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Trump se propone actualizar los sistemas "obsoletos" de la CIA

Revelaciones de WikiLeaks le dieron al presidente nuevos argumentos contra la agencia.

El revuelo que armó Julian Assange con los miles de documentos secretos publicados esta semana por WikiLeaks sobre los sistemas de espionaje electrónico de la CIA fue de tal magnitud, que hizo que las principales empresas informáticas y de telefonía móvil se pusieran a revisar sus dispositivos, y la propia Casa Blanca admitiera que los métodos de la agencia de inteligencia están "obsoletos". De todos modos, Assange se llevó todas las piñas del gobierno de Donald Trump. Y la propia Agencia Central de Inteligencia, ridiculizada, aseguró que el australiano fundador de WikiLeaks refugiado en la embajada de Ecuador en Londres no es ningún ejemplo "de verdad e integridad".

Julian Assange atribuyó ayer a "la incompetencia devastadora" de la CIA la publicación en su portal WikiLeaks de los miles de documentos secretos sobre cómo espía la inteligencia estadounidense. "Es un acto histórico de incompetencia devastadora, haber creado tal arsenal (de material secreto) y haberlo almacenado todo en un solo sitio", dijo Assange en una conferencia de prensa desde su refugio en la embajada ecuatoriana en Londres, criticando cómo la CIA protegió sus datos.

WikiLeaks publicó el miércoles casi 9.000 documentos que revelaban que la CIA puede apoderarse del control de los televisores inteligentes de Samsung o de los teléfonos iPhone, entre otros dispositivos, para espiar a sus usuarios.

"La CIA fue muy impruden-te creando esos programas. ¿Acaso los cibercriminales los han conseguido ya? ¿Acaso los poseen las agencias de inteligencia extranjeras? Es perfec-tamente posible que mucha gente ya los tenga", declaró Assange. Y aseguró que WikiLeaks todavía tenía "mucha información" sobre los métodos de la CIA.

Assange dijo que WikiLeaks trabajará con los fabricantes de los dispositivos electrónicos para mejorar su seguridad. No quedó claro cómo tenía previsto cooperar WikiLeaks con las firmas tecnológicas o si estas aceptarán la oferta. Entre las empresa afectadas están Google, Apple, Microsoft y Cisco Systems.

Conscientes del riesgo acarreado en términos de imagen, grandes grupos de tecnología reaccionaron. Apple aseguró el miércoles que "numerosas" brechas de sus dispositivos ya habían sido subsanadas en la última versión de su sistema operativo iOS, con el que funcionan el iPhone y la tableta iPad.

Por su parte, la CIA respondió acusando a WikiLeaks de ayudar a los enemigos de Estados Unidos y, según The Washington Post, lanzando un gran operativo para identificar a quién consiguió y filtró los documentos.

"Obsoletos".

La Casa Blanca aseguró ayer que los sistemas de la CIA "están obsoletos y deben ser actualizados", y reiteró su posición de que Assange "ha socavado la seguridad nacional" de Estados Unidos.

Trump "cree que los sistemas de la CIA están obsoletos y deben ser actualizados", afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer. Respecto al propio Assange, Spicer aseguró que el fundador de WikiLeaks "ha puesto en peligro y socavado nuestra seguridad nacional".

Spicer reiteró que Trump está "gravemente preocupado por la publicación de información de seguridad nacional", a pesar de que la Casa Blanca no ha querido confirmar la autenticidad de los miles de documentos de la CIA publicados por WikiLeaks esta semana.

Trump mantiene una complicada relación con las agencias de inteligencia de Estados Unidos, de las que sospecha que pueden ser responsables de muchas filtraciones aparecidas en la prensa. Las tensiones entre el ahora mandatario y la CIA comenzaron durante la campaña electoral y se agravaron en diciembre, cuando Trump puso en duda la conclusión de esa agencia de inteligencia de que Rusia lanzó ciberataques en Estados Unidos con el objetivo de ayudarle a ganar las elecciones.

El equipo de Trump desacreditó esas mismas conclusiones de las agencias de inteligencia al asegurar que se trataba de "los mismos (espías) que dijeron que Sadam Husein tenía armas de destrucción masiva", en referencia al motivo de la invasión de Irak en 2003.

