EUROPA BAJO ATAQUE

La vida tras el impacto y el temor

Múnich intenta retornar a la normalidad; Merkel dijo que defenderán la libertad y seguridad.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Angela Merkel dijo que Alemania defenderá por todos los medios la seguridad de sus habitantes. Foto: Reuters.

La ciudad de Múnich está todavía bajo shock tras la violencia que estalló el viernes, pero la vida vuelve lentamente a la normalidad, al haber cesado la alarma y por el anuncio de la policía de que David Sonboly el único atacante está muerto. Se suicidó.

En la noche misma de la matanza se reanudó la circulación de automóviles y medios públicos de transporte, que habían sido suspendidos a raíz del tiroteo en el centro comercial.

También disminuyó la presencia de la policía en la ciudad, que parecía bajo estado de sitio. Sólo el centro comercial Olympia sigue estando fuera de esos límites.

La policía científica en estas horas está controlando cada centímetro a lo largo del camino de fuga del joven de 18 años, alemán-iraní, único autor —según afirma la Policía— del atentado que dejó un saldo de nueve muertos.

La ciudad se despertó con un cielo algo cubierto, pero se despejó y la jornada fue de sol. El tráfico es tranquilo en este fin de semana de julio. El caos del viernesparece bien lejano, cuando Munich estaba en colapso. Por todas partes, el sonido de las sirenas, con las rutas de acceso a la ciudad bloqueadas para permitir la llegada de las brigadas especiales y de los socorristas.

En total 2.500 agentes de policía y alrededor del mismo número de bomberos y socorristas fueron trasladados de toda la región de Baviera a la capital regional.

Incluso de Austria hombres de las divisiones especiales de policía, de los cuerpos de elite llegaron a Múnich, donde prácticamente cada esquina estuvo vigilada.

Médicos y enfermeros fueron llamados a servicio al final de la tarde. En efecto, nadie sabía cómo iba a continuar la situación.

Por la noche, la policía aclaró que los dos hombres que se habían alejado del centro comercial a alta velocidad con un automóvil no tenían nada que ver con el tiroteo. Esa desesperada huida los había confundido inicialmente.

Innumerables trabajadores que viven en los suburbios y turistas quedaron bloqueados en Múnich. Helicópteros sobrevolaban la ciudad y las fuerzas del orden controlaban a todos los automóviles en salida, temiendo que el agresor pudiese escapar. Eso provocó largas filas de vehículos de muchos kilómetros. La tensión era altísima.

En el aeropuerto de Múnich fue efectuado un arresto, pero se trató sólo de una discusión que estalló entre un contratista y su empleado. También dejaron de circular los trenes y así muchas personas pasaron la noche en camarotes, puestos a disposición por la empresa ferrovía alemana.

En Múnich, anoche, no se encontraba una habitación en los hoteles. Luego llegó el tan esperado cese de la alarma.

"Los hechos concluyeron. La ciudad puede dar vuelta de página", dijo un vocero de la policía al concluir una rueda de prensa.

Entonces los habitantes de la urbe se sintieron aliviados. El tiroteo dominaba ayer las primeras páginas de los diarios, y las radios y las televisoras informaban continuamente sobre los episodios y los nuevos detalles. Casi de modo obsesivo.

Ahora, los investigadores deberían aclarar, al menos en parte, este hecho de sangre tan loco, que costó la vida a 10 personas, incluyendo al asesino.

Investigan.

Ayer, la canciller de Alemania, Angela Merkel habló a los ciudadanos después de la reunión del Consejo Federal de Seguridad, que analizó toda la información que las autoridades policiales recogieron y analizaron hasta ahora sobre la matanza.

"El Estado hará todo lo posible para garantizar la seguridad y la libertad de todas las personas", afirmó Merkel, en sus primeras palabras después de los asesinatos. "Vamos a averiguar qué hay detrás de este ataque, no nos rendiremos hasta que se conozca la última palabra sobre lo que pasó", aseveró la gobernante.

"Cualquiera de nosotros podría estar allí y puedo entender a los que se sienten inseguros", amplió Merkel.

Luego también recordó la matanza de Niza y el ataque contra el tren en Alemania y enfatizó que la policía de Múnich y las fuerzas de seguridad bávaras, con el apoyo de la Policía Federal germana, trabajaron de modo "muy profesional" y "son los que ayudan y apoyan a los ciudadanos", remarcó.

De ese modo, la canciller pareció salir al cruce de eventuales críticas a los controles de seguridad y a las medidas de prevención, como ocurre en Francia, donde la policía y los servicios están severamente objetados.

"Se trató de una noche muy difícil de digerir, después de haber tenido que aceptar muchas noticias horribles en unos pocos días", amplió.

"El ministro del Interior, Thomas de Maizière. buscará investigar mucho más de lo que se sabe en este momento" de la matanza.

También agradeció a las autoridades de Baviera por su trabajo, que "lo han hecho con alto profesionalismo", aseveró, sin dejar margen para críticas.

Merkel agradeció "a todos los ciudadanos de Múnich, que apoyaron a la policía, que abrieron sus hogares y demostraron que se puede vivir en convivencia libre". "La sociedad es nuestra gran fuerza", aseveró.

Refuerzan medidas de seguridad en festival.

El Festival de Ópera de Bayreuth, fundado en 1876 por Richard Wagner en esa ciudad de Baviera, abrirá mañana lunes su nueva temporada entre reforzadas medidas de seguridad y con el estreno de un "Parsifal" etiquetado, con razón o no, de crítico contra el Islam.

