EL PRESIDENTE Y LA PRENSA

Trump más duro contra los medios que no le son afines

El presidente se ofuscó con un aviso del NYT en la ceremonia de los Oscar.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Decenas de personas se manifestaron en apoyo al New York Times. Foto: AFP

El presidente Donald Trump intensificó ayer domingo su enfrentamiento con los medios. Trump criticó a The New York Times por el anuncio televisivo de anoche durante la ceremonia de entrega de los premios Oscar, en el que el diario declara "La verdad es ahora más importante que nunca".

"Por primera vez, el deteriorado @nytimes pondrá un anuncio (y uno malo) para intentar rescatar su fallida reputación. ¡Intenten informar de forma exacta y justa!", tuiteó Trump ayer domingo.

El sábado, el mandatario había anunciado que no acudiría a la tradicional cena de corresponsales de la Casa Blanca que, cada año en abril, reúne en un hotel de Washington a lo más selecto de la prensa, del mundo político estadounidense y a celebridades. "No asistiré a la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca este año. ¡Mis mejores deseos para todos y que disfruten de la velada!", escribió Trump en Twitter. Al boicotear este evento, Trump rompe con una tradición iniciada en 1921 y en cuya ocasión el presidente de Estados Unidos pronuncia un discurso en el que se ríe de sí mismo y se burla de sus adversarios políticos.

La última vez que un presidente se ausentó de esta cita anual fue en 1981, cuando Ronald Reagan se recuperaba de un disparo tras un intento de asesinato. No obstante, Reagan hizo acto de presencia con una llamada telefónica. Antes de eso, Richard Nixon, quien menospreciaba a los medios, se saltó el evento en 1972.

Tanto a lo largo de la campaña como desde su llegada al poder, Trump ha convertido los ataques contra la prensa en su marca de fábrica. Pero desde la semana pasada las restricciones de acceso impuestas a ciertos medios marcan un giro que ha provocado indignación.

Medios como The New York Times, Los Angeles Times, CNN y Político no fueron autorizadas a participar el viernes a la sesión informativa diaria del portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer.

Otros medios más cercanos al poder, como Breitbart o One America News, fueron en cambio recibidos sin problemas.

El diario The New York Times denunció que esta decisión fue "un insulto a los ideales democráticos", y CNN la tildó de "inaceptable".

"Trump ha dejado entrever una visión autoritaria preocupante de la presidencia (...); castigar a organizaciones que publican artículos críticos sobre el presidente cae exactamente en esta categoría", escribió Los Angeles Times, y que en su opinión este episodio aumenta el tono de "la guerra de la Casa Blanca contra la prensa libre".

La sesión informativa del viernes había sido anunciada inicialmente como un encuentro con la prensa abierta a todos los medios acreditados, antes de transformarse en algo para un grupo más selecto, con participantes elegidos a dedo.

El exportavoz de George W. Bush, Ari Fleischer, juzgó en Twitter que prohibir el acceso a ciertos medios a una sesión informativa es una decisión "poco prudente y contraproducente". "Los portavoces deben encontrarse con toda la prensa. Pero, más allá de eso, no es nada inhabitual que los presidentes se reúnan con periodistas que eligen y la Casa Blanca también lo hace todo el tiempo", resaltó.

Por su parte, el uruguayo Edison Lanza, relator especial de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para la Libertad de Expresión, dijo que "Trump da un mal ejemplo para otros presidentes". En su opinión, el resto de países americanos va a preguntarse: "¿Si la democracia más vieja de la región tiene esta relación con la prensa, por qué vamos a tener nosotros una actitud distinta?".

Baile.

Trump, también enfrentado a la mayoría de los actores de Hollywood, le hizo competencia anoche a la gala de los Oscar con la celebración en la Casa Blanca del baile de los gobernadores, la primera gran fiesta que organiza desde que llegó al poder.

Mientras en Los Angeles se celebraba la gala de los Oscar, Trump y su esposa Melania eran los anfitriones en Washington del baile al que fueron invitados los gobernadores de los 50 estados del país, tanto demócratas como republicanos. "Estoy orgullosa de poder invitar a todos los gobernadores a la Casa Blanca para este importante evento anual", dijo en un breve comunicado la primera dama, Melania Trump.

"Esta noche, nos unimos como una sola nación, dejando atrás las posiciones políticas y los intereses partidistas", añadió Melania, tratando de silenciar las críticas por no vivir en la Casa Blanca.

Obama aclamado como una estrella

Barack Obama fue aclamado como una estrella en Nueva York cuando salía el viernes de una cafetería de la Quinta Avenida, en Manhattan. Cientos de personas le esperaron en la puerta del establecimiento, donde también había un impresionante despliegue de seguridad.

El expresidente, de traje oscuro, con camisa blanca y sin corbata, abandonó el edificio del Club Mónaco con un café en la mano, mientras las personas que le esperaban gritaban su nombre, aplaudían, y él les correspondía con un saludo. La cafetería se encuentra a unas 30 manzanas de la Torre Trump. Obama se reunió en ese lugar con los filántropos James Simmons y su esposa Marylin, quienes donaron 700.000 dólares a la biblioteca presidencial que tiene previsto establecer en Chicago.

Esa misma noche, Obama sorprendió a los neoyorquinos al asistir en Broadway junto a su hija mayor Malia a la obra The Price.

Elección "amañada" del presidente demócrata

Donald Trump estimó ayer domingo a través de Twitter que la elección del hispano Tom Pérez como presidente del Partido Demócrata estuvo "amañada".

"La carrera a la presidencia del DNC (el Comité Nacional Demócrata) estaba, por supuesto, completamente amañada. El tipo de Bernie (Sanders), al igual que el propio Bernie, nunca tuvo ninguna posibilidad. Clinton quería a Pérez", escribió Trump en la red social.

El Partido Demócrata eligió el sábado a Tom Pérez como su nuevo líder, el primer hispano que llega a ese cargo. Pérez es cercano al expresidente Barack Obama. Su principal adversario, Keith Ellison, nombrado su número dos, representaba al ala más a la izquierda del partido y era apoyado por el exaspirante a la elección presidencial Bernie Sanders.

La elección del sábado fue objeto de intercambios ácidos en Twitter entre Trump y Tom Pérez. De forma sarcástica, Trump reaccionó de inmediato el sábado en Twitter felicitando a los demócratas por haber elegido a "Thomas Pérez". "¡No podría sentirme más feliz por él o por el Partido Republicano!", ironizó.

"Llámeme Tom. Y no se alegre tanto", contestó Pérez en esa misma red social, prometiéndole que la nueva dirección del partido "y todos los demócratas unidos del país serán su peor pesadilla".

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