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Venezuela al borde del default: sin acuerdo con los acreedores

El régimen chavista no presentó propuesta de pago y se quejó de EE.UU. y las sanciones.

Foto: Reuters
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La sombra del default sigue amenazante cubriendo a Venezuela. Ayer lunes una primera reunión entre el régimen de Nicolás Maduro y sus acreedores para discutir una reestructuración de la deuda externa del país y de su petrolera estatal Pdvsa concluyó sin propuestas concretas.

Los inversores salieron de la reunión cargados de bolsas de finos chocolates y café, pero sin un panorama claro sobre cómo proseguirán las conversaciones que apuntan a renegociar los términos de unos 60.000 millones de dólares de deuda soberana y de Pdvsa.

La reunión tuvo lugar en el Palacio Blanco de Caracas. Según dijo el domingo Maduro, 441 acreedores nacionales, de Europa, Estados Unidos y otras partes del mundo —que supondrían el 91% de los tenedores de deuda venezolana— habían confirmado su asistencia.

La reunión, que duró solo unos 15 minutos, se consideraba clave para comprender la estrategia del gobierno. "No salió nada de allí, fue una oportunidad perdida", dijo a Reuters uno de los inversionistas que había viajado especialmente a Caracas para la reunión.

El ministro de Finanzas venezolano, Simón Zerpa, y el vicepresidente, Tareck El Aissami —ambos sancionados por Estados Unidos— participaron del encuentro, lo que obligó a algunos acreedores a mantenerse en una sala anexa, para evitar encontrarse con ellos.

Las sanciones financieras que impuso Washington al régimen chavista prohíben a los ciudadanos y empresas de Estados Unidos negociar con los funcionarios que están en la lista negra.

Otros inversionistas se habían negado a viajar a Caracas, también argumentando que El Aissami y Zerpa serían un obstáculo en la negociación.

Los analistas ya auguraban poco éxito a la cita de ayer por las sanciones de Estados Unidos contra Venezuela. Un 70% de los tenedores de bonos son estadounidenses y canadienses.

El Aissami leyó un comunicado a los asistentes donde criticó al sistema financiero global por poner trabas para que Venezuela haga sus pagos a tiempo a raíz de las sanciones. "No hubo oferta, ni términos", dijo uno de las participantes.

Los asistentes también relataron que el representante del gobierno solicitó ayuda de los acreedores para conjuntamente buscar vías para evitar el efecto de las sanciones.

"Quieren establecer mesas de negociación de aquí en adelante, pero no precisaron nada, solo que cuentan con la mejor asesoría legal", agregó un inversionista local.

Pagos clave.

Entre tanto, la incertidumbre sobre la capacidad de pago de Venezuela va en aumento desde que el equipo financiero de Maduro comenzó a retrasar en octubre el pago de cupones de bonos por unos 750 millones de dólares.

El breve encuentro de ayer se realizó en un día clave en el calendario de deuda venezolana. El país tenía hasta ayer para cancelar casi 300 millones de dólares en intereses demorados que ya no tienen período de gracia. Ayer en la tarde, el pago no había llegado aún a las cuentas de al menos tres inversionistas consultados.

Dos inversionistas dijeron que El Aissami les informó que el banco alemán Deutsche Bank suspendió algunos servicios al gobierno, siguiendo el paso de otros como Citibank.

La semana pasada, Pdvsa dilató, por primera vez, la amortización de 1.161 millones de dólares de capital por un título vencido, postergando el abono de los intereses para los próximos 30 días.

En Nueva York, la Asociación Internacional de Swaps y Derivados (ISDA), que reúne a tenedores de deuda, dijo que ayer lunes cotejó información "sobre si ha ocurrido un cese de pagos" de ese bono de Pdvsa por 1.161 millones de dólares.

El gobierno asegura que ya transfirió esos recursos, pero los acreedores no lo habían recibido el viernes. La evaluación seguirá hoy martes.

Un incumplimiento puede declararse por las agencias calificadoras, el gobierno o los grandes acreedores; por ello, una evaluación negativa de la ISDA desencadenaría un default y el pago de los seguros CDS (Credit Default Swaps).

Venezuela no tiene más vencimientos en el 2017, pero el año entrante el país enfrenta pagos de deuda por unos 9.000 millones de dólares, que recortarían aún más sus menguadas importaciones, vitales para la población.

Según estimaciones de la Comisión de Finanzas del Parlamento, Venezuela tiene una deuda total cercana a los 150.000 millones de dólares, lo que genera un pago anual de unos 10.000 millones de dólares, "sin incluir lo que se cancela (paga) a China y Rusia" por varios convenios.