Trump tenía previsto reunirse ayer con el director de la CIA, Mike Pompeo, y con su secretario de Seguridad Nacional, John Kelly. Se esperaba que Trump conversara con Pompeo sobre la filtración de WikiLeaks y la oferta de Assange a compañías tecnológicas como Google y Apple de entregarles datos técnicos del arsenal de ciberespionaje de la CIA, con el fin de que desarrollen contramedidas que protejan a los usuarios.

"Es probable que asuntos de seguridad nacional como ese sean parte de la conversación", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer.

Desaparecido.

La Casa Blanca expresó ayer su determinación de encontrar a Robert Levinson, exagente del FBI desaparecido en Irán en 2007. A inicios de 2016, la administración Obama indicó que creía que Levinson ya no estaba en Irán. La Casa Blanca también recordó que se concede-rá una recompensa de US$ 5 millones de dólares por cualquier dato.

China preocupada y canciller ruso se mostró muy prevenido.

China expresó ayer jueves su preocupación por las revelaciones de WikiLeaks que revela que la CIA puede piratear toda clase de dispositivos, entre ellos los fabricados por empresas del gigante asiático. Routers usados de Cisco, una empresa con sede en Silicon Valley, estaban en la lista de objetivos, al igual que otros suministrados por las chinas Huawei y ZTE o por el proveedor taiwanés Zyxel para sus dispositivos usados en China y Pakistán. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Geng Shuang, dijo que su Gobierno está preocupado por las informaciones y reiteró su oposición a toda forma de ataque informático. "Instamos a Estados Unidos a que deje de escuchar, monitorizar, robar secretos y a realizar ataques informáticos en internet contra China y otros países", dijo Geng.

En tanto, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov, confesó ayer jueves que tiene especial cuidado en no llevar encima su teléfono inteligente mientras negocia asuntos "sensibles" para evitar ser escuchado por la CIA. "Los piratas de la CIA pueden penetrar en los teléfonos inteligentes, en los televisores pero también —he oído decir— en los frigoríficos, con el fin de crear problemas en las redes de electricidad", ironizó.

La Casa Blanca aseguró que los sistemas de la CIA
La Casa Blanca aseguró que los sistemas de la CIA "están obsoletos". Foto: AFP

ESTADOS SE UNEN CONTRA TRUMP.

Demandas por veto migratorio.

Washington, Oregón, Nueva York y Minesota anunciaron ayer que se unirán a Hawái para interponer demandas contra el nuevo veto migratorio de Donald Trump, que prohíbe la entrada a Estados Unidos a ciudadanos de seis países musulmanes y suspende el programa de acogida a refugiados. "Es mi deber, es mi responsabilidad actuar y no nos vamos a dejar intimidar por amenazas del gobierno federal", dijo el fiscal general de Washington, Bob Ferguson. Ese estado, acompañado por Minesota, consiguió bloquear el primer veto migratorio de Trump, proclamado el pasado 27 de enero y contra el que falló la Corte de Apelaciones, con sede en San Francisco (California). Por el momento, hay cuatro estados (Washington, Oregón, Nueva York y Minesota) que han dicho que se unirán a Hawai en la pelea contra Trump, aunque los fiscales generales de estos cuatro estados —todos ellos gobernados por demócratas— no han confirmado si otras entidades locales se unirán a la demanda. En una rueda de prensa, el fiscal general de Washington dijo que su petición se dirigirá al juez del distrito oeste del Washington, James Robart, y buscará que se extienda en el tiempo la suspensión que ya dictó el magistrado el pasado 3 de febrero contra el primer decreto de Trump. Por su parte, el fiscal general de Nueva York, Eric T. Schneiderman, anunció que él y la fiscal general de Minesota, Lori Swanson, se unirán a la demanda que interpondrá el fiscal de Washington. "La última orden ejecutiva del presidente Trump es una prohibición musulmana con otro nombre", consideró Schneiderman. El estado de Hawái se convirtió este miércoles en el primero en interponer una demanda contra el nuevo veto de Trump, que entrará en vigor el 16 de marzo. Los abogados de Hawái, estado controlado por los demócratas, interpusieron su recurso ante un tribunal federal en Honolulu. Por tanto, cuando Washington, Oregón, Minesota y Nueva York interpongan sus demandas, el veto de Trump se enfrentará a dos procesos judiciales paralelos: uno en Honolulu (Hawái) y otro en Seattle, donde tiene su sede la corte del distrito oeste de Washington. EFE

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