Mauricio Rabuffetti
Mauricio Rabuffetti
- 24 agosto 2014
La muerte del periodista estadounidense James Foley, decapitado ante cámaras por sus captores que lo habían secuestrado en 2012, es un recordatorio cruel de los riesgos que encierra esta profesión. El cobarde asesinato de este reportero, cuidadosamente escenificado para lograr el mayor impacto posible en quien decidiera ver las imágenes, logró su cometido.
Pulse aquí para volver a la versión mobile.