierno en la capital del FA. Como el Partido Nacional quiere cambiar esa realidad y no solo ser testimonio y oposición, es que durante dos años debatió la participación en esta experiencia política e hizo lo que solo con pocas decisiones, las más importantes, hace: no solo lo discutió entre sus dirigentes sino que lo aprobó el Directorio y luego la mayor expresión de soberanía partidaria que es la Convención Nacional. Es una experiencia removedora, fuerte, y por ello era necesario que desde el arranque tuviera el debate más amplio.

La función de los partidos políticos no es sólo presentarse a elecciones, sino intentar ganarlas. Dar testimonio de una idea es bueno, pero realmente lo que cambia la realidad es poder llevarla a la práctica por el voto popular. La Concertación en Montevideo tiene ese objetivo: tratar de ganar el gobierno departamental. No intentarlo es también una forma de garantizar cinco años más de un gobierno en la capital del FA. Como el Partido Nacional quiere cambiar esa realidad y no solo ser testimonio y oposición, es que durante dos años debatió la participación en esta experiencia política e hizo lo que solo con pocas decisiones, las más importantes, hace: no solo lo discutió entre sus dirigentes sino que lo aprobó el Directorio y luego la mayor expresión de soberanía partidaria que es la Convención Nacional. Es una experiencia removedora, fuerte, y por ello era necesario que desde el arranque tuviera el debate más amplio.

En Montevideo es claro: la mitad, en descenso, de los montevideanos votó al FA en las elecciones nacionales, aunque en lo departamental ya fue bastante menos en 2010. Para lograr cambiar la gestión hay que ganar las elecciones, y si al FA lo enfrentan blancos y colorados separados, lo único seguro es que se pierde y se llegará a 30 años del FA.

¿Qué une además de la ingeniería electoral a blancos y colorados en la Concertación? Primero la convicción que la gestión departamental no es un tema ideológico. Limpiar la ciudad, gestionar los residuos, iluminarla, mejorar un tránsito caótico y unas calles llenas de pozos, cuidar los espacios públicos no es un tema de manuales de politología, no hay una forma socialista de poner una bombita de luz y otra nacionalista, batllista, liberal o socialdemócrata. En la Concertación coincidimos en algo central, el problema a encarar es la gestión, no la ideología. El debate ideológico y partidario es en los temas nacionales, no en la cotidiana de cuidar un departamento para que sus habitantes vivan mejor.

Coincidimos también en frenar una verdadera fiebre impositiva que multiplicó varias veces la presión tributaria y la recaudación sin mejorar ni de cerca los servicios que la Intendencia presta. Los montevideanos pagamos más y recibimos mal y nunca.

Coincidimos en que la participación ciudadana y la responsabilidad de cada habitante son muy importantes, pero la gestión corresponde a la Intendencia. Hay que hacerse cargo de los problemas no solo echarles la culpa a los vecinos. Que hay vecinos irresponsables por supuesto, pero también hay una intendencia irresponsable cuando no se hace cargo de los temas o los resuelve mal, como con el corredor Garzón.

En el FA encaran esta elección como parte de una lucha de poder interno. Por eso lanzan la candidatura de Topolansky en respuesta a Vázquez y descontentos por el gabinete. Para enfrentarla, socialistas y astoristas piensan en aliarse, es decir hacer una “concertación” adentro del FA. Es una paradoja que nos critiquen cuando hacen lo mismo. ¿Ellos sí, nosotros no?

El MPP y sus aliados fueron mayoría abrumadora en el FA. Una elección entre Topolansky y por ejemplo Álvaro Garcé por la Concertación expresan cosas bien diferentes. Es difícil, pero posible y con chances que no existían antes de la Concertación.

En el borde del 2014 aprovecho para darles las gracias por estar ahí, acompañándonos los sábados.

Feliz 2015 para todos.

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