Diego Fischer
Diego Fischer

Los kirchneristas de acá

Claramente este es un decreto regresivo y represivo que atenta contra las libertades sindicales, pero también contra las libertades de la sociedad civil organizada”, expresó a El País el domingo último, el secretario general del Pit Cnt, José Lorenzo López. El polémico dirigente sindical, se refirió en estos términos al decreto firmado la semana pasada por el presidente Tabaré Vázquez, que prohibió los piquetes en rutas y calles.

Claramente este es un decreto regresivo y represivo que atenta contra las libertades sindicales, pero también contra las libertades de la sociedad civil organizada”, expresó a El País el domingo último, el secretario general del Pit Cnt, José Lorenzo López. El polémico dirigente sindical, se refirió en estos términos al decreto firmado la semana pasada por el presidente Tabaré Vázquez, que prohibió los piquetes en rutas y calles.

Según sus propias palabras, López aspira a que el Poder Ejecutivo “recapacite y reaccione”. El sindicalista recordado por su actuación al frente del sindicato del INAU, parece no estar solo en este tema. En efecto, varios sectores del Frente Amplio expresaron su disconformidad con la decisión del presidente Vázquez de prohibir las protestas callejeras que cortan o interrumpen el libre tránsito de personas y vehículos. Entre los que fustigaron públicamente la decisión presidencial se encuentran, Casa Grande, el Partido Comunista, dirigentes del MPP y de la lista 711 de Raúl Sendic. Por su parte el Partido Socialista, en una declaración emitida el sábado último, manifestó su “preocupación” por el decreto de marras que habilita a las fuerzas de seguridad “para intervenir sobre cortes de rutas sin previa intervención judicial”.

El decreto parece ser la respuesta al conflicto que mantiene el sindicato de trabajadores del transporte con la Asociación de Cultivadores de Arroz y los propietarios de camiones reunidos en la Intergremial del Transporte Profesional de Carga (ITPC), que amenazan con bloquear el acceso al puerto de Montevideo si no se accede a sus reclamos. Así como también, que se repitan situaciones como el bloqueo a la planta de Ancap de La Tablada registrado la semana pasada y que afectó el normal suministro de combustible.

A veces es bueno hacer un poco de memoria. Los piquetes, bloqueos, huelgas llevados adelante por camioneros, contribuyeron, y cómo, a la caída del gobierno chileno de Salvador Allende en 1973. Más cerca en el tiempo, el piquete se convirtió en una medida de la que ha hecho uso y abuso la patota peronista, y contra los gobiernos democráticos que no fueron de su partido. Aunque también hubo un prolongado corte de rutas llevado adelante por los productores agropecuarios argentinos, en protesta contra las retenciones que pretendía imponer Cristina Kirchner. Los uruguayos padecimos a la barra kirchnerista en el pasado reciente. Fueron largos los años que los piqueteros de Gualeguaychú, mantuvieron bloqueados los puentes sobre el río Uruguay. Todos recordamos cuánto trabajo se perdió y cuánto le costó al país.

En estos días, el piquete, forma de protesta antidemocrática y fascista, por excelencia, ha vuelto a aflorar en Buenos Aires, contra el gobierno del presidente Mauricio Macri. En esta oportunidad son los docentes que cortan calles y avenidas en la capital porteña, convirtiéndola en un pandemónium y cuyo fin no es otro que debilitar al gobierno. Es sabido que la señora Cristina Kirchner, envuelta en una maraña de casos de corrupción, la Cámpora y sus secuaces están detrás de todo esto.

Más allá de sus reclamos, cabe preguntarse si hay otro fin en las protestas de los camioneros uruguayos. ¿Hasta allí llega la interna del Frente Amplio? ¿No es un principio básico de un gobierno constitucional custodiar el orden y la seguridad interna del país? ¿Habrán desembarcado los métodos kirchneristas en Uruguay?

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