Ignacio Sienra
Ignacio Sienra

En Brasil no habrá golpe

En los últimos días venimos observando muy atentamente, con pavor, la situación política de el Brasil.

Desde la manifestación pacífica de cinco millones de ciudadanos en contra del gobierno y apoyando el juicio político a la presidente del 13 de marzo, el nombramiento de Lula como jefe de Gabinete para obtener fueros, hasta lo que se ha desencadenado la semana pasada y que va a determinar el impeachment a Dilma Rousseff.

En los últimos días venimos observando muy atentamente, con pavor, la situación política de el Brasil.

Desde la manifestación pacífica de cinco millones de ciudadanos en contra del gobierno y apoyando el juicio político a la presidente del 13 de marzo, el nombramiento de Lula como jefe de Gabinete para obtener fueros, hasta lo que se ha desencadenado la semana pasada y que va a determinar el impeachment a Dilma Rousseff.

Veamos: el lunes 28 el ex- presidente Lula llevó a cabo frenéticas negociaciones intentando impedir el abandono al gobierno por parte de su principal socio, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), calificando al impeachment a Dilma de “golpe” por no tener bases legales. Durante dos horas habló de todo un poco, desde política hasta fútbol, pasando por literatura y temas internacionales.

Cuestionado acerca de si América Latina estaba dando un giro ideológico, Lula apuntó que cuando estaban todavía vivos Hugo Chávez y Néstor Kirchner eran un poderoso trío comparable a la actual delantera del Barcelona, “estábamos en política internacional como Messi, Neymar y Luisito Suárez”, afirmó.

A Mujica el chambón, obviamente ni lo nombró, lo que abona nuestra posición de que ni nos consideran. En ese marco, el chambón vendría a ser un lateral mediocre, o un aguatero suplente…

Pero lo que no pudo haber hecho Lula es unirse a esas figuras absolutamente desprestigiadas; se trata de un error casi inexplicable en un político con su trayectoria.

Al día siguiente se produjo la ruptura total de su mayor aliado, el PMDB, y allanó el camino al juicio político. Los 150 representantes del PMDB se pusieron de pie al grito de “Fuera PT” y “Brasil, presente, Temer Presidente” (Temer es el actual vicepresidente, perteneciente al PMDB).

¿Como será el trámite constitucional de ahora en más? Pues bien: lo primero que ocurrirá es que tras el voto de una comisión especial de 65 miembros que tendrá lugar entre el 14 y el 17 de abril, la Cámara de Diputados debatirá en sesión plenaria si considera que hay mérito para la destitución de Dilma. El trámite debe ser votado por 2/3 para avanzar al Senado. En ese caso, Dilma deberá dejar la Presidencia de manera provisional, y el Senado tendrá 180 días para expedirse. Durante ese lapso, Michel Temer asume la Presidencia, y si se resuelve la destitución con los 2/3 del Senado, quedará a cargo del Ejecutivo hasta fines de 2018 (lo que le queda del período a Dilma).

Esto es un breve resumen de lo que establece la Constitución brasileña, y como lo ha dicho Aécio Neves junto a otros integrantes de la oposición: “Somos rehenes de este libro, la Constitución, y ninguna alteración ocurrirá en el país que no esté determinada por nuestra ley fundamental”.

Todo esto se desata porque la mandataria está acusada de adulterar las cuentas fiscales. Pavada de tema, emparentado a la mentira. En Brasil procede; en Uruguay sale un mamarracho de organismo como el Plenario del FA, protege al compañero “en apuros” y, de paso, ataca a la oposición y a los medios…

Otra cosa: ¿qué va a hacer este gobierno uruguayo con el Brasil? ¡Ay Dios mío!¿Lo va a expulsar del Mercosur como a Paraguay? ¿Le va aplicar la máxima del chambón de que “lo político está por encima de lo jurídico?

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)