Francisco Faig
Francisco Faig

Las mayorías populares

Uno de los problemas de los partidos de oposición es que sus discursos y propuestas no prestan suficiente atención a las mayorías populares. Primero, porque insisten en preocuparse por quienes pagan IRPF. Es cierto que se pueden aportar mejoras en los cálculos y modificar las franjas, por ejemplo, para favorecer a los salarios más bajos que pagan ese impuesto. Pero hay algo que nunca termina de quedar claro en los discursos de los partidos tradicionales, y es lo siguiente: la mayoría de los salarios en el país no paga IRPF.

Uno de los problemas de los partidos de oposición es que sus discursos y propuestas no prestan suficiente atención a las mayorías populares. Primero, porque insisten en preocuparse por quienes pagan IRPF. Es cierto que se pueden aportar mejoras en los cálculos y modificar las franjas, por ejemplo, para favorecer a los salarios más bajos que pagan ese impuesto. Pero hay algo que nunca termina de quedar claro en los discursos de los partidos tradicionales, y es lo siguiente: la mayoría de los salarios en el país no paga IRPF.

Para hablar en plata: hoy, según el Instituto Cuesta Duarte del Pit-Cnt, hay 120.000 trabajadores que ganan menos del mínimo nacional, es decir entre $ 7.000 y $ 8.000 líquidos. Además, el 40% del total de los salarios es menor a $ 15.000 líquidos por mes. Y la mayoría gana menos de $ 20.000 líquidos. Tener presente los desvelos de las clases populares no es entonces hacer énfasis en cuestiones sobre el IRPF. Sino que es, antes que nada, por ejemplo, priorizar la situación de los trabajadores rurales, del comercio y del servicio doméstico, que juntos representan el 70% de los salarios más sumergidos del país.

Segundo, la mayoría de las jubilaciones no pagan IASS. Los pasivos que perciben más de $18.000 son solamente el 13% del total. Para hablar en plata de nuevo: tres de cada cuatro pasividades es menor a $18.000. Entre ellas, más de 100.000 son de un monto menor a $ 8.000 por mes, y son percibidas en su mayoría en el interior. En el sector de los pasivos, las mayorías populares no tienen un problema de impuestos que afrontar. Antes que nada, tienen la urgencia cotidiana de acceder a un mayor monto de jubilación o pensión mensual.

Tercero, luego de 12 años de crecimiento económico ininterrumpido, la pobreza monetaria en el país afecta a más de 300.000 uruguayos. Según el INE, esos pobres son los que perciben por mes menos de $ 10.368 en Montevideo y menos de $ 6.882 en el interior urbano (a cifras de marzo 2015). No son la mayoría nacional. Pero en el caso de los niños menores de 6 años son una minoría importante: más de uno de cada cinco vive en la pobreza.

Si se analiza el panorama conformado por montos de la mayoría de los salarios y de las pasividades, y por la cantidad de personas que viven por debajo de la línea de pobreza, es fácil darse cuenta dónde están y quiénes son los uruguayos que conforman las mayorías populares. Sus preocupaciones cotidianas pasan mucho más por la subsistencia diaria, que por problemas de pagos de contribuciones o de impuestos a salarios. Los datos del INE son claros en este sentido: la mayoría de los hogares del país, por ejemplo, no cuentan con automóvil o camioneta para movilizarse. Las elecciones se ganan con el apoyo mayoritario de la ciudadanía. Si un partido político centra su atención en cuestiones que no atañen a las mayorías populares y, por el contrario, insiste en aportar soluciones a sectores que, evidentemente, no son los que comparativamente viven en situación más necesitada, los resultados son previsibles: no ganará el apoyo de esas mayorías populares.

El discurso de la izquierda otorga al F. A. el monopolio de la moral. Si además la oposición no prioriza en sus discursos, soluciones para los problemas de esas mayorías, la alternancia se transforma en una utopía para el 2019.

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