Por primera vez en su historia, el viejo teatro sobre la Verde Colina, por cuyos jardines señorearon en el pasado Luis II de Baviera o Adolf Hitler, está protegido por vallas y para acceder a su interior habrá que superar rígidos controles policiales.

En medio de la conmoción por el tiroteo del viernes en Múnich, con diez víctimas mortales incluido el joven agresor, que se suicidó con su arma, el Festival anunció la supresión tanto la alfombra roja inaugural como la recepción tras la apertura de la temporada.

Ambos actos concentran año a año a la plana mayor de la política bávara y del resto del país, aunque para este año no se contaba ya con la presencia de la canciller, Angela Merkel, asidua a la inauguración del festival desde sus tiempos en la oposición

La alarma generalizada antiterrorista, que rige para toda Europa y cualquier gran evento, ha alcanzado ya a esa ciudad de provincias bávara, que llevaba semanas reforzando sus medidas de seguridad. El Festival ha tenido que "adaptarse a esa nueva situación", comentaron a Efe fuentes de la organización, en una temporada que contará como único estreno con el "Parsifal" de Uwe Eric Laufenger

Se habló incluso de unas presuntas alusiones al islam en la escenografía de "Parsifal", que Laufenger ha tratado de desmentir.

"En el segundo acto podría verse alguna referencia al islám, aunque en realidad se apunta al cristianismo", admitió el director en declaraciones a medios de comunicaciónlocales, en una respuesta algo ambigua que por supuesto no ha zanjado la cuestión. EFE

Crecen 19% los delitos políticos en Alemania.

Aunque Alemania tiene una baja tasa de criminalidad si se compara con países como Estados Unidos, lo cierto es que los delitos han registrado un aumento en 2015 que preocupa a la población, informó El País de Madrid. Los robos en hogares aumentaron un 9,9% en 2015 respecto a 2016, los hurtos simples un 7% y los crímenes "por motivos políticos" un 19%, según estadísticas reveladas en mayo por el Ministerio del Interior. Este último grupo incluye ataques racistas por parte de neonazis y actos de vandalismo de grupos de izquierda radical. "En comparación con otros países, Alemania sigue siendo un país seguro. Pero hay zonas donde las tendencias del último año son motivo de preocupación", declaró entonces el ministro, Thomas de Maizière. Junto al aumento de delitos, el número de presuntos delincuentes extranjeros creció 12% y el de los sospechosos en general 27%.

Golpes en Bélgica - Matan a 32 personas.

El aeropuerto y una línea de metro de Bruselas (Bélgica) fueron los blancos elegidos por tres terroristas suicidas que causaron la muerte de 32 personas y heridas a 300, el 22 de marzo. El trío era del Estado Islámico.

Policías asesinados - Una pareja es víctima.

Una pareja de policías fue asesinada el 13 de junio pasado, en su domicilio de Magnaville (Francia), situada a 50 kilómetros de París, por un yihadista que perpetró el crimen en nombre del Estado Islámico.

Embiste con un camión - Causa 84 muertos.

Niza fue el escenario, el 14 de julio, de un ataque terrorista. Mohamed Lahoiaej Bouhiel embistió con un camión a una multitud y provocó la muerte de 84 personas y más de un centenar de heridos.

Ataque en un tren - Cinco pasajeros heridos.

El pasado lunes, un joven afgano de 17 años, que llegó como refugiado a Alemania en 2015, atacó con un cuchillo y un hacha a pasajeros de un tren, hiriendo a cinco de ellos, incluyendo cuatro turistas chinos.

MASACRE EN NIZA.

Una acción premeditada mientras se radicalizó.

Mohamed Lahouiaej Bouhlel, autor del atentado de Niza, se radicalizó en poco tiempo, pero su acto fue premeditado; preparado durante meses. Así lo indica la fiscalía, que acusa de complicidad a cinco detenidos. Dos de ellos estuvieron previamente en el camión que el terrorista utilizó para matar a 84 personas. Las simpatías por el yihadismo son evidentes, aunque no se ha hallado vínculo directo con el Estado Islámico, que reivindicó el ataque.

Hace un año, Labouaiej Bouhlel ya fotografió los fuegos artificiales artificiales de la ciudad de julio de 2015 y mucho antes incluso envió mensajes y consultó artículos relacionados con el yihadismo. Tres de los cinco detenidos mantenían un contacto permanente con el autor de la matanza. Son dos franco-tunecinos (uno nacido en Niza), un tunecino y dos albaneses (un hombre y una mujer). Los tres primeros mantenían estrechos contactos con el autor de la masacre. Los albaneses presuntamente facilitaban armas a los otros.

La fiscalía no sabe si estos cinco detenidos participaban enteramente del proyecto mortífero de Labouaiej Bouhlel. "No he podido corroborar si hubo premeditación en ellos", ha explicado el fiscal de la República François Molins, que sí ha afirmado: "El autor de la matanza se ha beneficiado de su apoyo y de su complicidad". Al menos dos de ellos estuvieron en el camión que el terrorista utilizó para matar. Hay huellas en la puerta del camión del tunecino Choukri C., de 37 años, y fotos del 12 de julio pasado en la cabina del mismo del franco tunecino de 40 años Mohamed Walid G, que además estuvo en el lugar justo después de la matanza. A ambos les envió el terrorista tres mensajes minutos antes del atentado.

Los datos reunidos llevan al fiscal a suponer que Labouaiej Bouhlel maduró su acción varios meses antes de atacar.

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