Maduro confirmó este domingo un acuerdo con Rusia para reestructurar 3.000 millones de dólares de deuda que Venezuela tiene con ese país.

Las agencias Fitch, Standard and Poors y Moodys rebajaron la calificación de la deuda ante la posibilidad de que Venezuela caiga en cesación de pago en el corto plazo. El presidente las acusó de ser agencias "politizadas" que forman parte de una "guerra financiera" comandada por Estados Unidos.

Narcoestado.

Por su parte, Estados Unidos aseguró ayer en Naciones Unidas que Venezuela es cada vez más un "narcoestado violento" que supone una amenaza para la región y para todo el mundo.

Así lo señaló la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, en una reunión informal del Consejo de Seguridad sobre la crisis venezolana.

Haley criticó que varios miembros del Consejo optasen por no participar en el encuentro y lo atribuyó a una supuesta "presión" del gobierno venezolano para que lo hiciesen.

Cada peso vale.

Mientras en las ferias barriales de Caracas y otras ciudades de Venezuela la población cuenta cada peso para hacer un surtido básico, el gobierno de Maduro se ahoga en un mar de deudas. El viernes vencieron 81 millones de intereses del bono Pdvsa 2027, aún sin anuncio oficial de pago, y ayer lunes Venezuela debía pagar otros 200 millones en rendimientos. En lo que resta del año debe cancelar al menos 1.470 millones de dólares y para 2018 tiene obligaciones por más de 8.000 millones de dólares. Cómo pagará, nadie lo sabe.

Unión Europea aplica embargo de armas al régimen chavista.

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) acordaron ayer lunes imponer sanciones a Venezuela, como un embargo de armas y un veto a material que pueda utilizarse para la represión interna, y abrieron la puerta a la posibilidad de imponer medidas selectivas contra funcionarios chavistas.

"Además de los esfuerzos políticos y diplomáticos para apoyar una salida pacífica negociada a la crisis política, el Consejo ha decidido hoy por unanimidad adoptar medidas restrictivas, subrayando su preocupación por la situación en el país", anunciaron los ministros de los 28 en un comunicado.

Los ministros explicaron que las medidas adoptadas se utilizarán de forma "gradual y flexible" y que podrán ser "extendidas" a quienes "no respeten los principios democráticos o del Estado de derecho" o estén implicados en "la violación de los derechos humanos".

Para ello el Consejo ha dado luz verde a la base legal para crear una lista de personas sancionadas a las que congelaría sus bienes o prohibiría entrar en territorio comunitario.

Fuentes europeas reconocieron que se están barajando nombre para esa lista, sin dar más precisiones, aunque por el momento se va a esperar para ver si el embargo de armas y de material que pueda utilizarse en la represión surten efecto y fomentan la vuelta al diálogo entre gobierno y oposición. Los ministros puntualizaron asimismo que podrán dar marcha atrás a las sanciones "en función de la evolución de la situación en el país". Se refirieron en particular a la celebración de negociaciones "creíbles y significativas". EFE

Maduro: "Seguirá al mando un bolivariano".

Nicolás Maduro declaró en una entrevista con la cadena de televisión española La Sexta que "seguirá mandando un bolivariano" en Venezuela tras las elecciones presidenciales. Respondiendo al periodista Jordi Évole, que le preguntaba si se presentará como candidato en los comicios, previstos para finales de 2018, Maduro, en el poder desde 2013, dijo que eso lo tendrá que decidir el "movimiento bolivariano venezolano".

"Ni me ofrezco ni me niego (...) Lo que sí te puedo decir es que aquí, en el palacio de Miraflores, seguirá mandando un bolivariano. Eso sí te lo puedo asegurar", declaró.

Maduro también afirmó que no hay presos políticos en Venezuela. De los opositores encarcelados, "ninguno está preso por haber sido líder político, por haber promovido una idea, sino porque violaron las leyes", aseguró Maduro. Según la organización Foro Penal Venezolano, hay 353 presos políticos en Venezuela.

En la entrevista, difundida el domingo, Maduro quedó por momentos en falsa escuadra. Por ejemplo, cuando el periodista le mostró la cantidad de fajos de billetes de cien bolívares que se necesitan para comprar un paquete de pañales. El mandatario estaba hablando sobre los Comités Locales de Abastecimiento y Producción, cuando Évole lo increpó y le dijo que esa ayuda no era suficiente. A continuación, le contó los precios que había visto en el supermercado: 20 mil bolívares, un 5% del sueldo básico, por una docena de huevos; 30 mil bolívares por un kilo de azúcar; y 120 mil por un paquete de pañales. "En el supermercado se encuentran precios desorbitados", dijo el periodista. Maduro se defendió acusando a Estados Unidos de la crisis venezolana.

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